Ciencia revela 1260 marcadores genéticos que moldean la personalidad

Un equipo internacional de investigadores logró un avance sin precedentes al identificar 1.260 marcadores genéticos asociados con los rasgos fundamentales de la personalidad. El estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature, escaneó cerca de 10 millones de variantes genéticas en todo el genoma humano para trazar los conocidos ‘cinco grandes rasgos’: extroversión, amabilidad, responsabilidad, neuroticismo y apertura a la experiencia.

¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas son naturalmente ansiosas, aventureras o propensas a discutir? Estas inclinaciones, que los psicólogos miden a través de un continuo, suelen mantenerse estables durante la vida adulta. Sin embargo, desentrañar el papel exacto del ADN en su formación ha sido un desafío científico de décadas.

Para resolver este enigma, el consorcio de investigación analizó más de un millón de genomas provenientes de 46 cohortes de estudio distintas. Además, compararon genes de miles de hermanos y parejas de padres e hijos para descartar factores externos. El resultado fue una ‘sinfonía’ de 1.260 variantes, de las cuales casi dos tercios se identificaron por primera vez.

Una arquitectura genética compleja

Los hallazgos reafirman que el temperamento no depende de unos pocos genes dominantes, sino de miles de pequeñas variantes que se expresan según el contexto. Elliot Tucker-Drob, profesor de Psicología en la Universidad de Texas en Austin y líder del estudio, explicó en qué consiste este hallazgo:

“Veo las 1.260 variantes como una especie de testimonio del hecho de que ahora tenemos el poder de responder a todas estas otras preguntas que antes no podíamos responder”.

A pesar del enorme avance, estas variantes comunes solo explican entre un 5% y un 10% de las diferencias de personalidad entre las personas. Los expertos advierten que no se trata de un porcentaje fijo de genes frente a entorno; ambos interactúan constantemente. Las experiencias actúan como herramientas que moldean las predisposiciones genéticas.

El peso real del ADN frente al entorno

En estudios previos sobre logro educativo, gran parte de la influencia genética aparente se atribuía a privilegios parentales o al entorno familiar. Sin embargo, para la personalidad, los análisis de comparación familiar revelaron que aproximadamente el 96% de la influencia genética provenía directamente del ADN. Como señalan los autores, crecer en el mismo hogar puede dar puntos de partida similares, pero casi nunca temperamentos iguales.

El estudio marca una revitalización de la genética de la personalidad, un campo que había perdido protagonismo frente a otros rasgos médicos como la esquizofrenia. Tucker-Drob defiende su relevancia:

“La personalidad está significativamente relacionada con todo tipo de resultados que creo que todos en la sociedad valoran”.

Desde el dinero que se gana hasta la calidad de las amistades, la forma en que las personas se relacionan consigo mismas y con el mundo tiene consecuencias tangibles.

Hallazgos específicos por rasgo

Los investigadores identificaron 258 variantes vinculadas a la extroversión, un incremento de 15 veces respecto a lo conocido. Un perfil genético con alta extroversión reducía el riesgo de ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático, pero se vinculaba con condiciones como el TDAH.

La responsabilidad —asociada con productividad y organización— se relacionó con una mayor probabilidad de hacer ejercicio, elegir alimentos bajos en calorías y dormir bien. Las puntuaciones genéticas para este rasgo incluso ayudaron a predecir quién se mudaría de centros urbanos a suburbios prósperos a los 50 años.

El neuroticismo, definido como tendencia a la inestabilidad emocional, se correlacionó con 10 trastornos psiquiátricos, mayor índice de masa corporal y mayores tasas de tabaquismo. Los participantes con perfiles altos en neuroticismo tendían a dudar de sí mismos, seleccionando a menudo “No lo sé” en encuestas.

Nuevas preguntas sobre el neuroticismo

Dalton Conley, sociólogo de la Universidad de Princeton que no participó en la investigación, destacó que los resultados cuestionan la teoría de que el neuroticismo está impulsado principalmente por diferencias en los niveles de serotonina. El análisis mostró que las variantes del neuroticismo eran especialmente activas en células cerebrales, pero no revelaron un papel central del sistema serotoninérgico.

“No diría que acaba con esa teoría para siempre, pero definitivamente genera dudas”, afirmó Conley.

Parejas y personalidad: un hallazgo inesperado

Contrario a lo observado en otras características como el logro educativo, los rasgos de personalidad no mostraron un fuerte ‘apareamiento selectivo’ entre las parejas. Las variantes genéticas de personalidad coincidían en su mayoría al azar. Sin embargo, las personalidades reales de los cónyuges —sobre todo en apertura a la experiencia— sí mostraban correlación, posiblemente debido a la vida compartida.

Conley considera que este tipo de fenómenos ocultos son útiles para futuras investigaciones sobre causalidad:

“El próximo estudio cuya muestra tenga el doble del tamaño encontrará 3.000 variantes, no es ninguna sorpresa. Pero el hecho de que ahora podamos analizar la dinámica entre la personalidad y la estabilidad matrimonial, o la personalidad y el mercado laboral, o la personalidad y el sistema educativo —eso es lo que hace que esta sea una herramienta realmente útil”.

Este trabajo no solo amplía el conocimiento sobre la arquitectura genética de la personalidad, sino que abre la puerta a entender mejor cómo nuestros pensamientos, emociones y comportamientos se traducen en resultados concretos en la vida cotidiana.

Fuente: Infobae

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