Decidir cambiar de empleo va más allá de obtener un mejor salario o un cargo con mayores atribuciones. El proceso de entrevista también brinda la oportunidad de explorar el verdadero funcionamiento de la compañía, las metas que se le plantearán al postulante y lo que sucederá una vez superado el período de inducción. Por esta razón, las preguntas que realiza el aspirante pueden ser igual de determinantes que las respuestas que da durante el proceso de selección.
Rafael Alonso, psicólogo con especialización en bienestar laboral, sugiere una interrogante que pocos candidatos se atreven a plantear en una entrevista: ¿qué ocurrió con la persona que ocupaba ese puesto anteriormente?
De acuerdo con Alonso, la respuesta a esta pregunta puede ofrecer más información sobre una organización que todo el proceso de selección en conjunto. Si el antecesor logró un ascenso dentro de la empresa, la señal es favorable. Si llevaba varios años en el cargo y decidió dar un giro profesional, puede ser algo perfectamente normal. En cambio, salidas más conflictivas podrían indicar que la empresa no brinda el entorno laboral más adecuado.
Señales de alerta que no deben ignorarse
El especialista advierte que ciertas respuestas merecen una atención especial. Frases como que el empleado anterior “no encajaba” o “no pudo con el ritmo”, o la evasión directa de la pregunta, son indicios que no se deben pasar por alto.
Esto no significa que una respuesta poco clara demuestre por sí sola la existencia de un problema. Las compañías pueden tener motivos de confidencialidad para no detallar las circunstancias de la salida de un trabajador. Sin embargo, la transparencia acerca de las características del cargo sí permite al aspirante evaluar mejor si la oportunidad se ajusta a sus expectativas. Entidades especializadas en recursos humanos recomiendan, precisamente, que los responsables de selección expliquen con claridad por qué necesitan cubrir una vacante y cuáles son sus principales desafíos.
Otro indicio que Alonso destaca como revelador es la rotación acumulada: ser la cuarta persona en ocupar el mismo puesto en un lapso de dos años es una señal que apunta a un problema estructural, no individual. “Cuando un puesto quema constantemente a quien lo ocupa, probablemente el problema no sean las personas”, advierte el experto.
Detrás de esa rotación, según su análisis, pueden esconderse tres causas concretas: una carga de trabajo imposible de manejar, un jefe difícil de tratar o expectativas que nadie ha definido con claridad. Para verificarlo, el candidato puede profundizar la conversación y preguntar cómo se evalúa el desempeño, qué metas se esperan durante los primeros meses y cuáles son las principales dificultades del puesto. Estas preguntas ayudan a convertir una impresión general en información precisa.
Cómo interpretar la versión de la empresa
Alonso reconoce que el candidato nunca tendrá acceso a la historia completa. “Evidentemente, la empresa te contará su versión”, señala. No obstante, propone dos claves para leer entre líneas esa versión: cómo hablan de la persona que se fue y si asumen alguna responsabilidad por su salida.
También es importante observar la reacción del entrevistador. Una explicación detallada y coherente permite comprender mejor la situación, mientras que las respuestas excesivamente vagas pueden justificar nuevas preguntas. La propia entrevista es, en este sentido, una oportunidad para evaluar a la empresa y no solo para demostrar que el candidato reúne las competencias necesarias.
La advertencia final del psicólogo resume el riesgo de ignorar esta pregunta: quien acepta ese trabajo sin hacerla podría estar “aceptando el mismo trabajo que otra persona acaba de dejar precisamente para poder recuperar su vida”.
Antes de tomar una decisión, además de preguntar por el salario y las funciones, el candidato puede interesarse por la evolución habitual de quienes ocupan ese puesto, la forma de recibir retroalimentación y las posibilidades reales de ascenso. Son respuestas que permiten completar la imagen de la oferta y comparar lo que se promete durante la entrevista con lo que probablemente ocurrirá una vez firmado el contrato.
Fuente: Infobae