La cantante argentina Tini Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, se encuentran en una negociación para reestructurar el patrimonio que la artista ha generado durante más de quince años de carrera. Esto ocurre después de que una auditoría privada revelara que Tini, de 29 años, no posee participación accionaria ni control sobre las sociedades que manejan sus ingresos musicales, su imagen y sus contratos comerciales. La información fue confirmada por los abogados de la artista.
El conductor Gonzalo Aziz detalló cinco puntos clave que estructuran este conflicto familiar y profesional:
- Control sobre las sociedades: Según la auditoría, los derechos económicos de la carrera y la imagen de Tini están en sociedades de las que ella no es accionista ni tiene control.
- Cobro de los ingresos: Existe un contrato discográfico que forma una sociedad receptora de los ingresos, pero la cantante no recibe el dinero directamente.
“La totalidad de los ingresos pasados y futuros de los contratos discográficos de Tini son cobrados por una sociedad que, repito, ella no controla”, subrayó Aziz.
- Álbumes futuros comprometidos: Hay discos previstos para los próximos años sin un contrato que garantice a Tini una participación en las ganancias.
- Acceso bancario tardío: Recién en junio de 2026, gracias a sus nuevos abogados, la cantante logró tener una cuenta bancaria exclusivamente a su nombre.
- Reorganización total: Tini busca recuperar el control de su carrera y negocia con su padre el cierre del esquema de representación anterior y la reorganización del patrimonio construido en más de una década.
Para entender el marco jurídico, se consultó al abogado penalista Leonardo Sigal, especializado en derecho penal argentino y con experiencia en causas de figuras públicas. Su análisis abordó los posibles delitos si la auditoría deriva en una denuncia formal.
¿Cuándo termina la potestad del padre?
Sigal explicó que el Código Civil establece que los menores pueden generar contratos pequeños, pero no firmar acuerdos millonarios, por lo que esa capacidad recae en el padre. En el caso de Tini, su padre era un gran productor televisivo, lo que lo posicionó naturalmente en ese rol desde los inicios. Esa potestad se extingue a los 18 años. El abogado aclaró que la existencia de sociedades a nombre del padre no es en sí el problema, ya que las SRL son comunes para proteger el patrimonio y responder al tipo de contratos de una carrera artística.
El nudo jurídico, según Sigal, está en otra parte. La artista solicitó una auditoría privada que investigó la estructura societaria.
“Si del resultado de esa pericia resulta que hay un detrimento patrimonial por parte del padre hacia ella, ahí entraría a jugar el artículo 172, 173”, advirtió.
Esos artículos del Código Penal contemplan la administración fraudulenta y la defraudación. Además, Sigal añadió la posibilidad de una estafa al Estado si se detectan irregularidades impositivas en las sociedades.

Ante la pregunta sobre los delitos que podrían imputarse a Alejandro Stoessel si la justicia ratifica las irregularidades, Sigal explicó el procedimiento. La fiscalía encargaría su propia pericia, mientras que el querellante también impulsaría una investigación. Los delitos en juego son la defraudación y la administración fraudulenta, con una pena de uno a seis años para cada uno. Si se establecen varias maniobras, van a jugar en concurso real, elevando el piso de la pena mínima.
“Eso le podría complicar muchísimo a nivel de su libertad”, afirmó Sigal.
Y si la pena mínima supera los tres años, la situación procesal se vuelve considerablemente más grave. A esto se suman los delitos tributarios que pudieran corresponder.
Fuente: Infobae