El domingo por la noche, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró con firmeza que “el fin del régimen iraní está cerca” y que su colapso “cambiaría el destino de Medio Oriente y del pueblo judío”. En sus palabras, dejó claro que su Gobierno está completamente decidido a mantener las operaciones contra Irán.
Netanyahu pronunció estas afirmaciones durante un brindis del Ejecutivo israelí con motivo de Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío. Allí aseguró que Israel es hoy más fuerte que nunca, mientras que sus adversarios se encuentran más debilitados.
El mandatario vinculó directamente las acciones militares contra Irán con el objetivo de derrocar a su régimen. En ese sentido, sostuvo que Israel está “decidido a hacerlo”.
“Junto con Estados Unidos, logramos grandes avances al eliminar una amenaza existencial que se cernía sobre nosotros. Hemos eliminado bombas atómicas y misiles balísticos de nuestras órbitas y hemos atacado con gran contundencia el eje iraní”, afirmó Netanyahu.
Además, el primer ministro reiteró que Israel mantiene su disposición a responder ante cualquier eventual ataque de sus enemigos.
“Estamos decididos a defendernos; estamos decididos a atacar a nuestros enemigos”, dijo Netanyahu, y agregó que aunque Irán y sus aliados no atacan en este momento, pueden “cometer un error” y “sufrir un golpe que ni siquiera imaginan”.

Netanyahu también lanzó una advertencia directa hacia Irán: “No se metan con nosotros. Sabemos unirnos en tiempos difíciles, y actualmente es la potencia más poderosa de Oriente Medio”, sentenció.
Durante su alocución, el líder israelí dedicó un mensaje especial a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y a los cuerpos de seguridad del país. “Desde aquí, quiero bendecir a los heroicos soldados de las FDI y a las fuerzas de seguridad que trabajan incansablemente. Estamos eliminando terroristas las 24 horas del día, en el Líbano, en Gaza y en Judea y Samaria”, expresó.
Netanyahu cerró su intervención con un deseo por el Año Nuevo judío: “Que este año y sus maldiciones terminen, y que comience un año lleno de bendiciones, bendiciones mayores que las que jamás hayamos tenido. ¡Feliz Año Nuevo al pueblo de Israel!”, concluyó.
Israel advierte sobre nuevos ataques contra Hezbollah
En la madrugada de este lunes, el Ejército de Israel ordenó a los residentes de Deir Zahrani, en el sur del Líbano, que abandonaran una zona específica ante un inminente ataque contra una instalación de Hezbollah. La medida se produjo después de denunciar el lanzamiento de un dron explosivo contra sus tropas.
A través de un mensaje en árabe, las FDI señalaron que “la actividad terrorista de Hezbollah obliga a las IDF a actuar con fuerza contra ella” y advirtieron que quienes permanezcan en el área estarán expuestos a peligro.
El Ejército israelí indicó que el objetivo es una “instalación terrorista de Hezbollah”, sin precisar si el dron causó víctimas entre sus soldados. Poco después, el canal libanés Al-Manar, afín a Hezbollah, reportó ataques aéreos israelíes contra Deir Zahrani.

Esta advertencia ocurre un día después de que el presidente del Líbano, Joseph Aoun, solicitara a Estados Unidos y a la comunidad internacional intervenir para detener los ataques israelíes en territorio libanés.
Horas antes, el Ejército israelí había emitido su primer aviso de evacuación en el Líbano en un mes, ordenando a los habitantes de las cercanías de un edificio en Arab Salim desalojar el lugar antes de un ataque contra lo que identificaron como una instalación de Hezbollah.
El Líbano se vio inmerso en la guerra regional más amplia desde marzo, cuando Hezbollah atacó Israel en respaldo de Irán, su principal aliado. Israel respondió con bombardeos aéreos y una incursión terrestre que, según las autoridades de Beirut, ha dejado más de 4.300 muertos.
La violencia disminuyó tras el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán sobre el conflicto, alcanzado en junio, y el posterior acuerdo marco entre Israel y el Líbano, firmado ese mismo mes.
A pesar de la reducción de las hostilidades, las fuerzas israelíes mantienen posiciones dentro de una “zona de seguridad” autodeclarada de aproximadamente 10 kilómetros de profundidad en territorio libanés a lo largo de la frontera.
Fuente: Infobae