La mañana de este 4 de septiembre, el legendario boxeador Julio César Chávez apareció sin previo aviso en La Casa de los Famosos México, generando una ola de sorpresa entre los participantes. El excampeón mundial llegó para promocionar su nueva serie documental, producida por ViX y N+ Docs, que explora su vida dentro y fuera del ring.
Chávez no llegó con las manos vacías: trajo consigo una máquina de pera de boxeo, la cual los concursantes utilizaron como distracción en medio del encierro que ya acumula 41 días sin contacto con el exterior. La visita rompió la rutina y los habitantes lo recibieron con abrazos y muestras de gratitud.

Una leyenda que comparte su historia
Originario de Sonora, Chávez es considerado el mejor pugilista mexicano de todos los tiempos. Su carrera profesional, que abarcó de 1980 a 2005, dejó un récord de 107 victorias, 6 derrotas y 2 empates, con 37 peleas por títulos mundiales en las divisiones superpluma, ligero y superligero. Su invicto se mantuvo durante 87 combates consecutivos, una marca que cimentó su leyenda.
Sin embargo, el expugilista ha reconocido que ese dominio convivió con una adicción que terminó afectando el desenlace de su carrera. En entrevistas anteriores, confesó que su consumo de cocaína comenzó antes de la pelea contra Héctor “Macho” Camacho, en septiembre de 1992 en Las Vegas.
“Esa noche tomé cocaína por primera vez. Y ese fue mi acabose. Empecé y no pude parar”, admitió Chávez.
La adicción se agravó con los años, llegando a consumir entre 8 y 10 gramos diarios de cocaína combinados con alcohol. Ese deterioro coincidió con su relación mediática con figuras del narcotráfico, como Rafael Caro Quintero y Francisco Arellano Félix, según reportes periodísticos. En 2009, su entonces esposa Myriam Escobar y su hijo mayor lo internaron a la fuerza en un centro de rehabilitación. Actualmente, Chávez acumula más de 13 años sin consumir alcohol ni drogas, y administra clínicas de rehabilitación en Tijuana y Culiacán a través de su fundación.
Tensiones detrás de las cámaras

La visita de Chávez se da en un momento en que el reality enfrenta críticas por la falta de conflicto real. En redes sociales, la temporada ha sido apodada “La Casa de los Amigos” o “La Casa de los Ositos Cariñositos”. Además, existirían diferencias creativas entre los productores Paly Alonso y Rosa María Noguerón sobre quién debe controlar el contenido del programa.
Noguerón ha defendido el formato y rechazó que los participantes sean responsables del desempeño de la temporada.
“Hemos privilegiado la diversión por sobre cualquier conflicto”, declaró la productora en el programa In Da House.
También cuestionó a conductores de televisión que criticaron el reality a pesar de tener, según ella, una fracción del rating del programa. El término “mueble”, usado por la audiencia para describir a participantes sin contenido, se volvió tan frecuente que la producción lo incorporó a sus dinámicas.
Semana de polémicas entre los habitantes

El descontento del público llevó a la producción a confrontar directamente a los participantes. Según El Universal, la conductora Galilea Montijo canceló el tradicional posicionamiento previo a la cuarta gala de eliminación y mostró a los habitantes comentarios negativos de la audiencia sobre la falta de estrategia y la “tibieza” de la convivencia.
La medida generó reacciones divididas. Yahir defendió su forma de participar:
“No pienso discutir o ponerme en un posicionamiento fuerte con alguien que no me haya hecho nada”, afirmó a Montijo.
La confrontación derivó en enfrentamientos verbales. Flor Vigna rompió en llanto luego de que Mariana Ochoa y Ernesto Laguardia cuestionaran si su relación con Ese Pérez era real o una estrategia. Vigna llegó a afirmar que prefería ser eliminada y que el pago semanal no valía la pena si debía soportar ese tipo de situaciones.
En paralelo, se desató una discusión entre Ese Pérez y Masad Altamimi, a la que se sumó Karina Torres. Pérez cuestionó la participación de Altamimi con señalamientos sobre demandas por violencia de exparejas, mientras el creador de contenido de origen saudita reclamó que no se insultara a su madre.
Otro episodio controvertido fue la salida de Yanet García del Exilio, decidida por votación interna de sus compañeros y no por el público. García perdió por un punto frente a Luis Chaparro y por cuatro frente a Ese Pérez. Minutos después, la producción envió un pastel de cumpleaños a Pérez, lo que generó sospechas de manipulación. Prisma García, hermana de la eliminada, calificó al reality como “un fraude total” en una publicación que después borró.
Audiencia, eliminaciones y cómo seguir el reality

A pesar de las críticas en redes, el programa mantiene un sólido desempeño en rating tradicional. La cuarta gala de eliminación, transmitida el 23 de agosto, alcanzó 11,8 millones de espectadores, según un comunicado de TelevisaUnivisión basado en datos de la Asociación de Cadenas de Medios (ACAM). La cifra superó a la competencia directa por 84%.
En esa gala fue eliminado Moisés Peñaloza, la sexta salida de la temporada. Actualmente permanecen en competencia trece habitantes, entre ellos Cynthia Klitbo, Ernesto Laguardia, Yanet García, Luis Chaparro, Karina Torres, Aldo Rendón y Brianda Deyanara.
Esta semana quedaron nominados Cynthia Klitbo, Yahir, Memo Schutz, Flor Vigna, Ese Pérez y Gema Garoa, quienes están en riesgo de abandonar la casa en la próxima gala de eliminación, programada para el domingo 6 de septiembre.
Para quienes deseen seguir la competencia, hay tres opciones de transmisión: Las Estrellas emite las galas de eliminación los domingos; Canal 5 transmite el programa de lunes a viernes; y ViX Premium ofrece la señal las 24 horas con acceso a cámaras en vivo y contenido adicional.
Fuente: Infobae