Un final que marca el destino irreversible de los Buendía
La producción de Netflix que adapta la célebre novela de Gabriel García Márquez lanza su episodio definitivo, donde la estirpe de los Buendía se encamina hacia un desenlace inevitable. La trama transcurre en Macondo después de la firma de un armisticio que no logra traer la paz prometida. Los conservadores preparan un atentado contra el coronel Aureliano Buendía, suceso que provoca la llegada de Fernanda del Carpio. Al casarse con Aureliano Segundo, ella le otorga a Úrsula Iguarán los primeros descendientes legítimos de la familia. Paralelamente, José Arcadio Segundo impulsa la apertura del pueblo con el ferrocarril y la instalación de la compañía bananera, germen de la ruina que sellará la maldición de los Buendía.
En este contexto, tres actrices que dan vida a personajes centrales —Marleyda Soto (Úrsula Iguarán), María Adelaida Puerta (Amaranta) y Daniella Reyes (Remedios, la bella)— compartieron sus impresiones sobre los retos interpretativos de esta segunda parte y sobre la vigencia de una obra escrita hace más de seis décadas.

Los desafíos de interpretar a los Buendía
Para Soto, el mayor obstáculo fue mantener la autoridad de Úrsula en un cuerpo debilitado por la vejez. “Lo único que cambia en la medida en que ella se hace mayor y muy a su pesar, es la vitalidad motora”, explicó la actriz. “La voz está debilitada, aguda, está ciega. Pero una palabra de Úrsula tiene toda la autoridad y el peso que tendría hasta en sus mejores años”. Ella definió ese equilibrio como “el reto más interesante en la interpretación del personaje”, logrando un balance entre la fragilidad de la vejez y la autoridad que se mantiene intacta hasta el último día de su vida.
Mientras tanto, Puerta describió un arco diferente para Amaranta en esta temporada. Aseguró que la hija de los Buendía se convierte en una isla dentro del clan, aislada por sus propios rencores. “Ya no siente conexión con ellos. Ella ha creado como todo un escudo, que es un escudo en su corazón y se manifiesta alrededor y se aísla por completo”, afirmó. Y agregó: “Hay una transformación de ella, como desde un tormento que ella tiene, una negación a dejar de lado todos esos rencores y todo eso que ella construyó”.
Daniella Reyes, quien interpreta a Remedios, la bella, señaló que la escena en las bananeras fue la más exigente de su participación. “Esta persecución en las bananeras fue absolutamente retadora porque ella es una niña que está completamente ajena a la maldad humana”, dijo. La actriz reconoció la responsabilidad que implicó: “Es poder enfrentarte a cómo se ve, cómo se vive y cómo se siente, sabiendo que estás a salvo después del corte. Hay una responsabilidad muy grande detrás de eso y eso lo hizo tan difícil, pero al mismo tiempo tan significativo para mí”.

La vigencia de Macondo en el presente
Más allá de los retos actorales, las tres intérpretes coincidieron en que la relevancia del libro de García Márquez es uno de los motores que sostienen el proyecto. Marleyda Soto fue la más enfática: “Es un libro que se escribe en la década del 60 y cuarenta, sesenta años después vemos el libro y no parece que hubiera sido escrito hace tanto”. Según ella, la adaptación es una oportunidad para hacer memoria colectiva: “Muchos de los hechos que aparecen ahí, si no todos, corresponden a la actualidad que por lo menos nosotros como colombianos estamos viviendo”.
Puerta extendió esa lectura hacia la condición humana en términos universales. “Para mí es un retrato de la condición humana que lamentablemente sigue siendo vigente”, sostuvo. Y añadió: “No hemos aprendido a lo largo del tiempo de toda esa ambición, de toda esa sed de poder, de todas las guerras que hemos atravesado como seres humanos”.
Reyes cerró con una imagen que recorre toda la novela: la historia como ciclo. “La historia es cíclica y Macondo está apegado completamente a esa historia y nos acompaña hoy y nos seguirá acompañando”, afirmó. Para ella, “seguiremos viendo que las cosas tanto hermosas que pasan en Macondo como las tragedias, lastimosamente también nos seguirán acompañando hasta que aprendamos y entendamos una manera más noble de hacer las cosas”.

Detalles de producción y estreno
Cien años de soledad fue producida por Dynamo, con Juliana Flórez Luna, Andrés Calderón, Carolina Caicedo, Laura Mora, José Rivera, Rodrigo García y Gonzalo García Barcha como productores ejecutivos. Los guiones de la segunda parte estuvieron a cargo de Rivera, Natalia Santa, Camila Brugés y María Camila Arias. La dirección recayó en Mora —responsable de los episodios 1, 2, 5, 6 y el gran final— y en Carlos Moreno, quien dirigió los episodios 3, 4 y 7.
El gran final de la serie de Netflix está disponible desde el 26 de agosto.
Fuente: Infobae