SpaceX ha anunciado planes para levantar una segunda base de lanzamiento destinada a su megacohete Starship, esta vez en territorio de Luisiana. La inversión estimada asciende a 100.000 millones de dólares, y el sitio elegido es una antigua propiedad de Exxon en la parroquia de Vermilion, sobre la costa del Golfo de Estados Unidos.
De acuerdo con la empresa, las obras comenzarían en 2027 y el primer despegue desde esta nueva instalación podría concretarse en 2029.
Este proyecto representa una de las expansiones de infraestructura más ambiciosas de SpaceX y pone fin a una búsqueda que duró siete años para dar con una ubicación idónea para un segundo complejo de Starship.
La nueva base estará situada al oeste de Nueva Orleans y a unas diez horas en automóvil del actual Starbase, ubicado en el sur de Texas.

No obstante, el cronograma definitivo podría sufrir modificaciones. Louisiana Economic Development (LED), la agencia estatal, ofrece una previsión más conservadora: estima que las obras arranquen a finales de 2027 y que las operaciones iniciales comiencen en 2030.
Un puerto espacial autosuficiente para la próxima etapa de Starship
SpaceX pretende que la nueva base sea mucho más que una plataforma de lanzamiento. La empresa la describe como un puerto espacial autosuficiente que incluirá:
- Producción de propulsantes
- Generación de energía
- Transporte marítimo de aguas profundas
- Instalaciones para procesar vehículos
- Un aeropuerto
Esta apuesta refleja la importancia de Starship para los planes futuros de SpaceX. El cohete, considerado el más grande y potente jamás construido, será fundamental para ampliar las capacidades de lanzamiento y sostener el crecimiento de Starlink, su servicio de internet satelital.
Según documentos presentados ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, Spacex ha invertido ya más de 8.000 millones de dólares en el desarrollo de Starship. La compañía también planea desplegar nuevas generaciones de satélites y una red orientada al procesamiento de inteligencia artificial, proyectos que requerirán una capacidad de lanzamiento mucho mayor.

Elon Musk ha señalado que SpaceX prevé retirar progresivamente los cohetes Falcon cuando Starship sea capaz de realizar varios vuelos por semana. Esto supondría un cambio profundo para la empresa, cuyo Falcon 9 se ha convertido en uno de los vehículos espaciales más utilizados y reutilizables del mundo.
Starship aún debe superar pruebas clave
A pesar de los planes de expansión, Starship todavía se encuentra en fase de desarrollo y SpaceX debe demostrar que el sistema puede cumplir con sus ambiciosos objetivos.
Desde 2023, la compañía ha realizado 13 vuelos de prueba del vehículo. Aunque el programa ha registrado avances, Starship necesita demostrar su capacidad para llegar de forma fiable a la órbita terrestre baja y, especialmente, convertirse en un sistema completamente reutilizable.
El próximo vuelo de prueba, el decimocuarto, podría marcar un nuevo hito si la compañía consigue enviar por primera vez la etapa superior de Starship a la órbita. Sin embargo, uno de los grandes desafíos pendientes es recuperar tanto el propulsor como la etapa superior después de un mismo lanzamiento.

La reutilización es una pieza central de la estrategia de SpaceX. No basta con recuperar los vehículos: la empresa debe demostrar que puede reacondicionarlos con suficiente rapidez para alcanzar su objetivo de realizar múltiples lanzamientos semanales.
Miles de empleos y un impulso para la economía local
Las autoridades locales han destacado el posible impacto económico de la nueva instalación. Según las previsiones de Louisiana Economic Development, el proyecto podría generar unos 3.000 empleos directos durante los próximos diez años, con un salario anual promedio de 92.600 dólares.
Durante la etapa de mayor actividad de construcción, el proyecto podría requerir además más de 30.000 puestos de trabajo. Para los responsables de la parroquia de Vermilion, la llegada de SpaceX representa una oportunidad para atraer empleos tecnológicos e industriales y ofrecer nuevas alternativas laborales a los habitantes de la zona.
Todavía no está claro si SpaceX planea crear alrededor del nuevo puerto espacial una comunidad similar a Starbase, en Texas. El antiguo asentamiento de Boca Chica fue transformándose progresivamente alrededor de las operaciones de la compañía y cuenta con una infraestructura propia en expansión.

Desafíos ambientales y laborales en el horizonte
La construcción de una instalación de estas dimensiones también plantea interrogantes. Starbase, en Texas, ha sido objeto de críticas y disputas legales relacionadas con el impacto de las operaciones sobre el ecosistema local y las condiciones de seguridad laboral.
SpaceX ha comunicado que ya trabaja con organismos de Luisiana relacionados con la vida silvestre, la pesca y la protección costera para analizar los posibles impactos sobre los hábitats de la zona. Además, la compañía asegura que colaborará con agencias estatales y federales en proyectos destinados a reducir la erosión de la costa del Golfo.
La experiencia de Texas será observada de cerca en Luisiana. Starbase ha registrado numerosos accidentes y lesiones laborales durante la última década, y en mayo un trabajador de un contratista externo falleció tras caer desde una altura.
A pesar de estos desafíos, SpaceX considera que Luisiana puede convertirse en una pieza clave de su futuro. Si el proyecto avanza según sus previsiones, el segundo Starbase permitirá ampliar de forma considerable la capacidad de lanzamiento de Starship y dará a la compañía una nueva base para su ambición de aumentar el acceso al espacio en los próximos años.
Fuente: Infobae