Dormir con sostén: mitos, beneficios y cuándo evitarlo

La costumbre de dormir con corpiño genera dudas entre mitos sobre el cáncer de mama, preferencias de confort y sugerencias que circulan sin suficiente información clara.

La respuesta no es única para todas las personas, pero lo primero que aclara la medicina es que no existen evidencias científicas que vinculen el uso del sostén durante la noche con un mayor riesgo de cáncer. A partir de allí, el debate se traslada a cuándo esta prenda puede ofrecer alivio y cuándo puede provocar incomodidades, según lo reportado por Cleveland Clinic.

La preocupación surge en contextos cotidianos como el dolor en los senos, la lactancia materna o la recuperación postoperatoria. En estas situaciones, usar sostén por la noche actúa más como un recurso de soporte que como una regla sanitaria universal.

La decisión de usar sostén al dormir depende del ajuste de la prenda, del motivo de uso y de la tolerancia de cada persona (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con la publicación, la elección depende del ajuste de la prenda, del motivo para usarla y de la tolerancia individual.

La Dra. Margaret Thompson, oncóloga quirúrgica especializada en mama, ordena la conversación alrededor de una interrogante práctica: cuándo el sostén nocturno resulta beneficioso y cuándo es mejor evitarlo.

Lo primero que hay que descartar

El punto que organiza el tema es la posible relación con el cáncer de mama. Ese peligro no forma parte de las razones para dejar de usar sujetador mientras se duerme.

La mastalgia o dolor de mama puede aliviarse con un sostén suave para dormir que limite el movimiento del pecho durante la noche (Imagen Ilustrativa Infobae)

“No hay pruebas de que usar sujetador al dormir aumente el riesgo de padecer cáncer de mama. En realidad, todo se reduce a la comodidad y las preferencias personales”, afirmó Thompson en declaraciones recogidas por Cleveland Clinic.

Esa información no convierte al sostén en una sugerencia para todos. Lo que hace es redirigir el asunto hacia un terreno más práctico: si la ropa mejora o empeora el descanso y si cumple una función en situaciones específicas.

Cuándo puede ser útil

Una de las condiciones que menciona la especialista es la mastalgia, el nombre médico del dolor mamario. El artículo indica que hasta el 70% de las mujeres en Estados Unidos lo padece en algún momento de su vida.

Entre las causas señaladas están los cambios hormonales, senos de gran tamaño, cirugías recientes y el empleo de sujetadores con aro que presionan la piel o el tejido mamario.

Thompson explicó que un sostén suave para dormir puede disminuir el movimiento del pecho durante la noche y aliviar parte de esa molestia en personas con sensibilidad mamaria.

La doctora también detalló que, cuando hay dolor, una de las primeras cosas que se revisan en consulta es el uso de aros, porque ese elemento puede incrustarse en la piel y aumentar la irritación.

“Cuando alguien refiere dolor en los senos, una de las primeras cosas que preguntamos es si usa un sostén con aros”, manifestó la especialista.

Durante la lactancia, el sostén nocturno puede sostener protectores mamarios y reducir el roce, pero no debe comprimir en exceso

La lactancia aparece como otra situación concreta. El sostén nocturno puede sujetar los protectores mamarios, mantener los pezones más secos y reducir el roce.

Thompson advirtió que la prenda no debe apretar demasiado, ya que una presión intensa puede alterar la producción de leche y propiciar problemas como la obstrucción de conductos o la mastitis, una inflamación del tejido mamario.

El artículo también agrega la recuperación después de ciertas cirugías de mama o de tórax. En ese contexto, la compresión puede contribuir a proteger incisiones, sostener gasas o drenajes y disminuir el dolor.

Después de una cirugía de mama o de tórax, el sostén nocturno puede proteger incisiones, sostener gasas o drenajes y reducir el dolor (Imagen Ilustrativa Infobae)

Thompson señaló que, tras una operación, es frecuente recomendar el uso del sostén incluso por la noche.

“La mayoría de los cirujanos cardíacos y de mama aconsejan mantenerlo por un tiempo después de la cirugía, incluso al dormir”, indicó la especialista.

Beneficios adicionales y sus límites

El mismo análisis atribuye al sostén nocturno otras funciones más limitadas. Una es el control de la humedad debajo del pecho, especialmente en personas con senos grandes.

Ese aspecto se relaciona con la prevención de infecciones por hongos o levaduras, ya que el calor, el sudor y el contacto entre pliegues cutáneos generan un ambiente favorable para estos cuadros.

“Hay mucho contacto piel con piel debajo de los senos, especialmente si tienes senos grandes”, sostuvo Thompson.

El uso de sujetador al dormir puede ayudar a controlar la humedad debajo del pecho y reducir el riesgo de infecciones por hongos o levaduras (Freepik)

Otra ventaja mencionada es la disminución de la irritación del pezón. El roce con pijamas, sábanas o telás ásperas puede provocar dolor o sensibilidad, y un sostén de buen ajuste podría reducir ese movimiento nocturno.

La fuente también incluye una observación sobre las estrías mamarias. Thompson afirmó que “no hay pruebas de que usar sujetador en cualquier momento del día reduzca la flacidez de los senos”, pero agregó que “puede ayudar a disminuir las estrías” cuando el tamaño mamario cambia, como ocurre durante el embarazo.

Cuándo puede resultar contraproducente

El principal inconveniente surge cuando la prenda está mal seleccionada. Un sostén sucio, demasiado apretado, demasiado holgado o con aro puede provocar irritación, dejar marcas y generar dolor al despertar.

Un sostén demasiado ajustado, suelto, sucio o con aro puede causar irritación, dejar marcas y restringir la circulación sanguínea durante el sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)

Thompson advirtió que los modelos muy ajustados o con aro también pueden restringir la circulación sanguínea mientras se duerme. En esos casos, la prenda deja de ser un soporte y se convierte en una fuente de molestias.

La especialista recomendó telas suaves, como algodón u otros materiales de textura lisa, y desaconsejó el uso de encajes o superficies ásperas. También sugirió no utilizar durante la noche el mismo sostén del día, lavarlo con frecuencia y reemplazarlo cada seis a doce meses o antes si cambia el tamaño del pecho.

Fuente: Infobae

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