La tecnología avanza como una herramienta clave frente a los retos que enfrenta el sistema educativo costarricense, especialmente en lo que respecta a la comprensión lectora y los atrasos en el aprendizaje. En este contexto surge TOMi8, una plataforma diseñada para asistir a los docentes mediante evaluaciones, seguimiento del rendimiento y generación de informes que permiten identificar oportunamente a los alumnos que necesitan mayor apoyo.
Uno de los aspectos más destacados de esta propuesta es que puede operar sin una conexión continua a internet, una cualidad esencial para escuelas donde la conectividad sigue siendo limitada.
La herramienta combina evaluaciones, monitoreo del aprendizaje y análisis en tiempo real con el objetivo de brindar información valiosa para la toma de decisiones pedagógicas en el aula.
TOMi8 facilita la creación de actividades interactivas, la realización de evaluaciones y el seguimiento del progreso de los estudiantes, lo que permite a los maestros detectar dificultades antes de que se conviertan en rezagos más graves.

Tecnología accesible para escuelas con poca conectividad
La capacidad de funcionar sin internet permanente es uno de los pilares de TOMi8, considerando las brechas de infraestructura tecnológica que aún persisten entre los centros educativos.
Además, la plataforma no exige que cada alumno tenga un dispositivo electrónico propio, lo que busca facilitar su adopción en instituciones donde el acceso a computadoras, tabletas u otros equipos es reducido.
Con este enfoque, la herramienta pretende expandir el acceso a recursos digitales para la enseñanza y permitir que más docentes integren tecnología en sus clases, sin importar las condiciones de infraestructura o conectividad del plantel.
Otro de sus propósitos es agilizar la detección temprana de estudiantes con dificultades. Los datos obtenidos durante las evaluaciones pueden ayudar a identificar qué temas requieren refuerzo y qué alumnos necesitan acompañamiento adicional.
Ese objetivo cobra especial relevancia ante los resultados educativos reportados en Costa Rica.
Según datos del Décimo Informe Estado de la Educación 2025, el 77% de los estudiantes costarricenses de 15 años se encuentra en niveles mínimos o inferiores de desempeño en lectura, de acuerdo con los resultados de PISA 2022.
Esta cifra revela que una parte significativa del alumnado tiene problemas para comprender textos, identificar ideas principales o interpretar información, habilidades fundamentales no solo para las materias de lectura y escritura, sino para el aprendizaje en casi todas las asignaturas.
El informe también señala que el porcentaje de estudiantes con bajo rendimiento en lectura aumentó siete puntos porcentuales en la última década.
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Identificar las dificultades antes de que se agraven
Frente a este panorama, contar con herramientas que permitan evaluar y monitorear de forma continua el proceso de aprendizaje puede brindar a los docentes información para intervenir con mayor rapidez.
La propuesta de TOMi8 busca precisamente complementar la labor del educador con datos que muestren el desempeño de los estudiantes y utilizar esa información para orientar decisiones dentro del aula.
El sistema automatiza parte del proceso de evaluación y genera resultados que el docente puede consultar, reduciendo el tiempo necesario para revisar manualmente el rendimiento de cada alumno.
Eduardo Mena, especialista de Grupo CMA, explicó que uno de los fines de la plataforma es permitir que el personal docente actúe antes de que una dificultad académica se convierta en un problema mayor.
“Cuando un docente puede detectar a tiempo qué estudiantes presentan dificultades, tiene más posibilidades de intervenir y mejorar los resultados. TOMi8 fue diseñado precisamente para facilitar esa toma de decisiones dentro del aula”, señaló Mena.
El especialista agregó que la automatización de ciertos procesos puede permitir que los profesores dediquen más tiempo al acompañamiento educativo.
“Automatiza la evaluación y entrega información inmediata para que el docente pueda concentrarse en acompañar el aprendizaje”, afirmó.
La incorporación de este tipo de soluciones también apunta a transformar la forma en que se emplea la tecnología en los centros educativos. No se trata solo de agregar dispositivos, sino de aprovechar la información generada por las evaluaciones para guiar las decisiones pedagógicas.
De esta manera, un docente podría identificar qué estudiantes tienen problemas con determinados contenidos, definir necesidades de refuerzo y realizar un seguimiento más cercano de su evolución.

La propuesta resulta especialmente relevante en comunidades donde el acceso permanente a internet todavía puede ser una barrera para incorporar herramientas digitales.
Al reducir esa dependencia de la conectividad y permitir dinámicas en las que no todos los estudiantes necesitan un equipo electrónico individual, TOMi8 busca ampliar el uso de recursos tecnológicos en las aulas y convertirlos en aliados efectivos para el aprendizaje.
El objetivo final es que la información obtenida a través de las evaluaciones permita intervenir de manera anticipada y contribuya a cerrar las brechas educativas antes de que las dificultades de los estudiantes se profundicen.
Fuente: Infobae