Jennifer Lawrence revela sus secretos de belleza: Botox, rutinas y cirugías que evalúa

La actriz Jennifer Lawrence, a punto de cumplir 36 años, abrió su corazón sobre los procedimientos estéticos que emplea, los tratamientos que integra en su cuidado diario y las operaciones que ha considerado. En una entrevista con Vogue publicada el 3 de septiembre, la ganadora del Óscar confesó que es cuidadosa con las intervenciones faciales para no perder la expresividad de su rostro.

“No puedo hacerme demasiadas cosas. Necesito tener movimiento en mi cara”, afirmó Lawrence. Y agregó: “Me pongo baby Botox, pero no puedo hacer mucho”. Esta técnica, conocida como baby Botox, consiste en dosis reducidas de toxina botulínica que atenúan líneas finas sin congelar por completo los músculos faciales.

La actriz explicó que prefiere mantener cierto movimiento facial antes que recurrir a grandes cantidades de toxina botulínica (REUTERS/Manon Cruz)

La intérprete también apuesta por tratamientos faciales para mantener la apariencia de su piel. “Si mi piel va a estar un poco más flácida de lo que me gustaría, al menos se ve luminosa y bonita”, declaró. Durante su visita al Dior Spa Cipriani, en Venecia, se sometió a un facial de varios pasos y a un masaje que, según calculó, duró alrededor de cinco horas y media. Además, mencionó que el drenaje linfático es su aliado para reducir la hinchazón después de vuelos largos.

La rutina casera de la estrella

En casa, Lawrence incorporó tretinoína (conocida como “Tret”) en su “jornada con el retinol”. Para contrarrestar el enrojecimiento que este producto puede provocar, la actriz recurre a una crema habitualmente usada para la dermatitis del pañal: Desitin. “Cuando estás aumentando el retinol y tu cara se pone roja, [recomiendo] dormir con Desitin. Noté que hacía que mis poros se vieran más pequeños y aliviaba el enrojecimiento”, relató a Vogue.

La actriz explicó su técnica de aplicación, que llama “hacer un sándwich”. Primero coloca una crema de noche muy hidratante, luego aplica la tretinoína y por último usa agua y aceite. Según su explicación, el aceite sella el agua sobre la piel, potenciando la hidratación.

Su método de hidratación incluye una crema de noche, tretinoína y una combinación de agua y aceite para ayudar a retener la humedad (REUTERS/Daniel Cole)

Lawrence también protege su rostro del sol, especialmente por el melasma que tiene en las mejillas. Desde que empezó con la tretinoína, utiliza una bufanda para cubrir esas zonas. Asimismo, aplica protector solar en las manos como parte de su cuidado integral.

Cirugías plásticas: entre el deseo y el temor

La actriz se sinceró sobre procedimientos que aún no se atreve a realizar. Uno de ellos son las transferencias de grasa, una tendencia que observa con interés pero que le genera inquietud. “Apoyo que otras personas se las hagan porque quiero seguir observando y ver qué pasa, pero no sé si yo lo haría”, afirmó.

En cambio, reconoció que existe una cirugía que le gustaría probar: la extracción de grasa bucal. “No puedo porque todo el mundo se daría cuenta, pero quiero que sepan que quiero hacerlo”, confesó.

Entre las intervenciones que despiertan su interés está la extracción de grasa bucal, aunque considera que el cambio sería demasiado evidente.(REUTERS/Carlos Jasso)

Lawrence ya había hablado anteriormente de otra intervención. Tras el nacimiento de su segundo hijo, reveló que contemplaba un aumento de senos debido a los cambios que experimentó su cuerpo después del embarazo. “Todo volvió a la normalidad, prácticamente, después del primero. Después del segundo, nada volvió a la normalidad”, dijo en una entrevista previa con The New Yorker.

La actriz también negó haberse sometido a un lifting facial, pese a las especulaciones sobre su apariencia. “¡Pero lo voy a hacer!”, afirmó con determinación, dejando abierta la posibilidad de experimentar con este procedimiento en el futuro.

Fuente: Infobae

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