El cofundador de Microsoft, Bill Gates, lanzó una alerta sobre el impacto conjunto de los robots y la inteligencia artificial en el mercado laboral global. Según su análisis, esta fusión tecnológica podría generar un “círculo vicioso” donde la reducción de costos acelere el reemplazo de trabajadores humanos y concentre las ganancias en un grupo reducido.
Gates enfatizó que no se trata de una fluctuación temporal del ciclo económico. La inteligencia artificial, advierte, tiene el potencial de eliminar de forma permanente los puestos de nivel inicial y medio, justo cuando las nuevas vacantes demandan habilidades que requieren años de formación.
Las razones de Bill Gates para pronosticar la desaparición de empleos por la IA
Gates contextualizó su advertencia recordando un precedente histórico severo: durante la Gran Depresión de 1933, la tasa de desempleo en Estados Unidos alcanzó aproximadamente el 25% y se mantuvo en dos dígitos durante gran parte de la década siguiente.

No obstante, el filántropo diferenció aquella crisis de la actual, señalando que, a diferencia del colapso de 1933, el efecto de la inteligencia artificial no se desvanecerá con la recuperación de la demanda, la inversión o el crecimiento económico.
Gates indicó que los empleos de oficina ya evidencian signos de deterioro, aunque de momento de forma moderada. Según su descripción, tras la adopción generalizada de la IA generativa, el empleo cayó entre los trabajadores jóvenes en puestos vulnerables a la automatización, mientras que ese fenómeno no se replicó entre empleados de mayor edad.
El diagnóstico sugiere una transformación que, en opinión de Gates, irá más allá de unas pocas ocupaciones y terminará por modificar la relación entre trabajo, ingresos y seguridad económica.

Gates sostiene que el punto de inflexión se alcanzará cuando la inteligencia artificial pueda realizar tareas con un margen de error cercano a cero y operar sin supervisión humana. Este escenario, afirma, proporcionaría a las empresas incentivos económicos directos para reemplazar más trabajo humano.
Empleos que la IA podría reemplazar, según Bill Gates
Entre los sectores que enfrentarían esta presión de manera temprana, Gates mencionó ventas y atención al cliente (tanto en línea como telefónica), así como ingeniería de software y asistencia jurídica.
También incluyó actividades que actualmente requieren personal calificado, como la evaluación de solicitudes de préstamos, el análisis de datos y la clasificación de pacientes.

En ciertos campos, aclaró, la automatización podría generar nueva demanda al reducir costos. Puso como ejemplo la ingeniería de software, donde la pérdida neta de empleos sería menor si funciones como el diseño continúan siendo mejor resueltas con intervención humana.
La advertencia de Gates no se circunscribió al trabajo de oficina. Afirmó que los empleos manuales también se verán afectados porque, aunque los robots aún no están tan avanzados como la IA, su costo disminuirá con el tiempo.
Al referirse a este frente, señaló que muchas personas no perciben la rapidez del avance de los robots diestros porque gran parte del desarrollo más avanzado ocurre en otros países. Sugirió que la percepción pública de esa tecnología queda distorsionada por videos virales de robots “bailando torpemente”.
Consecuencias de una adopción masiva de robots con IA por parte de las empresas
Gates describió el mecanismo con una lógica competitiva: cuando una empresa adopta robots e inteligencia artificial y utiliza ese ahorro para reducir precios, sus competidores se ven presionados a hacer lo mismo. Si las compañías establecidas no avanzan en esa dirección, señaló, lo harán las nuevas empresas.
Asimismo, el empresario advirtió que esta dinámica puede disminuir la cantidad de empleos de calidad y concentrar los beneficios en un grupo limitado. Agregó que muchas personas cambiarán de trabajo, pero enfrentarán un período de fuerte incertidumbre marcado por la pérdida del puesto, la necesidad de reciclarse profesionalmente y la búsqueda de una nueva ocupación.
En este contexto, destacó su preocupación por los jóvenes que ingresarán a un mercado con menos posiciones de entrada. Según explicó, ellos entienden el desafío porque son los usuarios más activos de la IA y observan de primera mano tanto sus capacidades como la velocidad con que mejora.
Fuente: Infobae