La red global de Cloudflare ya no es territorio exclusivo de los humanos. Según el informe financiero más reciente de la compañía, más de la mitad del tráfico que circula por su infraestructura proviene de agentes de inteligencia artificial y sistemas automatizados. Este fenómeno representa un incremento superior al 1.700% en las solicitudes diarias de estos robots en comparación con el año anterior, lo que evidencia un cambio profundo en el funcionamiento de Internet.
Cloudflare califica esta transformación como el nacimiento de la llamada Internet con agentes, donde los sistemas autónomos y las comunicaciones entre máquinas comienzan a predominar sobre las interacciones humanas.
El avance imparable de los agentes de IA en la red
La empresa presentó sus resultados correspondientes al segundo trimestre de 2026, destacando cómo la automatización y la inteligencia artificial están remodelando el ecosistema digital. Los agentes de software, el diálogo entre máquinas y las aplicaciones autónomas ya no ocupan un lugar secundario: han sobrepasado a los usuarios humanos en el tráfico de Cloudflare.

Matthew Prince, cofundador y director ejecutivo de Cloudflare, afirmó:
“Nuestra plataforma se sitúa en el centro de este cambio de paradigma. Estamos construyendo la infraestructura, los controles, las herramientas para desarrolladores y los sistemas de pago para la Internet de los Agentes”.
Las cifras respaldan esta visión. En apenas doce meses, las solicitudes diarias de agentes de IA se dispararon más de un 1.700%. La porción del tráfico generada por sistemas automatizados ya superó el umbral del 50%, relegando a los humanos a un segundo plano como usuarios principales de la red.
Este nuevo escenario exige que la arquitectura de Internet se adapte a requerimientos distintos: ya no basta con acelerar la carga de sitios web; ahora también se necesita facilitar la autenticación, protección, orquestación, supervisión y monetización de software autónomo que opera a escala global.

Cloudflare sostiene que el futuro de la red implica convertirse en la infraestructura esencial para aplicaciones nativas de IA. Esto demanda redes seguras, computación perimetral programable, identidad digital robusta, protección avanzada de API y capacidades de observabilidad.
El papel de la empresa se redefine: de ser un simple intermediario en la entrega de contenido pasa a ser el entorno donde los agentes de IA ejecutan, interactúan y se regulan.
Infraestructura global y capacidades técnicas
Para soportar esta nueva etapa, Cloudflare cuenta con una de las redes de borde más extensas y programables del mundo. Opera en más de 335 ciudades distribuidas en 125 países y mantiene conexión directa con aproximadamente 13.000 redes.

Su infraestructura ofrece una capacidad total de 534 terabits por segundo y consigue que el 95% de la población mundial con acceso a Internet esté a menos de 50 milisegundos de uno de sus centros de datos. Esto permite brindar servicios de baja latencia y alta disponibilidad, fundamentales para las aplicaciones de IA distribuidas.
Actualmente, más de 7,4 millones de desarrolladores utilizan la plataforma de Cloudflare. Además, el 78% de las 50 principales aplicaciones web de IA generativa ya operan sobre su infraestructura, consolidando su posición como proveedor central en el ecosistema de inteligencia artificial.
Resultados financieros y crecimiento empresarial
En el plano económico, Cloudflare reportó ingresos por 696,1 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, lo que representa un aumento del 36% respecto al mismo período del año anterior. Las Obligaciones de Rendimiento Restantes Actuales crecieron un 35%, reflejando una demanda sostenida por parte de las empresas.
Al cierre del trimestre, la compañía contaba con 4.160 millones de dólares en efectivo e inversiones. Ante estos resultados, Cloudflare ajustó al alza su pronóstico de ingresos para el año, situándolo entre 2.864 y 2.870 millones de dólares.

Redefinición de la arquitectura de Internet para la era de los agentes
Durante casi tres décadas, la infraestructura de Internet se ha optimizado para la navegación y el consumo de contenido por parte de usuarios humanos. Sin embargo, la tendencia actual, impulsada por Cloudflare, indica que la próxima década estará dominada por agentes de software autónomos que interactúan directamente con API, bases de datos, modelos de IA y sistemas de pago, además de comunicarse entre sí.
Este cambio en la naturaleza del tráfico de red exige una transformación profunda en las redes distribuidas. Deben evolucionar de simples canales de transmisión de datos a entornos activos de ejecución de inferencias de IA, autenticación, enrutamiento inteligente de API, observabilidad y seguridad.
En esta nueva arquitectura, la red deja de ser un medio pasivo y se convierte en un actor fundamental dentro de los flujos de trabajo de la inteligencia artificial.
Fuente: Infobae