El gigante de los semiconductores Nvidia está en conversaciones para participar en una ronda de financiamiento de Perplexity, una empresa especializada en búsquedas mediante inteligencia artificial. Según reveló The Information, esta operación podría disparar la valuación de la startup por encima de los USD 30.000 millones. El movimiento no solo ampliaría la presencia de Nvidia en el sector de aplicaciones tecnológicas que emplean su hardware, sino que también aviva el debate sobre el modelo en el que los fabricantes de chips financian a sus propios clientes.
Impacto potencial de la inversión en la valuación de Perplexity
La estrategia de Nvidia de sumarse a una nueva ronda de financiamiento para Perplexity responde a una lógica de integración en varios eslabones de la cadena de valor de la inteligencia artificial. Se trata de una táctica que va más allá de la mera provisión de infraestructura: el fabricante busca involucrarse directamente en el éxito de productos que llegan al usuario final, ya que estos determinan la demanda global de procesamiento y capacidad de cómputo.

Perplexity, fundada en San Francisco en 2022, ha creado una plataforma de búsquedas que responde a consultas utilizando modelos de lenguaje y accediendo a información en tiempo real. A diferencia de los buscadores tradicionales, su propuesta se centra en la síntesis de contenido y en respuestas de tipo conversacional. Entre sus fundadores destacan Aravind Srinivas, con experiencia en OpenAI y Google DeepMind, y Denis Yarats, quien trabajó en Microsoft y Quora.
La startup ha acumulado más de USD 1.700 millones en inversiones y ya cuenta con el respaldo de Nvidia, además de fondos como New Enterprise Associates, Accel y SoftBank.

La ronda de inversión en negociación podría incrementar la valuación de Perplexity de aproximadamente USD 20.000 millones a más de USD 30.000 millones, lo que refleja el creciente interés del mercado por empresas que buscan transformar el acceso a la información en internet y que compiten con gigantes como Google.
Este tipo de operación plantea una cuestión relevante: hasta qué punto la demanda de infraestructura y servicios de inteligencia artificial es genuinamente sostenible, y cuánto depende del flujo de capital que circula entre las mismas compañías tecnológicas. La participación de Nvidia en el financiamiento de sus propios clientes puede generar dudas sobre la independencia y la sostenibilidad de la demanda generada en el sector.

La inversión de Nvidia en Perplexity podría posicionar a la startup como un actor de peso en el rubro de las búsquedas potenciadas por inteligencia artificial. Además, permitiría a Nvidia fortalecer su relación con una plataforma que depende de su tecnología y que podría convertirse en un punto de entrada para millones de consultas impulsadas por IA.
El modelo de negocio de la IA y la relación Nvidia-Perplexity
El vínculo entre Nvidia y Perplexity se explica principalmente por la importancia de la inferencia en la economía digital de la inteligencia artificial. La inferencia es el proceso mediante el cual un modelo previamente entrenado es capaz de generar respuestas o ejecutar tareas tras recibir una solicitud del usuario.
Cada consulta realizada en plataformas como Perplexity requiere recursos de cómputo significativos. Si la base de usuarios crece o la aplicación suma nuevas funciones y agentes que completen tareas más complejas, la demanda de infraestructura se incrementa proporcionalmente.

En marzo, Perplexity firmó un acuerdo plurianual con CoreWeave, una empresa de servicios de computación en la nube que cuenta con el respaldo de Nvidia. Además, según informes, la compañía planea incorporar CPU Vera, otro desarrollo de la fabricante de chips.
Así, Nvidia tiene la oportunidad de invertir en una firma que utiliza procesamiento provisto por actores afines a su ecosistema y que depende directamente del hardware que ella misma produce. Este modelo presenta un beneficio estratégico: si Perplexity logra consolidar su negocio, Nvidia obtendría ganancias como accionista y también mantendría exposición directa al crecimiento de la demanda de infraestructura de inteligencia artificial.
Fuente: Infobae