Perro de orejas cortas: registros revelan su presencia en Bolivia y Perú

Un reciente análisis que recopiló cientos de registros fotográficos sugiere que el perro de orejas cortas (Atelocynus microtis), considerado uno de los cánidos más misteriosos del planeta, podría habitar una extensión territorial mayor a la documentada en los bosques de Bolivia y Perú.

La investigación, divulgada en la revista Neotropical Biology and Conservation, se basó en evidencia recolectada durante más de dos décadas en la región amazónica. El estudio aporta información novedosa sobre la distribución, los patrones de actividad y el uso del hábitat de esta especie poco conocida.

El equipo liderado por Robert Wallace, de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre, examinó publicaciones científicas y registros previos, complementándolos con exhaustivas jornadas de monitoreo en paisajes bioculturales y zonas forestales, según detalló Sci.News.

Un misterio que se desvanece

Un estudio con cámaras trampa indicó que el perro de orejas cortas podría tener una presencia más amplia de la que se creía en bosques intactos de Bolivia y Perú (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre 2001 y 2024, los científicos ejecutaron 34 censos con cámaras trampa en las tierras bajas del extenso paisaje Madidi-Tambopata, ubicado entre el noroeste boliviano y el sureste peruano, así como en el área biocultural de los Llanos de Moxos, al norte de Bolivia.

El resultado fue contundente: se obtuvieron 4.635 imágenes que correspondieron a 594 avistamientos independientes del cánido.

La especie fue detectada en 21 de los 34 muestreos (un 61,8%) y en 11 de los 23 sitios evaluados (47,8%).

Esta cantidad de evidencia transforma la percepción histórica de un animal casi legendario, al que incluso biólogos con amplia trayectoria en campo difícilmente lograban avistar. Su rango geográfico y los ecosistemas que frecuenta eran un enigma, y su comportamiento permanecía en gran medida inexplorado.

“El perro de orejas cortas, o perro fantasma, es quizás el mamífero neotropical de tamaño mediano a grande menos conocido y potencialmente uno de los cánidos más escasos”, afirmaron Wallace y su equipo.

Hábitos diurnos y bosques vírgenes

Las cámaras trampa registraron 4.635 fotografías y 594 eventos independientes del perro de orejas cortas, que apareció en 21 de 34 relevamientos y en 11 de 23 sitios de análisis (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio igualmente arrojó pistas decisivas sobre el comportamiento de la especie. Los autores señalaron que su actividad es eminentemente diurna, con un punto máximo entre las 6:00 y las 12:00.

Los datos también revelan una marcada inclinación por bosques continuos y prístinos. Se trata de un especialista en hábitats forestales densos, particularmente en zonas de tierra firme, lo que dificulta su detección y explicaría en parte los escasos encuentros directos.

En Bolivia, el conocimiento era sumamente limitado: hasta ahora solo se habían documentado 6 localidades, 4 ejemplares en museos y 2 avistamientos directos por parte de especialistas.

Características físicas y sorpresas

El estudio señaló que el perro de orejas cortas es principalmente diurno y que su actividad alcanza un pico entre las 6:00 y las 12:00 (Imagen Ilustrativa Infobae)

El perro de orejas cortas posee un pelaje oscuro y denso, que va del gris negruzco al marrón rojizo. Su cabeza es grande, sus orejas diminutas y redondeadas, sus patas cortas y su cola larga y poblada.

Un dato fascinante es la existencia de patas parcialmente palmeadas, un rasgo único entre los cánidos amazónicos, que ha quedado plasmado en las imágenes captadas en Bolivia.

Lo más sorprendente fue descubrir que, aunque el animal no es común, su población podría ser más numerosa de lo que se creía.

Las tasas de captura y una densidad estimada de 15 individuos por cada 100 kilómetros cuadrados indican que su rareza sería menor a la supuesta.

Protección y territorios indígenas

Los datos mostraron que el perro de orejas cortas prefiere bosques continuos e intactos de tierra firme, una especialización que podría explicar la escasez de observaciones directas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El análisis también encontró una relación directa entre la presencia del can y el estado de conservación del bosque. La abundancia era superior en áreas protegidas nacionales y en territorios indígenas superpuestos a estas, en comparación con zonas sin protección.

Ante estos hallazgos, el informe subraya que la supervivencia de la especie depende de la preservación del dosel amazónico, del manejo eficaz de las áreas protegidas y de una gestión sostenible de los territorios indígenas.

La conclusión central del trabajo es que existe un vínculo innegable entre este cánido y la continuidad de la cobertura forestal, un aspecto crucial que guiará futuras estrategias de conservación.

Fuente: Infobae

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