Un colectivo de ciberatacantes asociados al gobierno de Irán logró interrumpir durante cuatro días las operaciones de una planta de generación eléctrica de pequeño tamaño en el Reino Unido el mes anterior, según reveló The Sunday Telegraph. Las autoridades británicas reconocieron que hubo un suceso que afectó a un generador, pero evitaron divulgar el nombre de la instalación ni el método empleado para desactivarla.
El Ministerio de Seguridad Energética aclaró que el evento no tuvo impacto en la red de suministro del país. Un vocero de la cartera manifestó que “en ningún momento existió peligro para el sistema eléctrico en su conjunto” y añadió que el gobierno trabaja junto a las compañías del ramo para resguardar las infraestructuras.
El Centro Nacional de Ciberseguridad británico (NCSC), entidad encargada de manejar las respuestas frente a amenazas digitales a instalaciones críticas, no había registrado reportes de cortes de energía por parte de los operadores regulados de plantas eléctricas.
El gobierno del Reino Unido reiteró que la red energética cuenta con mecanismos para seguir funcionando cuando ocurren incidentes en plantas individuales.

“Gran Bretaña posee un sistema eléctrico muy robusto. Colaboramos intensamente con la industria para salvaguardar la infraestructura y asegurar los niveles más elevados de protección”, aseguró el portavoz del Ministerio de Seguridad Energética.
Este ataque se produjo en medio de las tensiones entre Londres y Teherán. El gobierno británico permitió que Estados Unidos empleara bases militares en territorio británico donde están desplegados aviones estadounidenses para ejecutar operaciones calificadas como “defensivas” contra blancos iraníes. No obstante, el Reino Unido ha sostenido su postura de no involucrarse en acciones ofensivas contra Irán.
El régimen iraní había prevenido que las instalaciones militares usadas por Washington para atacar su territorio podrían ser consideradas objetivos legítimos. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) declaró el mes pasado que “cualquier base empleada para la agresión contra suelo iraní constituye un objetivo legítimo para nuestras fuerzas”.
The Guardian informó que la agresión contra la central británica ocurrió luego de que Londres autorizara el uso de sus bases para las misiones estadounidenses. El mismo medio encuadró el suceso dentro de las advertencias británicas sobre las actividades cibernéticas de Estados considerados hostiles.

Richard Horne, director ejecutivo del NCSC, había alertado previamente sobre el incremento de las operaciones digitales dirigidas contra sistemas vinculados a servicios esenciales en el Reino Unido. De acuerdo con sus afirmaciones, Rusia, China e Irán figuran entre los países cuyos actores ligados al Estado están siendo vigilados por sus acciones contra infraestructuras británicas.
Irán ya ha sido acusado por Estados Unidos y otros gobiernos de llevar a cabo ciberataques contra infraestructuras de diversas naciones. Entre los grupos identificados se encuentra CyberAv3ngers, una organización que Washington ha relacionado con el IRGC y que habría comprometido dispositivos utilizados en distintos sectores de infraestructura durante una campaña registrada en 2023.
Las autoridades estadounidenses también emitieron este año una advertencia sobre posibles ataques contra infraestructuras críticas por parte de grupos vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní. Las alertas abarcaron sistemas cuya interrupción podría afectar servicios esenciales, incluidas redes eléctricas y otros componentes de infraestructura.

El Partido Conservador británico exigió al gobierno reforzar la seguridad energética tras conocerse el ataque. Claire Coutinho, portavoz de la formación en materia de energía, afirmó que el incidente evidencia la necesidad de reducir las vulnerabilidades asociadas al abastecimiento eléctrico.
“El mundo se vuelve más peligroso y por eso debemos dar prioridad a nuestra seguridad energética”, declaró Coutinho, citada por The Guardian. La dirigente conservadora también criticó la dependencia del Reino Unido de las importaciones de gas y electricidad y reclamó una mayor disponibilidad de fuentes de generación nacionales.
Fuente: Infobae