Meta pagará 17.1 mil millones y exige a rivales igualar restricciones infantiles

El multimillonario acuerdo alcanzado por Meta esta semana no solo implica un desembolso histórico, sino también una jugada estratégica de su director ejecutivo, Mark Zuckerberg, para nivelar el campo de juego con sus competidores. La compañía aceptó pagar 17.100 millones de dólares a 47 estados, el Distrito de Columbia y varios territorios de Estados Unidos, como parte de una demanda que se gestó hace tres años. Sin embargo, el verdadero impacto podría estar en las nuevas restricciones que Meta impondrá a sus productos estrella, como Instagram y Facebook, y en su intento de que YouTube y TikTok adopten medidas similares.

Los términos del acuerdo establecen que Meta limitará el acceso de los menores a sus plataformas durante el horario escolar, implementará límites diarios de uso, reforzará los controles parentales y eliminará las notificaciones automáticas para niños en horas de clase. Estas disposiciones podrían transformar de forma permanente la relación de la empresa con la audiencia más joven, justo cuando busca mantener su hegemonía en el mundo de las redes sociales.

Un incentivo financiero para los rivales

Zuckerberg ideó un plan para evitar que los niños migren a aplicaciones de la competencia. El acuerdo incluye un mecanismo financiero escalonado: la base del pago de Meta es de 12.000 millones de dólares. Pero si YouTube y TikTok también aceptan un límite diario de una hora (frente a las dos horas que Meta aplicará inicialmente), la empresa reducirá su propio límite a esa misma cifra. Además, si las otras compañías aportan 5.000 millones de dólares a los estados, Meta completará el resto de los aproximadamente 5.000 millones que prometió. Hasta ahora, ni YouTube ni TikTok han respondido públicamente a la propuesta. YouTube declinó hacer comentarios, mientras que los representantes de TikTok no respondieron a las solicitudes de información.

Reacciones políticas y críticas

Legisladores como los senadores Marsha Blackburn (republicana por Tennessee) y Richard Blumenthal (demócrata por Connecticut) respaldaron la idea de extender las reglas a toda la industria. En un comunicado conjunto, señalaron que los estadounidenses necesitan salvaguardas que se apliquen “a todas las empresas de redes sociales, no solo a Instagram y Facebook”. Este detalle subraya la obsesión de Zuckerberg por evitar que sus competidores obtengan ventajas con los usuarios jóvenes, un grupo demográfico clave para la publicidad que sostiene el negocio de Meta.

La psicóloga clínica Lisa Strohman, fundadora de Digital Citizen Academy, minimizó el impacto financiero del acuerdo: “17.000 millones de dólares suenan a rendición de cuentas, hasta que observas los números. Incluso el acuerdo máximo representa solo alrededor de un 8,5 por ciento de los ingresos de un año”. Por su parte, Sacha Haworth, directora ejecutiva del Tech Oversight Project, calificó la movida de Meta como un intento cínico: “Este intento de posicionarse como los buenos es solo otra campaña de relaciones públicas de Meta”.

Antecedentes y presión legal

La demanda surgió en 2023, cuando más de 30 estados acusaron a Meta de usar a sabiendas funciones adictivas en Instagram y Facebook para enganchar a los niños, pese a que la empresa afirmaba que sus plataformas eran seguras. Otras acciones legales se acumularon: en marzo pasado, Meta y YouTube perdieron su primer caso de daños personales, con una indemnización de 6 millones de dólares. Este mes, un juez de Nuevo México ordenó a Meta pagar multas por casi 1.000 millones de dólares por violar leyes de protección al consumidor. Ante el inminente inicio de otro juicio, Meta decidió negociar.

Según fuentes anónimas, algunos ejecutivos de Meta temían que los críticos los acorralaran a medida que YouTube y TikTok llegaban a acuerdos conciliatorios. La empresa publicó una “Carta abierta a TikTok y YouTube para que se sumen a apoyar a los adolescentes” en su blog, instando a las otras compañías a adoptar restricciones similares. Además, planeaba insertar anuncios de página completa en The Washington Post, The Los Angeles Times y The New York Times, con el mensaje de querer “empoderar a los padres” y “garantizar que los adolescentes usen las redes sociales de una manera saludable y responsable”.

El publicista Henry Coan, fundador de Interrupt Studios, comparó la estrategia con un episodio de la serie Mad Men, donde una agencia de publicidad perdía su mayor cliente y publicaba una carta abierta titulada “Por qué dejo el tabaco”. Coan señaló que la jugada de Meta tiene ese mismo aire de intento de lavado de imagen.

La capitalización bursátil de Meta ronda los 1,45 billones de dólares, y la empresa registró ganancias por 18.300 millones de dólares en el último trimestre. Los pagos del acuerdo se distribuirán a lo largo de 10 años, lo que probablemente pase desapercibido en sus estados financieros trimestrales. Sin embargo, el verdadero desafío estará en cumplir las restricciones impuestas, dado que Meta tiene un historial de incumplir acuerdos con reguladores. Si se aplican con rigor, podrían afectar gravemente la capacidad de la empresa para atraer nuevos usuarios mientras sus competidores operan sin reglas equivalentes.

Fuente: Infobae

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