Las Fuerzas de Defensa de Israel llevaron a cabo este miércoles nuevos ataques aéreos contra el sur del Líbano, una acción que justifican como una réplica directa al lanzamiento de dos drones por parte del grupo chií Hezbolá contra sus efectivos desplegados en la región. Hasta el momento no se reportan víctimas, pese al cese al fuego acordado previamente entre las autoridades libanesas e israelíes.
Según un comunicado castrense, “Hezbolá lanzó dos drones explosivos durante la noche contra elementos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la zona de la cresta de Alí Taher. Los combatientes abrieron fuego contra uno de los drones y lo derribaron”. El texto añade que el incidente no dejó bajas entre sus filas.
En ese mismo comunicado se detalla que, como respuesta a esta acción, “las FDI atacaron infraestructura de Hezbolá en el área de Nabatiye, en el sur de Líbano”. La infraestructura atacada, según la versión israelí, “era usada por terroristas de la organización para planificar y dirigir planes terroristas para dañar a las fuerzas de las FDI en la zona y a ciudadanos en el Estado de Israel”.
Las autoridades militares israelíes argumentaron que “estos ataques se llevaron a cabo para neutralizar una amenaza inmediata” y recalcaron que “las fuerzas de las FDI continuarán operando en la zona montañosa y no permitirán que los terroristas promuevan ni ejecuten complots terroristas”. La declaración concluye afirmando que “las FDI están actuando y seguirán actuando con firmeza contra los reiterados intentos de Hezbolá de atentar contra nuestras fuerzas”.
El contexto de estas hostilidades se remonta al 26 de junio, cuando Líbano e Israel alcanzaron un principio de acuerdo mediado por Estados Unidos que sentaba las bases para un alto el fuego permanente. Dicho acuerdo incluía el restablecimiento de la soberanía libanesa en el sur del país y el desarme de Hezbolá, condición que el grupo ha rechazado de manera tajante.
Desde entonces, Israel ha invocado razones de seguridad y la negativa de Hezbolá a aceptar el pacto para justificar la continuidad de sus operaciones militares en el sur de Líbano. Estas acciones se enmarcan en la nueva invasión desatada después de que Hezbolá lanzara proyectiles contra el país israelí en respuesta a la ofensiva conjunta que Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero contra Irán.
Fuente: Infobae