El empresario Elon Musk logró un avance parcial en el litigio por el nombre de la antigua red social: un tribunal federal de Delaware, en Estados Unidos, prohibió a Operation Bluebird utilizar la denominación Twitter para su plataforma, un competidor directo de X.
Esa startup había iniciado operaciones bajo el nombre Twitter.now, pero la justicia le impidió seguir con esa marca.
La decisión judicial favoreció a X Corp. en la defensa del nombre histórico de la red social que Musk compró en 2022. Sin embargo, el juez Colm F. Connolly, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, rechazó extender la misma protección preliminar a los términos “Tweet” y al logotipo del pájaro.

El fallo no es definitivo. La discusión central sobre qué signos conserva X tras el cambio de identidad quedó para una etapa posterior del proceso.
Qué ganó X y qué quedó fuera del fallo
La resolución fue dividida y no resolvió la totalidad del litigio. X Corp. buscaba impedir el uso de varias marcas asociadas a Twitter mientras avanzaba la demanda, pero el tribunal solo aceptó parte de ese pedido.
Connolly concedió una medida cautelar para ocho marcas relacionadas con Twitter, aunque el texto original no las detalla. En cambio, rechazó esa protección para “Tweet” y el emblema del pájaro.

En su argumentación, el magistrado sostuvo que Bluebird “probablemente logrará demostrar tanto que X Corp. dejó de usar de buena fe la marca Tweet y el logo del pájaro como que no tiene intención de reanudar el uso de esas marcas”.
El caso continuará para definir si X Corp. mantiene derechos sobre algunas de las antiguas marcas de Twitter, a pesar de operar ahora mayoritariamente bajo el nombre X. Esa definición no se alcanzará en esta etapa cautelar.
Cómo sigue Operation Bluebird bajo la marca Tweet
La empresa relanzó su sitio como Tweet.app y abrió una versión de pruebas al público. Según la compañía, antes del lanzamiento más de 172.000 personas habían solicitado un nombre de usuario.
La startup cobra USD 20 por la reserva de un usuario para sumarse a la red social. Ese ingreso probablemente ayude a cubrir los costos legales de la disputa con X.

La imposibilidad de usar el nombre Twitter no elimina el atractivo comercial de esa identidad entre los usuarios. El volumen de solicitudes previas al lanzamiento, siempre según la compañía, sugiere que parte del interés responde al vínculo persistente del público con la marca histórica.
La página principal de la startup define su objetivo como “recoger lo que Musk dejó atrás cuando transformó la plataforma en X”. Al frente del proyecto están Michael Peroff, fundador con base en Illinois, y Stephen Coates, antiguo abogado especializado en marcas en Twitter.
Coates, presidente de Operation Bluebird, defendió el nuevo rumbo del proyecto en un mensaje enviado por correo electrónico a TechCrunch. Allí sostuvo que la disputa no se limita al nombre principal de la antigua plataforma, sino también a otros emblemas que siguen bajo discusión judicial.

Cómo fue la adquisición de Twitter por Elon Musk
Elon Musk concretó la compra de Twitter el 27 de octubre de 2022, tras un proceso marcado por ofertas, desacuerdos y una demanda judicial. El empresario reveló en abril de ese año que había adquirido una participación superior al 9% de la compañía. Poco después, presentó una oferta para comprar la totalidad de las acciones.
El directorio de Twitter aceptó el 25 de abril un acuerdo de USD 44.000 millones, a USD 54,20 por acción. La operación contemplaba que la empresa dejara de cotizar en bolsa y pasara a ser una compañía privada controlada por Musk.
En julio, Musk intentó abandonar el acuerdo al cuestionar la información de Twitter sobre cuentas falsas y de spam. La empresa lo demandó en Delaware para exigir el cumplimiento del contrato. En octubre, el empresario revirtió su decisión y avanzó con el cierre en las condiciones originales.
Fuente: Infobae