El viernes por la noche, cuando muchos esperaban el inicio de la primavera, Bahía Blanca vivió un fenómeno climático que dejó a todos boquiabiertos. A pesar de que las autoridades ya habían anunciado la llegada de bajas temperaturas y una alerta amarilla por vientos, nadie imaginó que el sur de la provincia de Buenos Aires se cubriría de blanco en pleno septiembre.
Como era de esperarse, las redes sociales se llenaron de imágenes y comentarios. En un primer momento, muchos usuarios pensaron que se trataba de nieve, pero los especialistas aclararon rápidamente que el fenómeno era graupel, una forma de precipitación que combina características del granizo más fino y los copos de nieve.
Según los meteorólogos, el graupel se forma cuando pequeñas gotas de lluvia se congelan y se convierten en partículas de hielo blandas. A diferencia del granizo tradicional, que es compacto y duro, el graupel tiene una consistencia más suave y, por lo general, no causa daños en vehículos, techos ni otras superficies.
El episodio duró apenas unos minutos, pero la intensidad fue suficiente para que el material se acumulara de forma visible en calles, veredas y distintos puntos de la ciudad. De acuerdo con información publicada por La Brújula 24, ese breve lapso bastó para que Bahía Blanca se pintara de blanco.
Desde la Municipalidad de Bahía Blanca informaron que no se registraron llamados de emergencia relacionados con el fenómeno. Además, señalaron que en otras localidades de la región también se reportaron situaciones similares, lo que confirma que el graupel no representó un riesgo para la población.

Pronóstico para el fin de semana en Bahía Blanca
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Bahía Blanca tendrá un fin de semana con frío intenso, lluvias y probabilidad de nieve durante las primeras horas del sábado. Este escenario es consecuencia del ingreso de una masa de aire polar que mantiene vigente una alerta amarilla por vientos hasta el mediodía.
Para este sábado, se espera que la temperatura oscile entre 1 y 9 grados, con una mañana que podría combinar precipitaciones con nieve. Hacia la tarde, las lluvias continuarían, y por la noche se prevé una leve mejoría, aunque el cielo permanecería nublado.

En paralelo, regirá una alerta amarilla por vientos hasta el mediodía. Sin embargo, no se anticipan fenómenos de suficiente intensidad como para emitir una nueva advertencia oficial durante el resto del fin de semana.
Para el domingo, el SMN pronosticó una mínima de 0 grados y una máxima de 10 grados. Durante la mayor parte del día, el cielo estará algo nublado, aunque hacia la noche se espera una mejora con disminución de la nubosidad.

Ese cambio daría paso a un lunes con tiempo estable y cielo despejado. No obstante, el alivio en las condiciones climáticas no implicará un aumento significativo en las temperaturas, ya que para el inicio de la semana se prevén 1 grado de mínima y 10 grados de máxima.
Este escenario se enmarca en el avance de una masa de aire frío con características polares, según explicó Christian Garavaglia, de Meteored. El especialista describió que ese sistema “avanza a paso firme por la Patagonia y los clásicos chaparrones costeros empiezan a impactar la costa sur bonaerense”.

Además, Garavaglia señaló que el fuerte descenso térmico comenzará a sentirse con claridad en buena parte de la región, y que el comportamiento de los modelos de pronóstico abre la posibilidad de una persistencia mayor del frío. En ese sentido, advirtió que, aunque podría suponerse una recuperación rápida de las temperaturas durante la semana, las proyecciones muestran un patrón más estable de aire frío, y que el próximo fin de semana también podría presentar condiciones frías para la época.
Fuente: Infobae