Grapas: la leona herida que se recupera en Alicante y conmueve a todos

En la naturaleza, no es raro que algunas madres animales rechacen a sus crías por diversas causas: debilidad extrema, enfermedad, falta de leche o incluso la incapacidad de reconocer a la propia descendencia. Cuando esto ocurre, el pequeño suele quedar desprotegido y, sin alimento ni cuidado, su vida corre peligro. Es justamente lo que le pasó a Grapas, una leona recién nacida que fue apartada por su progenitora, quien al tomarla le provocó heridas profundas a ambos lados de la columna vertebral.

Estas lesiones dejaron a la cría con una parálisis de la cintura hacia abajo, impidiéndole mover tanto la cola como las patas traseras. La pequeña felina, junto con su hermana Enia, fue acogida en el Safari Aitana, un centro de rescate de fauna salvaje ubicado en Penáguila (Alicante), reconocido oficialmente por el organismo CITES. A través de sus redes sociales en Instagram (@safariaitana), el equipo comparte el progreso de Grapas, una historia que ha conquistado a miles de usuarios que siguen con atención cada avance.

Grapas e Iván en uno de los vídeos publicados en redes sociales. (@safariaitana/Instagram)

“Cualquier ayuda, por pequeña que sea, puede marcar la diferencia en su recuperación”, afirma Iván, a quien llaman “el padre adoptivo de Grapas”. En uno de los videos publicados, detalla que gracias a los cuidados constantes y a diversas terapias, la leona está logrando rehabilitarse. “Nuestros esfuerzos están funcionando. Ahora Grapas tiene tres semanas, ha recuperado completamente la movilidad de la cola y empieza a mover los deditos de los pies. Cada pequeño movimiento para nosotros es una victoria enorme”, señala emocionado.

Un proceso de rehabilitación que avanza paso a paso

Durante más de dos semanas, el safari alicantino ha ido actualizando el estado de Grapas. “Ayer le compramos una piscina y esta tarde tiene su primera sesión en el agua”, comentaron en una publicación. A esto se suman masajes y ejercicios específicos que poco a poco devuelven la movilidad a la pequeña.

La alimentación también ha sido clave: “Empezamos midiendo el agua y añadimos la leche con proteína para que Grapas se haga bien fuerte. Ponemos probióticos y terminamos mezclándolo todo bien”. Tanto ella como su hermana Enia ya han probado la carne por primera vez. “Como es la primera vez que la prueban, aún no saben bien qué hacer, pero Grapas enseguida se ha puesto a chuparla. Sin embargo, a Enia creo que no le ha gustado tanto”, relata Iván.

Para mejorar la postura del animal, el cuidador fabricó un arnés provisional que luego reemplazó por uno más adecuado junto con un carrito adaptado. El resultado sorprendió al equipo: “Pensábamos que le iba a costar un poco más acostumbrarse, pero la verdad es que enseguida ha salido corriendo”. Grapas pudo así jugar y empezar a moverse con mayor libertad.

Iván destaca que, desde el inicio de la rehabilitación, han notado una mejor postura gracias a los vendajes. “Cada vez tiene más sensibilidad y esto incluye las cosquillas. Ahora nos coge con los dedos de los pies e intenta apartar la pata cuando algo le molesta”, explica. El progreso, aunque lento, es firme: en solo dos semanas, Grapas ha pasado de no mover las extremidades a mover la cola y los dedos de los pies, y muestra una recuperación notable de la sensibilidad.

Aún queda un largo camino por delante, pero el pequeño felino herido ha logrado cautivar a las redes sociales. Cada día, miles de seguidores esperan con ansias las novedades sobre su estado de salud, una muestra de cómo una historia de resiliencia puede conmover a todo un país.

Fuente: Infobae

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