Burnham y Macron reafirman en Londres apoyo militar a Ucrania

Este jueves, en la emblemática sede de Downing Street, el primer ministro británico Andy Burnham y el presidente francés Emmanuel Macron sostuvieron su primer encuentro bilateral desde que el laborista asumió el cargo el pasado 20 de julio. Durante la reunión, ambos mandatarios reafirmaron su compromiso con la defensa de Ucrania y revisaron los progresos alcanzados en la reciente cumbre de la Coalición de Voluntarios celebrada en Kiev. Además, delinearon los siguientes pasos para el programa de fabricación conjunta de misiles de largo alcance en territorio ucraniano.

Fabricación de misiles en Ucrania: el plan conjunto

De acuerdo con un comunicado emitido por Downing Street, los líderes analizaron el estado actual del proyecto destinado a instalar líneas de ensamblaje local en Ucrania para el misil Storm Shadow/SCALP, de origen franco-británico. Este sistema de armas, utilizado por Kiev desde 2023 para atacar blancos a gran distancia del frente, tiene un alcance superior a los 250 kilómetros. La producción nacional de este misil forma parte de la estrategia occidental para fortalecer la industria de defensa ucraniana en la fase actual del conflicto.

El plan comenzó a gestarse semanas atrás, cuando Burnham viajó a Kiev en su primera gira internacional como jefe de Gobierno, con motivo del 35.° aniversario de la independencia de Ucrania. En esa visita, el Reino Unido autorizó al fabricante europeo MBDA a desclasificar la información técnica sobre los componentes británicos del misil, un paso indispensable debido al carácter compartido del sistema con Francia. Por su parte, Francia ya había aprobado en julio la producción bajo licencia del SCALP-EG, con la meta de que las líneas de montaje comiencen a operar antes de que finalice 2026.

El ministro británico de Preparación de Defensa e Industria, Luke Pollard, señaló en ese momento que la medida “reforzaría las capacidades defensivas ucranianas frente a Rusia”. Esta decisión amplió la asistencia militar occidental, que hasta ahora se centraba en la entrega de armamento ya fabricado, y ahora avanza hacia la transferencia de capacidad productiva al propio país en guerra.

La producción local del misil Storm Shadow/SCALP en Ucrania forma parte del apoyo occidental a la industria de defensa ucraniana en la guerra con Rusia. (Jens Buttner/Pool vía REUTERS)

El anuncio no pasó inadvertido en Moscú. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, advirtió que el Kremlin contempla represalias directas contra instalaciones y equipamiento militar británico, tanto dentro como fuera de Ucrania, y calificó la iniciativa como un paso hacia una “derrota estratégica” buscada por Londres. Zajárova también cuestionó la cumbre de la Coalición de Voluntarios en Kiev, a la que acusó de preparar una ocupación encubierta del territorio ucraniano bajo el formato de una fuerza multinacional de garantía tras un eventual alto el fuego.

En su encuentro de este jueves, Macron subrayó en un mensaje publicado en la red social X que “la defensa, la energía, el apoyo a Ucrania y la seguridad europea conforman una asociación bilateral más importante que nunca”, y destacó que junto a Burnham continúa trabajando hacia una Europa “más fuerte, más soberana y más segura”. Por su parte, Burnham señaló que la colaboración con Francia en materia migratoria demuestra lo que puede lograrse, “igual que lo estamos mostrando en Ucrania, en las pequeñas embarcaciones y también en el fortalecimiento de la relación entre el Reino Unido y la Unión Europea”.

La cita en Downing Street fue la primera reunión de Macron con un jefe de Gobierno europeo desde que Burnham sustituyó a Keir Starmer al frente del Ejecutivo británico. Además, se produjo un día después de que ambos líderes, junto a los reyes Carlos III y Camila, inauguraran en el Museo Británico la exposición del Tapiz de Bayeux, prestado por Francia. La agenda bilateral también incluyó la cooperación contra la inmigración irregular en el canal de la Mancha y la situación en Oriente Próximo, donde ambos coincidieron en la necesidad de reducir la tensión en el estrecho de Ormuz.

El calendario establecido por el Reino Unido y Francia deja para las próximas semanas la tarea de convertir el compromiso político en acciones concretas: la instalación efectiva de las líneas de ensamblaje en Ucrania, con el cierre de 2026 como fecha límite autoimpuesta por ambos gobiernos para que el país pueda empezar a fabricar en su propio territorio el misil que ha marcado buena parte de su capacidad de ataque de precisión contra Rusia.

Fuente: Infobae

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