El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes que las fuerzas militares de su país ya completaron el desminado del estrecho de Ormuz y lanzó una dura advertencia a Irán: cualquier intento de colocar nuevos explosivos en esa ruta clave para el petróleo será respondido de inmediato.
En un mensaje difundido a través de su red social Truth Social, Trump escribió:
“Acabo de ser informado por la Armada de EE.UU. de que todas las minas han sido retiradas y/o detonadas en las aguas internacionales del estrecho de Ormuz. Se ha notificado a Irán que cualquier barco o embarcación que coloque nuevas minas será destruido de inmediato y de manera sistemática”.
El mandatario republicano añadió que la Fuerza Espacial, una rama de las Fuerzas Armadas creada en 2019 durante su primer mandato, mantiene vigilancia sobre “cada centímetro del estrecho, al igual que la Montaña Pico y los otros tres sitios nucleares ya destruidos”. Además, recordó que existe una “política de tolerancia cero plenamente vigente respecto a la colocación de minas”.
En un mensaje previo, Trump señaló que Irán no paga a sus militares mientras continúa reprimiendo a quienes protestan contra el Gobierno “a niveles nunca vistos”, calificando la situación como “una crisis humanitaria de proporciones épicas” que debe detenerse.

Estas declaraciones se producen en medio de una escalada de presión para forzar a Teherán a aceptar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra iniciada por EE.UU. e Israel hace casi seis meses. La víspera, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentó la operación ‘Paria económico’ contra Irán, que busca sancionar a todo aquel que comercie con la República Islámica. Esta acción llegó una semana después de que expirara un alto el fuego y el plazo de 60 días acordado por ambos países para negociar el fin de la guerra.
Estas nuevas medidas, aún sin fecha de aplicación, se suman al bloqueo naval estadounidense sobre puertos y costas iraníes. Desde el inicio del conflicto, Irán interrumpió como represalia el paso por el estratégico estrecho de Ormuz, lo que afectó el suministro mundial de crudo y disparó los precios de los hidrocarburos.
El lunes, el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, afirmó que el Pentágono no descarta el uso de “ataques cinéticos” contra objetivos iraníes.
Por otro lado, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, y su homólogo omaní, Badr Albusaidi, se reunieron este martes en Teherán para discutir el establecimiento de un corredor conjunto para el tránsito de buques en el estrecho de Ormuz y su desminado. Según un comunicado conjunto,
“El plan propuesto incluye el establecimiento de un corredor marítimo temporal conjunto a través del estrecho de Ormuz y un acuerdo para llevar a cabo un proyecto conjunto de desminado”.
El plan sería “por fases que proporcionaría una base práctica y viable”, aunque no se especificó una fecha para su implementación. Ambas partes indicaron que continuarán las negociaciones técnicas para alcanzar un acuerdo sobre una ruta marítima permanente y establecer un mecanismo para el intercambio de información, la gestión del tráfico marítimo y la prestación de servicios de navegación y seguridad.
Irán bloqueó el paso por Ormuz a mediados de julio, tras nuevos bombardeos estadounidenses contra el sur del territorio iraní. Estados Unidos respondió reimponiendo un cerco sobre buques y puertos iraníes. La República Islámica insiste en cobrar tasas por servicios de navegación, seguridad y medioambiente para transitar por el estrecho, por donde circulaba el 20% del crudo antes de la guerra, algo a lo que Washington se opone.

El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es una de las rutas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas, y se ha convertido en un punto crítico de tensión en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. La guerra entre ambas naciones se acerca a los seis meses de duración, con el conflicto estancado, las negociaciones detenidas y un aumento de la presión económica de Washington contra Teherán.
Fuente: Infobae