Un jurado en Las Vegas emitió un veredicto de culpabilidad por asesinato en primer grado contra Duane Keith Davis por la muerte de Tupac Shakur, el icónico rapero que recibió disparos en esa ciudad el 7 de septiembre de 1996. La decisión, anunciada el lunes 31 de agosto, marca un hito al convertir a Davis en la primera persona condenada por este crimen, después de casi tres décadas de impunidad. El jurado deliberó apenas tres horas para alcanzar el fallo.
Davis, de 63 años y conocido como Keffe D, fue señalado por la fiscalía como el organizador del ataque, aunque no se sostuvo que él mismo hubiera disparado. La condena se fundamentó en gran medida en las propias declaraciones del acusado: entrevistas policiales, apariciones en documentales y un libro de memorias que publicó en 2019, según reportaron diversos medios internacionales.
¿Quién es Duane “Keffe D” Davis y su vínculo con los Crips?
Davis se autodenomina como un exlíder de alto rango de los South Side Compton Crips, una pandilla callejera con base en Compton, California. Su conexión con este grupo lo colocó en el centro de una red de rivalidades que, durante los años 90, atravesó el mundo del rap y dejó varios homicidios sin resolver.

Según sus propias declaraciones recogidas en distintos medios, su vínculo más cercano dentro de la pandilla era Orlando Anderson, a quien describía como su sobrino, aunque con una relación más cercana a la de hermanos o padre e hijo. Anderson tenía 22 años en 1996 y durante años fue señalado por las autoridades como el posible autor de los disparos. Falleció en 1998 en un tiroteo no relacionado con este caso, ocurrido en un lavadero de autos en Compton, según informó la agencia AP.
De acuerdo con documentos judiciales, Davis había relatado durante años que estuvo dentro del Cadillac blanco desde el cual se efectuaron los disparos contra Shakur. Tras su arresto en 2023, se retractó de esas admisiones.
La pelea en el MGM Grand que desencadenó el ataque
La noche del 7 de septiembre de 1996, Tupac Shakur y el empresario musical Marion “Suge” Knight asistieron al combate de boxeo entre Mike Tyson y Bruce Seldon en el MGM Grand de Las Vegas. Las cámaras de seguridad del hotel captaron cómo Shakur y miembros de su séquito, vinculados según la policía a la pandilla Mob Piru Bloods, agredieron a Anderson en el vestíbulo del casino.

Esa pelea fue el detonante, según la fiscalía. El fiscal Binu Palal sostuvo ante el jurado que la agresión encendió la ira de Davis, quien decidió responder de inmediato. En su libro, Davis lo escribió sin rodeos:
“Que se abalanzaran sobre mi sobrino nos dio la luz verde definitiva para hacerles pagar”
, según cita la BBC.
El tiroteo contra el BMW de Tupac Shakur en Las Vegas
Unas tres horas después de la pelea, Shakur viajaba en el asiento del copiloto de un BMW negro conducido por Knight. Según Davis narró en reiteradas oportunidades, él y Anderson, junto con otros dos hombres, subieron a un Cadillac blanco y rastrearon el convoy de Shakur por la ciudad. Al encontrarlo detenido en un semáforo cerca del Strip de Las Vegas, alguien dentro del Cadillac abrió fuego.
Shakur recibió cuatro impactos de bala. Knight resultó herido pero sobrevivió. El rapero fue trasladado a un hospital, donde falleció seis días después, a los 25 años.

Davis declaró que obtuvo una pistola de un asociado y la pasó al asiento trasero del vehículo, donde viajaba Anderson. No identificó de forma concluyente quién efectuó los disparos. Un testimonio presentado ante el gran jurado complicó esa hipótesis: Denvonta Lee, ex asociado de Davis que no estaba en el auto, declaró que fue DeAndre “Big Dre” Smith —otro ocupante del Cadillac— quien disparó, y que Anderson no tuvo una línea de tiro clara.
Smith murió en 2004 por causas naturales. El conductor del vehículo, Terry Brown, falleció en un tiroteo en 2015. Los cuatro ocupantes del Cadillac identificados por Davis murieron antes de enfrentar cargos, de acuerdo con información de AP.
Las entrevistas y el libro que pusieron a Davis en el centro del caso
En 2008, mientras era investigado por cargos federales de drogas, Davis habló por primera vez con las autoridades sobre el crimen bajo un acuerdo de inmunidad. Según documentos judiciales, detalló su papel en el ataque, incluida la obtención del arma a través de un asociado de Sean Combs, rival de Knight.
En 2019, Davis publicó Compton Street Legend, donde afirmó haber estado en el Cadillac y organizado la represalia. Durante el juicio, la fiscalía presentó ocho horas de grabaciones en las que Davis describía los hechos. La jueza aceptó el libro como prueba al considerar que Davis asumió esas declaraciones como propias y que el texto afirmaba repetidamente decir la verdad, informó la BBC.
El fiscal Marc DiGiacomo resumió en el juicio:
“De haber decidido no escribir el libro, probablemente nunca habría sido procesado por este crimen”
, según The Guardian.
La falta de pruebas físicas y la estrategia de la defensa
El arma homicida y el Cadillac blanco nunca fueron recuperados. El detective retirado Clifford Mogg, asignado a la investigación en 2018, declaró ante el gran jurado que no fue posible identificar quién alquiló el vehículo ni determinar su procedencia, y que el arma tampoco apareció. Esa ausencia de pruebas materiales fue el eje de la defensa.

El abogado de Davis, Michael Sanft, argumentó que su cliente era propenso a exagerar y que gran parte de lo que aparecía en el libro había sido “ficcionalizado” para hacerlo más atractivo al público. En un momento del juicio, Sanft proyectó la palabra “bullshit” en una pantalla y explicó al jurado que eso era lo que su cliente solía hacer. La defensa sostuvo que era imposible distinguir, dentro del libro, qué era real y qué no.
Davis, por su parte, declaró a la cadena ABC en 2025:
“No pueden ni ubicarme allí. No tienen arma, no tienen auto, no tienen a Keffe D, no tienen nada”
, según recogió la misma entrevista.
El contexto de la rivalidad entre pandillas y sellos discográficos
Para entender el móvil que planteó la acusación, es necesario ubicar el crimen dentro de una disputa más amplia. En la década de los 90, los Bloods y los Crips, las dos grandes pandillas que se repartían el territorio de Los Ángeles, proyectaron su rivalidad sobre el mundo del rap. Los Bloods, identificados con el rojo, tenían vínculos con la Costa Oeste; los Crips, con el azul, con sectores de Compton y alrededores.
Esa tensión callejera encontró un canal en la industria musical: Death Row Records, el sello fundado por Knight, aglutinaba a artistas de la Costa Oeste como Shakur, Snoop Dogg y Dr. Dre. Del otro lado, Bad Boy Records, dirigido por Combs, reunía figuras de la Costa Este como The Notorious B.I.G. La rivalidad entre sellos se convirtió en una extensión de la disputa entre pandillas, con consecuencias fatales para ambos lados. Davis, según la fiscalía, operó en esa intersección.
Qué sigue tras el veredicto
En Nevada, el asesinato en primer grado contempla distintas opciones de condena: cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional tras cumplir un mínimo de 20 años, o una pena de 50 años con opción de libertad condicional luego de dos décadas.
La sentencia está prevista para el 13 de octubre de 2026, ante la jueza Carli Kierny. Davis, detenido sin fianza desde el fallo, anunció que buscará apelar la decisión una vez concluida esa instancia.
Fuente: Infobae