Veterinaria explica la regla de los areneros: dos gatos, tres areneros

La relación entre los seres humanos y los gatos viene de muy atrás. En el antiguo Egipto, estos felinos eran venerados y considerados animales sagrados. Con el tiempo, su imagen quedó ligada a la vida salvaje: trepaban árboles, cazaban y se movían en un entorno primitivo. Hoy, en cambio, son animales domésticos que conservan gestos naturales como estirarse, rasguñar o afilar sus uñas, aunque también han incorporado comportamientos que no dejan de asombrar.

Según los resultados preliminares de la Estadística Nacional sobre la Protección Animal, más de cinco millones de hogares españoles tienen un gato como animal de compañía. Quienes se deciden por estos felinos suelen buscar mascotas que exijan menos atenciones, pero que ofrezcan compañía y cariño.

La veterinaria Claudia compartió en uno de sus últimos videos de TikTok (@veterinaria.claudia) una serie de consejos para corregir errores habituales que cometen los dueños y que pueden perjudicar el bienestar de los gatos.

La regla de los areneros: uno más que el número de gatos

El fallo más habitual es creer que con un arenero por gato basta. Para la especialista, la realidad es otra:

“lo ideal es tener un arenero por cada gato más uno adicional. Por ejemplo, si tienes dos gatos, debes tener tres areneros”.

Así, el gato cuenta con varias opciones para elegir, lo que disminuye los conflictos y el estrés.

Un gato atigrado naranja al lado de su arenero. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ubicación también resulta fundamental. Claudia advierte: “Los areneros deben de estar en un lugar tranquilo donde el gato se sienta seguro y cómodo para realizar sus necesidades”. Por ello, recomienda evitar las zonas de paso y los electrodomésticos ruidosos, porque pueden provocar rechazo y ansiedad en el animal.

Además, no conviene juntar todos los areneros en un mismo punto. La veterinaria insiste en “tenerlos de forma separada”, una medida que evita enfrentamientos, facilita el acceso y previene el marcaje o la competencia entre felinos.

Otros errores que afectan a tu gato

Más allá de los areneros, Claudia señala fallas frecuentes que influyen en la salud y la felicidad del gato. Estos son los más habituales:

  • Poner el agua y la comida juntas. Por instinto, los gatos separan su “presa” del agua para evitar contaminarla; si los recipientes están muy cerca, el animal podría dejar de beber lo suficiente. La recomendación es “ofrecer diferentes puntos de agua distribuidos por toda la casa”.
  • No ofrecer comida húmeda. Claudia recuerda que “los piensos tienen aproximadamente un 10% de humedad, mientras que la comida húmeda tiene bastante más”. Incluir latas en la dieta diaria ayuda a que el gato aumente su consumo de agua, algo esencial en esta especie.

Un gato comiendo pienso. (AdobeStock)

Por último, no se debe subestimar la importancia de los espacios elevados. Los gatos buscan por naturaleza observar su entorno desde las alturas. “No ofrecer espacios elevados” significa limitar su comportamiento natural y afectar su sensación de seguridad. Lo ideal es apostar por estanterías, rascadores altos o muebles seguros para que el felino pueda disfrutar y sentirse protegido.

Fuente: Infobae

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