El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico y podría alcanzar su mayor desarrollo hacia finales de 2026, una situación que mantiene bajo vigilancia a Ecuador por los posibles efectos que pueda generar sobre las lluvias, las temperaturas, los ríos y las zonas costeras.
El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-ERFEN) mantiene vigente el estado de aviso de El Niño Activo, según su último informe técnico, elaborado después de analizar las condiciones oceánicas, atmosféricas, meteorológicas, hidrológicas y biológicas registradas durante agosto.
Los principales centros internacionales coinciden en que El Niño seguirá fortaleciéndose durante los próximos meses. De acuerdo con el reporte, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) establece una probabilidad superior al 90 % de que el evento alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 e inicios de 2027.
El máximo desarrollo está previsto hacia finales de este año, antes de un debilitamiento gradual durante los primeros meses de 2027.
¿Qué significa para Ecuador?
Aunque El Niño está claramente establecido a escala del Pacífico, el Comité advierte que todavía no existe una configuración atmosférica regional persistente que permita determinar el inicio de lluvias sostenidas y generalizadas en Ecuador.
Esto significa que un océano más caliente no implica automáticamente que todo el país comenzará a registrar precipitaciones intensas al mismo tiempo. La magnitud de las lluvias, las crecidas de los ríos o eventuales inundaciones dependerá también de cómo evolucione la atmósfera sobre el territorio nacional.
Sin embargo, existen señales que obligan a mantener el seguimiento. En el Pacífico tropical, las anomalías semanales de la temperatura superficial del mar alcanzan aproximadamente +2,7 °C en la región Niño 3.4 y +4 °C en Niño 1+2, esta última ubicada frente a las costas de Ecuador y Perú.
Frente al país, la temperatura superficial del mar se mantiene entre 26 y 28 °C, con anomalías de hasta +4 °C en varios sectores. El nivel del mar también permanece anormalmente elevado.
Lluvias y crecidas de ríos durante los próximos días
Para el período comprendido entre el 20 de agosto y el 5 de septiembre, el ERFEN anticipa diferentes escenarios según cada región.
En el Litoral se esperan precipitaciones ligeras y ocasionalmente de mayor intensidad, principalmente en el norte, interior y sectores dispersos del centro. En la región Interandina existe mayor probabilidad de lluvias ligeras y puntualmente moderadas entre el 24 y 26 de agosto.
En la Amazonía se prevé una mayor ocurrencia de precipitaciones entre el 22 y el 27 de agosto, especialmente en el norte y sectores de cordillera. Para Galápagos se esperan lluvias ocasionales, con mayor probabilidad entre el 26 y 29 de agosto.
La vigilancia también se concentra sobre los ríos. Entre el 23 y 30 de agosto podrían registrarse incrementos de caudal y crecidas puntuales en ríos del norte e interior de Esmeraldas y Santo Domingo de los Tsáchilas, asociados a los períodos de mayores precipitaciones.
En Manabí podrían presentarse aumentos ligeros de caudal, mientras que en la Amazonía existe posibilidad de incrementos ocasionales, principalmente en el norte y en sectores de estribación de cordillera.
El informe aclara que, por ahora, no se prevé una condición generalizada de crecidas importantes a escala nacional.
Temperaturas más altas en la Costa
Para lo que resta de agosto, el escenario también contempla temperaturas superiores a los valores habituales en algunas regiones.
En el Litoral y perfil costero, tanto las temperaturas máximas como las mínimas estarán sobre lo normal. Las precipitaciones se ubicarían entre normales y sobre lo normal en el norte e interior, mientras que en el centro y sur podrían estar entre normales y bajo lo normal.
En la Sierra, las temperaturas máximas y mínimas se mantendrían dentro de los valores normales. En la Amazonía, las máximas oscilarían entre normales y sobre lo normal, mientras que las mínimas permanecerían normales.
Para Galápagos se esperan precipitaciones normales y temperaturas máximas y mínimas entre normales y superiores a lo habitual, según la tabla de perspectivas climáticas incluida en las páginas 4 y 5 del informe.
Nivel del mar elevado también representa un riesgo
Otro elemento que podría tener efectos directos sobre los habitantes de las zonas costeras es el nivel del mar, que permanece anormalmente elevado.
El ERFEN advierte que su coincidencia con aguajes, oleajes o temporales puede incrementar temporalmente la cota alcanzada por el mar y favorecer anegamientos, inundaciones y procesos de erosión en sectores costeros bajos y expuestos.
La atención estará puesta especialmente en los últimos meses del año. El período de mayor intensidad previsto para El Niño coincidirá progresivamente con la transición hacia la época lluviosa en las regiones Litoral e Insular.
El Comité insiste, sin embargo, en que la intensidad oceánica de El Niño no determina por sí sola cuánto lloverá ni la magnitud de posibles inundaciones en Ecuador. Esos efectos dependerán de la evolución de la atmósfera y de su interacción con las condiciones estacionales.
Las instituciones que integran el CN-ERFEN continuarán monitoreando las condiciones del océano, la atmósfera, los ríos y otros indicadores para identificar cambios que puedan incidir directamente sobre el territorio ecuatoriano.
Radio Pïchincha
LV