La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta cotidiana dentro de las organizaciones. Según un estudio de Multitrabajos, el 45% de los profesionales ecuatorianos utiliza IA como apoyo en sus actividades laborales. Sin embargo, este avance convive con una realidad distinta, de acuerdo con estimaciones de la Cámara de Innovación y Tecnología Ecuatoriana (CITEC), el 68% de las empresas en el país tiene dificultades para encontrar talento con las competencias necesarias para aprovechar estas herramientas.
El fenómeno también se refleja a escala regional. El Banco Mundial señala que entre el 26% y el 38% de los empleos en América Latina y el Caribe están expuestos a la inteligencia artificial generativa, mientras que entre el 8% y el 10% podrían mejorar su productividad mediante un uso adecuado de esta tecnología. Ante esta realidad, el organismo advierte que hasta la mitad de ese potencial de mejora no llega a materializarse, debido a limitaciones relacionadas con la infraestructura digital, las capacidades organizacionales y los modelos de adopción tecnológica. Esto evidencia que incorporar herramientas de inteligencia artificial no garantiza, por sí solo, mejoras en la productividad y eficiencia de las organizaciones.
En ese sentido, Paola López, Gerente de la Unidad de Workplace Services de SONDA Ecuador explica que el principal desafío consiste en integrar la IA de forma efectiva dentro de la operación diaria de las empresas. «Las organizaciones cuentan con IA, pero el impacto real depende de cómo estas tecnologías se incorporan a los procesos de negocio, cómo se gestionan los servicios tecnológicos y cómo la información que generan se convierte en decisiones operativas», señala.
En este escenario, en donde el surgimiento de nuevas tecnologías que activa la transformación digital, las organizaciones están orientando sus esfuerzos hacia modelos que permitan integrar la IA dentro de la gestión cotidiana de sus servicios. Esto incluye automatizar tareas repetitivas, agilizar la atención de solicitudes, fortalecer la gestión del conocimiento y utilizar analítica para anticipar incidentes y mejorar la toma de decisiones.
«La diferencia competitiva está en lograr que la IA genere valor dentro de la operación diaria. Cuando la tecnología se integra de manera estratégica a los procesos, es posible transformar la productividad, fortalecer la continuidad operativa y tomar decisiones con mayor información«, concluye López.
Como parte de esta estrategia, SONDA incorporó capacidades de inteligencia artificial en WPS (Workplace Services con Inteligencia Artificial), una propuesta que integra IA en la gestión de Workplace Services y la Mesa de Servicio.
WPS es un equipo especializado en operar y evolucionar el entorno digital de trabajo de las organizaciones, integrando plataformas, gestionando identidades y utilizando inteligencia artificial para ofrecer una operación más inteligente, interoperable y segura.
Su propuesta combina automatización, analítica y agentes virtuales para optimizar la gestión de los servicios, reducir los tiempos de respuesta, anticiparse a posibles incidentes y mejorar la experiencia de los usuarios, contribuyendo al mismo tiempo a la continuidad y protección del negocio.