El lunes pasado, fuerzas militares de Estados Unidos llevaron a cabo un ataque contra una embarcación sospechosa de narcotráfico que navegaba por el Pacífico Oriental. La operación, confirmada por el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), dejó un saldo de dos personas fallecidas y se enmarca en la ofensiva que Washington mantiene contra las organizaciones criminales latinoamericanas.
A través de su cuenta en la red social X, SOUTHCOM detalló que la nave se desplazaba por “rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental” cuando fue interceptada en el marco de una operación de la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental.
El organismo castrense difundió material gráfico del ataque, donde se observa una lancha desplazándose a alta mar hasta que es alcanzada por un proyectil. Instantes después, una explosión envuelve por completo la embarcación.
El jefe del SOUTHCOM, general Francis L. Donovan, relacionó este ataque con las tareas encomendadas a la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental, unidad diseñada para llevar a cabo operaciones contra grupos criminales en la región.
“Cuando ordené el establecimiento de la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental, fue precisamente con este propósito: acelerar, sincronizar y ejecutar acciones letales contra estas redes narco-terroristas desestabilizadoras. Estamos comprometidos a imponer una fricción sistémica total a los narco-terroristas — interrumpiendo sus operaciones, desmantelando su liderazgo y eliminando el terror de los cárteles en toda la región”, declaró Donovan.
El alto mando militar añadió que Estados Unidos no tolerará que las organizaciones delictivas actúen sin rendir cuentas en el hemisferio, ni que las drogas lleguen a los hogares estadounidenses.
“Déjenme ser claro, no permitiremos que los narco-terroristas operen con impunidad en el Hemisferio Occidental, ni permitiremos que su veneno mortal llegue a las comunidades estadounidenses. Esta operación es una poderosa demostración de nuestra precisión letal, capacidad abrumadora y resolución absoluta para proteger la patria de EEUU”, indicó en el comunicado publicado en X.
Este ataque se inscribe en la campaña militar que el gobierno de Washington inició a principios de septiembre de 2025 contra las redes de narcotráfico en América Latina. La administración del presidente Donald Trump sostiene que Estados Unidos se encuentra en un “conflicto armado” con los cárteles y otras organizaciones delictivas de la zona.
Trump respaldó la estrategia al señalar que “es una escalada necesaria para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y las sobredosis fatales que cobran vidas estadounidenses”.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, explicó que la campaña tiene como objetivo “establecer una disuasión efectiva frente a organizaciones que han podido traficar casi sin obstáculos”.

Hegseth también indicó que la prioridad de Washington es trabajar junto con aliados de la región. No obstante, afirmó que la intervención militar directa es indispensable para hacer frente a los cárteles.
De acuerdo con las autoridades de Estados Unidos, los ataques recientes han logrado reducir los flujos de fentanilo en un 56%. Además, señalan que estas operaciones han forzado a las organizaciones criminales a cambiar sus rutas y tácticas.
Fuente: Infobae