La inteligencia artificial se ha convertido en un componente activo dentro de los ataques cibernéticos que enfrentan las compañías. Un estudio realizado por Kaspersky revela que el 76% de las empresas encuestadas considera que esta tecnología estuvo involucrada en aproximadamente la mitad o más de los incidentes sufridos durante el último año.
Otro dato que enciende las alarmas es que el 81% de las organizaciones percibió un aumento en la cantidad de ciberataques en ese mismo período. Estas cifras confirman que la inteligencia artificial dejó de ser una herramienta excepcional para los atacantes y ahora es parte habitual del panorama de amenazas.
Cómo la inteligencia artificial transforma los ciberataques
Dentro del grupo de empresas que identificaron participación de IA en los ataques recibidos, las proporciones varían según la intensidad percibida. Un 20% cree que esta tecnología intervino en la gran mayoría de los incidentes, mientras que un 25% estima que hubo más ataques con IA que sin ella.

Un tercer segmento, que representa el 31% de las organizaciones consultadas, calcula una proporción cercana a mitad y mitad entre ataques con y sin intervención de inteligencia artificial. Estos porcentajes en conjunto conforman ese 76% que reconoce a la IA como un factor con peso considerable en el entorno actual de ciberamenazas.
La inteligencia artificial está modificando la escala y la velocidad con la que pueden ejecutarse los ataques, según explica Leandro Cuozzo, investigador senior de seguridad en el Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina de Kaspersky.
Un atacante puede automatizar tareas que antes requerían más tiempo, personalizar engaños para distintos perfiles y probar múltiples vías de acceso de manera simultánea, según detalla el especialista.

Para las empresas, esto significa que ya no basta con reconocer amenazas conocidas, sino que necesitan mayor visibilidad sobre lo que ocurre en su infraestructura y capacidad para detectar comportamientos anómalos antes de que un incidente avance, agrega Cuozzo. En este escenario, la misma tecnología que amplía las capacidades de los atacantes también debe aprovecharse para fortalecer la detección y la respuesta, sostiene el investigador.
Estrategias de ciberseguridad frente a amenazas impulsadas por IA
Ante este panorama, los expertos de Kaspersky plantean una serie de recomendaciones orientadas a reducir la exposición de las organizaciones. La primera pasa por aumentar la visibilidad sobre toda la infraestructura tecnológica.

Mantener identificados dispositivos, cuentas, aplicaciones y puntos de acceso permite detectar comportamientos inusuales y reducir espacios que pueden ser aprovechados por amenazas automatizadas. Esta medida busca cerrar los flancos que los atacantes suelen explotar cuando operan con herramientas capaces de escanear sistemas a gran velocidad.
Un segundo eje de trabajo consiste en reforzar los principales canales de entrada. El correo electrónico, las credenciales y los accesos remotos continúan siendo puntos sensibles, por lo que las empresas deben combinar controles tecnológicos con procesos de verificación para solicitudes relacionadas con pagos, cambios de acceso o información confidencial.
Capacitación de empleados y automatización de la detección
La actualización de la capacitación del personal aparece como otro punto central en las recomendaciones de la empresa especializada. La inteligencia artificial puede ayudar a crear mensajes más naturales, personalizados y libres de los errores que tradicionalmente permitían reconocer un fraude.

Por ese motivo, los entrenamientos deben incorporar estas nuevas formas de ingeniería social y enseñar a verificar el contexto, el remitente y las solicitudes inusuales que reciben los empleados en su operación diaria.
La respuesta técnica frente a este volumen creciente de amenazas es la incorporación de inteligencia artificial ya no puede quedar exclusivamente en manos humanas. Automatizar la detección, correlación y priorización de alertas permite responder mejor ante un volumen creciente de amenazas y libera tiempo de los especialistas para investigar incidentes de mayor complejidad, según indican desde la compañía.
La combinación de automatización con conocimiento especializado se presenta así como la vía para equilibrar la balanza frente a atacantes que ya integran la inteligencia artificial en sus operaciones cotidianas.
Fuente: Infobae