Un insólito episodio protagonizó un can de nombre Pancho luego de que se separara de su propietario mientras jugaba en una plaza y terminara ingresando a un restaurante, donde consumió tres pollos a la brasa que estaban exhibidos en el mostrador. El hecho, registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento, se propagó rápidamente en redes sociales después de que el dueño del animal contara lo ocurrido en un video difundido en una plataforma digital.
De acuerdo con el relato del propietario, todo empezó durante un paseo habitual al parque. “Hemos estado tranquilos en el parque, en una plaza, y hay otros perros más y yo decido soltarlo, porque él juega con los demás perros también. Es un perro muy tranquilo, la verdad”, manifestó. Tras perder de vista al animal durante algunos instantes, un joven se le acercó para alertarlo sobre lo sucedido.
“Tu perro se comió tres pollos”
El hombre relató que, mientras buscaba a su mascota, un joven se aproximó con una pregunta que anticipaba el desenlace. “Oye, chamo, ¿ese perro es tuyo?”, le dijo, según la narración del dueño. Al confirmar que se trataba de Pancho, el joven agregó: “No sabes, tu perro se ha comido tres pollos”.
La primera reacción del propietario fue de asombro. “Primero me quedé sorprendido y no me lo quería creer porque, o sea, tan rápido, tres pollos”, comentó. El joven, identificado como empleado del restaurante, le explicó que había visto la escena a través de las cámaras del negocio y que temía una sanción laboral por lo ocurrido.

Restaurante exigió pago
Al llegar al local, el dueño del animal fue recibido por la encargada del comercio, quien le solicitó que se responsabilizara de los daños. “Tu perro se ha comido tres pollos y bueno, quiero que te hagas cargo”, le habría dicho la mujer, según el testimonio difundido en la red social.
Ante el reclamo, el propietario de Pancho pidió revisar las grabaciones de seguridad antes de asumir cualquier compromiso. La solicitud fue atendida en pocos minutos y las imágenes disiparon toda duda sobre lo acontecido.

“Qué vergüenza”
El video de seguridad mostró al can mientras mordía sucesivamente los tres pollos, sin llegar a terminar uno antes de pasar al siguiente. “Es como que le dio un mordisco a uno, luego a otro y así hacia el tercero”, describió el propietario tras observar el material. La contundencia de las imágenes lo llevó a aceptar de inmediato el reclamo del establecimiento.
“Cuando vi la toma dije, qué vergüenza”, reconoció el dueño, quien confirmó que se haría cargo del costo de los tres pollos consumidos por su mascota.
Anécdota familiar
Tras resolver el inconveniente con el restaurante, el propietario decidió compartir la experiencia en redes sociales con un tono humorístico. “Me queda como anécdota”, expresó en el video, en el que también contó que Pancho actuó como si nada hubiera pasado después del incidente.
El hombre cerró su relato con una observación sobre el comportamiento posterior del animal: aseguró que, pese a ser la hora en que normalmente permanece despierto, Pancho se había quedado dormido mientras él narraba lo sucedido, un detalle que interpretó como una reacción del perro ante la conversación sobre su travesura.

Fuente: Infobae