La situación humanitaria en el municipio de Ituango, ubicado en el Norte de Antioquia, continúa agravándose tras los enfrentamientos registrados entre el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc en el corregimiento El Aro. Aunque en las últimas 36 horas no se han reportado nuevos choques armados, los habitantes de las veredas Filadelfia, El Torrente, La Rica y San Luis viven con temor y aún no existen condiciones claras para un retorno seguro.
De acuerdo con la información difundida, el censo de damnificados asciende a 158 familias, equivalentes a 339 personas desplazadas, que abandonaron sus hogares y se refugiaron en la cabecera municipal. Los afectados reciben atención en albergues habilitados, como el Centro Cultural Orfa Machado de Gallo, mientras las autoridades evalúan el panorama de seguridad.
El personero de Ituango, Abdón López, indicó que en un comité de justicia transicional se analizará si existen las garantías necesarias para que las familias retornen. Sin embargo, advirtió que mientras no haya certeza sobre el control territorial y la presencia de artefactos explosivos, el regreso no es viable para la mayoría de la población.

Familias desplazadas y personas confinadas
La emergencia no solo involucra desplazamientos. López reportó que hay 21 personas confinadas que no lograron salir de sus veredas por motivos de seguridad. Precisó que en La Rica permanecen ocho personas; en San Luis, nueve; y en El Torrente, tres. Las autoridades buscan la forma de atenderlas sin exponerlas a mayores riesgos.
“Hay unas personas confinadas que no pudieron salir, están allá, no se han podido sacar precisamente por temas de seguridad”, afirmó el personero.
El funcionario agregó que la capacidad de respuesta del municipio ya fue superada y que se necesitan donaciones, especialmente kits de aseo y ropa para las familias damnificadas. La Unidad para las Víctimas ya entregó algunas ayudas y la agencia Acnur también ha realizado aportes, según el reporte local. López verificó las condiciones de los desplazados y aseguró que, pese a la gravedad del momento, las personas albergadas reciben un trato digno.
“Las personas han manifestado que se sienten bien, las han tratado muy bien. Yo hice la verificación como defensor de los derechos humanos y se encuentran en condiciones dignas”, detalló.
Fuerza pública llega a El Aro
La Cuarta Brigada del Ejército informó que tropas del Batallón de Infantería Liviana N.º 10 Coronel Atanasio Girardot arribaron a la zona de El Aro, donde ocurrieron los combates. Esta presencia se considera clave para verificar las condiciones de seguridad y preparar, eventualmente, el retorno de las familias desplazadas.

El coronel Luis Muñoz, comandante de la Policía Antioquia, señaló que la fuerza pública acompaña tanto las zonas rurales como a las familias que permanecen en la cabecera municipal. Según explicó, el temor de la comunidad también está relacionado con la presencia de artefactos explosivos en vías principales y con lanzamientos de explosivos cerca del casco urbano y sectores rurales.
Muñoz recordó que en la zona hay antecedentes recientes del uso de explosivos por parte de grupos ilegales. Mencionó un cilindro improvisado instalado el pasado 7 de agosto y una caneca con banderas alusivas a estructuras armadas que generó alarma entre la población. En uno de esos incidentes resultó herido un joven soldado que realizaba una verificación con su componente canino.
La situación mantiene en alerta a Ituango, un municipio que nuevamente enfrenta desplazamientos, confinamientos y presión de grupos armados. Mientras el Ejército y la Policía consolidan su presencia en El Aro, las familias desplazadas esperan una respuesta que combine ayuda humanitaria, seguridad territorial y garantías reales antes de cualquier retorno. Las autoridades locales enfatizan que la prioridad es evitar que un regreso apresurado exponga nuevamente a la comunidad.
Fuente: Infobae