La pantalla de El Hormiguero volvió a encenderse tras un mes de pausa, y con ella llegó una de las sorpresas más comentadas de esta nueva etapa: el retorno de Carlos Latre. El imitador, quien había dejado el espacio de Pablo Motos en 2024 para emprender un camino propio en Telecinco, se reencontró con el público de Antena 3 para tratar sin filtros su salida, el fin de Babylon Show y cómo vivió uno de los capítulos más duros de su trayectoria.
El arranque de la temporada 21 recuperó clásicos del formato, como la coreografía inicial de Pablo Motos con sus colaboradores, pero también sumó novedades. Entre ellas, la aparición de varios robots humanoides y una caracterización inesperada de Carlos Latre como un supuesto doble de Pedro Sánchez. Una vez revelado quién estaba tras el personaje, Motos aprovechó el momento para dialogar con quien durante años fue uno de sus colaboradores más emblemáticos.
Latre regresaba a El Hormiguero casi dos años después de haber optado por marcharse para liderar Babylon Show, un proyecto de Telecinco que buscaba competir en una franja horaria muy disputada. Sin embargo, el programa tuvo una existencia efímera, siendo retirado de la programación tras apenas unas semanas.
En su conversación con Pablo Motos, el artista quiso aclarar que su partida no fue un intento de rivalizar con el programa que lo había acogido: “No me fui para hacerle la competencia a El Hormiguero, sino para crecer”. Su propósito, según detalló, era aprovechar una oportunidad profesional que había anhelado por mucho tiempo: “Quería pasar de un imitador a un entretenedor”, pero “no fue posible”.

El inconveniente fue que el proyecto no logró afianzarse. Aunque confiaba en tener muchos meses para desarrollarlo, la realidad fue otra: “Yo les pedí 100 programas porque pensé que durante los primeros meses la gente iba a estar pendiente de la batalla entre El Hormiguero y Broncano. Creía que tendría hasta Navidad, más o menos. Y duró diez programas”.
Los índices de audiencia no acompañaron y, según relató Latre, las decisiones sobre el contenido empezaron a alejarlo de la visión inicial. “El tercer día ya ves que la cosa no empieza a funcionar. Los delegados de cadena te empiezan a decir que esto sí, que esto no o que hay que meter ‘Gran Hermano’. Entonces yo perdía hasta mi propio ideal de entretenimiento y mi propio ideal de programa”, confesó.
“Era como un castillo que se iba deshaciendo”
El presentador admitió que percibió desde muy temprano que las cosas no marchaban como había soñado. La presión fue creciendo y terminó por afectarle a nivel personal. Latre describió ese periodo como una sensación de perder el control sobre su propio proyecto: “Empecé a sufrir muchísimo porque realmente estaba defendiendo algo muy complicado. No por el contenido, sino por todo. Era como un castillo que se iba deshaciendo”.
La cancelación significó un duro impacto. El humorista confesó que llegó a sentirse derrumbado y que incluso dudó si quería seguir en la televisión. Durante ese tiempo, el apoyo de su círculo íntimo fue clave para impedir que ese fracaso profesional se volviera algo más difícil de superar: “Con buen criterio, mi mujer no permitió que me hundiera. Yo estaba en el primer bolo destrozado anímicamente. Creía que la gente se estaba riendo de mí”, admitió. Finalmente reflexionó: “El cariño de la gente es intacto y el mundo de la televisión es muy efímero. Han sido los tres mejores/peores años de mi vida”.

La llamada de Pablo Motos
Uno de los instantes más emotivos de la charla fue el recuerdo de la llamada en la que Latre comunicó su partida a Motos. El conductor de El Hormiguero le manifestó entonces que, aunque profesionalmente estarían en trincheras opuestas, su vínculo personal seguiría firme: “Me dijiste una frase que siempre recordaré: ‘En lo personal, me vas a tener siempre, aquí estaré. En lo profesional vamos a estar enfrente, indudablemente’”.
Dos años después, esas palabras cobraron un significado especial. Cuando Motos volvió a contactarlo para proponerle el regreso, Latre dudó inicialmente: “Cuando me llamaste, dije: ‘Se ha equivocado’. Me sorprendió muchísimo”. Finalmente, aceptó volver a un espacio que aún considera su casa: “Por tu parte está el hecho de decir: ‘Esta es tu casa, aquí tienes las puertas abiertas y vuelve cuando quieras’. Me gustó mucho porque me reafirmó y pude decir: ‘Pues mira, aquí vuelvo a casa’”.
Y lo hizo sin interpretar ese retorno como una derrota. “Mucha gente puede pensar: ‘Míralo, vuelve con las orejas gachas’. Pero te puedo asegurar que, en este momento de mi vida, solo estoy donde quiero estar y solo estoy donde soy feliz”, confesó a Pablo Motos.
Fuente: Infobae