La noche del jueves 27 de agosto quedó grabada en la memoria de miles de fanáticos que se congregaron en el Coliseo MedPlus de Bogotá para presenciar el regreso de Maroon 5 a Colombia, luego de una década de ausencia. La banda estadounidense dio inicio a la etapa latinoamericana de su gira Love Is Like World Tour en un evento que, aunque originalmente reprogramado, se convirtió en una auténtica celebración colectiva de la música y los recuerdos.
La organización del concierto se manejó por bloques horarios. Las puertas se abrieron a las 5:00 p. m. y a las 8:00 p. m. subió al escenario Mailbox, el proyecto artístico de Noah Passovoy, productor e ingeniero de sonido de la banda. En los alrededores y dentro del recinto se instalaron puestos de comida, bebidas y mercancía oficial, que incluía desde chaquetas hasta blusas.
El ingreso coincidió con la Ciclovía Nocturna de la capital, lo que añadió un toque urbano a la jornada. Cerca de las 8:00 p. m. el Coliseo MedPlus comenzó a llenarse con fanáticos, influenciadores y periodistas. En las gradas se destacó un cartel pidiendo un saludo especial por cumpleaños.
La venta de alimentos y productos alusivos a la banda fue un éxito rotundo. Varios empresarios encargados de los suministros comentaron su estrategia:
“Trajimos menos de lo habitual porque era un día entre semana y sabíamos que el evento terminaría temprano”.
La decisión resultó acertada: hamburguesas, perros calientes, sándwiches y tacos se agotaron antes de las 8:00 p. m.
Inicio del concierto y repertorio
El show arrancó oficialmente a las 9:30 p. m. con la energía de Harder to Breathe. Adam Levine saludó al público colombiano con estas palabras:
“Desde lo más profundo de nuestros corazones, estamos muy felices de estar de vuelta. Ha pasado demasiado tiempo. Somos Maroon 5. Hola, buenas noches. Damas y caballeros, esta noche queremos que se lo pasen muy bien”.
La ovación no se hizo esperar. El repertorio continuó con temas como This Love, Stereo Hearts (cover de Gym Class Heroes), Animals, One More Night, Misery, Sunday Morning y Won’t Go Home Without You. En dos momentos del concierto, Levine se detuvo para firmar autógrafos a personas cercanas al escenario.

El vocalista también pidió al público aplaudir al guitarrista principal, James Valentine, quien ejecutó un solo de varios minutos para mostrar su talento.
La segunda mitad del set incluyó She Will Be Loved, Maps, Love Somebody, Don’t Wanna Know, What Lovers Do, Girls Like You y Moves Like Jagger.
Mensaje de solidaridad por el terremoto
El concierto no solo marcó el regreso de la banda, sino también un gesto de apoyo hacia quienes sufren las secuelas del reciente terremoto. Adam Levine dedicó palabras especiales a los afectados:
“A las personas que se vieron afectadas por el terremoto aquí. Solo quiero enviarles un poco de amor a cada una de las personas que se han visto afectadas, que conocen a alguien que se ha visto afectado o que viven en una zona afectada por el terremoto”.
El cantante explicó que comprendía la magnitud de una emergencia sísmica por ser originario de California:
“Sé que es algo difícil. Sé que es un momento difícil. Somos de California. Hemos tenido nuestra buena dosis de terremotos, y no son nada divertidos”.
Acto seguido, anunció que dedicaría la canción Memories a quienes atravesaron la tragedia. En la pantalla principal se proyectaron imágenes de personas ausentes de distintos países y circunstancias, creando una atmósfera de recogimiento y empatía entre los asistentes.
La energía se mantuvo hasta el final. El cierre llegó con Payphone y Sugar, mientras el público coreaba cada letra.
La noche del 27 de agosto en Bogotá será recordada como una muestra de la conexión entre artistas y seguidores, marcada por la música, la empatía y la celebración compartida de grandes éxitos.
Fuente: Infobae