Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, presentó de manera remota su perspectiva sobre la inteligencia artificial durante la Cumbre del G20. El empresario sostuvo que los agentes de IA podrían disminuir notablemente el costo y la complejidad de fundar una compañía, lo que a su juicio impulsaría el surgimiento de más startups y pequeños negocios, modificando la estructura de la economía global.
Durante su intervención, Zuckerberg afirmó que Meta desarrolla sistemas capaces de comprender los objetivos de los usuarios y ejecutar tareas de forma continua para ayudarlos a alcanzarlos. Estos agentes de inteligencia artificial podrían emplearse tanto para atender necesidades personales como para gestionar proyectos empresariales.
Su participación se dio en el marco del G20, el foro que congrega a las principales economías desarrolladas y emergentes del mundo para debatir sobre economía global, desarrollo, cooperación y otros retos internacionales.
Conectado a distancia ante los líderes y representantes asistentes, Zuckerberg aprovechó la ocasión para exponer su visión sobre la inteligencia artificial y los sistemas de superinteligencia.
Una IA orientada a la creación
El CEO de Meta resumió su filosofía en tres pilares. El primero: el empoderamiento de las personas debe convertirse en una fuente fundamental de prosperidad.
El segundo se vincula directamente con el futuro de la IA. Para Zuckerberg, el propósito central de estas tecnologías no debería ser simplemente automatizar tareas que hoy realizan los humanos, sino ampliar la capacidad de inventar y crear.
Esta distinción cobra relevancia en un momento donde el avance de la inteligencia artificial ha intensificado el debate sobre la automatización y su posible impacto laboral. Zuckerberg planteó una visión alternativa: usar sistemas cada vez más avanzados para que más personas puedan desarrollar proyectos que antes requerían equipos especializados, grandes inversiones o conocimientos técnicos.

El tercer principio expuesto por el ejecutivo se relaciona con la seguridad y la distribución del poder tecnológico. Zuckerberg sostuvo que el futuro dependerá de evitar una concentración excesiva de las capacidades de IA en manos de pocas empresas, gobiernos o instituciones.
Agentes de IA con trabajo continuo
Uno de los ejes centrales de su discurso fue el desarrollo de agentes de inteligencia artificial. Meta busca poner estas herramientas al alcance de miles de millones de personas para que comprendan sus metas y ejecuten tareas de manera ininterrumpida.
Según explicó Zuckerberg, estos sistemas podrían operar prácticamente las 24 horas del día para ayudar a los usuarios a cumplir determinados objetivos. Su utilidad abarcaría desde la organización de la vida cotidiana hasta el desarrollo de iniciativas empresariales.

El ejecutivo señaló que hoy existen múltiples herramientas tecnológicas capaces de solucionar problemas complejos, pero su uso aún resulta complicado para gran parte de la población. La inteligencia artificial podría reducir esa complejidad al conectar diferentes servicios y facilitar la ejecución de múltiples tareas.
En el ámbito de los negocios, los agentes podrían actuar como asistentes permanentes y asumir funciones que hoy demandan tiempo, recursos o conocimientos especializados.
Crear una empresa, más barato
Zuckerberg anticipó que una de las consecuencias económicas más relevantes de esta evolución sería la reducción del capital necesario para iniciar un negocio.
El uso de inteligencia artificial en tareas como programación, organización, análisis de información y otros procesos permitiría a los emprendedores desarrollar proyectos con menos recursos iniciales. Además, algunas compañías podrían requerir equipos más pequeños para arrancar sus operaciones.
El CEO de Meta considera que esta baja en las barreras de entrada favorecerá la aparición de un mayor número de startups y pequeñas empresas capaces de prosperar.

Transformación de la economía mundial
La intervención remota de Zuckerberg en el G20 evidencia la importancia que Meta otorga a los agentes de IA como una de las próximas grandes etapas de esta tecnología. Su planteamiento va más allá de mejorar herramientas existentes y apunta a sistemas capaces de actuar con mayor autonomía para ayudar a las personas a desarrollar sus propios proyectos.
Para el ejecutivo, la inteligencia artificial podría poner capacidades que antes estaban reservadas a grandes organizaciones al alcance de una parte mucho más amplia de la población.
Su previsión es que la economía del futuro tenga más empresas pequeñas y nuevos emprendimientos, impulsados por herramientas que reduzcan costos y complejidad. La apuesta de Zuckerberg es que los agentes de IA no solo transformen la forma de trabajar, sino también quién puede crear y poner en marcha una empresa.
Fuente: Infobae