Durante el año 2025, los consumidores en Estados Unidos notificaron pérdidas superiores a los USD 95 millones luego de realizar compras basadas en publicidad visualizada en redes sociales, según un informe de la Comisión Federal de Comercio (FTC). Aunque esta cantidad corresponde al impacto directo en el comercio minorista, la agencia advierte que el daño total por fraudes en estos espacios digitales ascendió a USD 2.100 millones cuando se consideran esquemas de inversión y otras estafas.
El auge de las compras fraudulentas
El fenómeno de las transacciones engañosas constituye la categoría de estafa más denunciada por los usuarios. Más del 40% de las víctimas manifestaron haber perdido dinero al intentar adquirir un artículo promocionado en su flujo de contenido. La FTC recalca que estas cifras son conservadoras, debido a que una porción considerable de los afectados no presenta una denuncia formal, lo que sugiere que el perjuicio económico real en el ámbito minorista es mucho mayor.
Mecanismos del fraude publicitario digital
Las plataformas sociales funcionan con sistemas de anuncios de autoservicio que permiten a cualquier persona pagar por la difusión de contenido sin una revisión editorial previa. Esta estructura abierta facilita que los estafadores promocionen empresas ficticias o suplanten la identidad de marcas reconocidas para atraer a sus víctimas. Los delincuentes aprovechan la confianza del usuario en el entorno digital para redirigirlo a sitios web fraudulentos.

Dentro de estas tácticas, las estafas relacionadas con compras representan el mecanismo más común. Los estafadores diseñan páginas web que imitan la apariencia de tiendas legítimas con el objetivo de obtener datos de tarjetas de crédito sin enviar mercancía alguna. Desde artículos de moda y cosméticos hasta piezas automotrices, el abanico de productos inexistentes utilizados como señuelo es amplio.
Dificultades en la detección por parte de las plataformas
Las redes sociales no verifican la autenticidad de los anunciantes ni la veracidad de los productos promocionados antes de su publicación. Esta falta de filtros permite que el contenido engañoso coexista con la publicidad auténtica, complicando la identificación por parte del usuario común. La FTC advierte que esta ausencia de supervisión convierte a estos sitios en el terreno más fértil para el fraude en la actualidad.

El volumen de pérdidas en plataformas específicas como Facebook, WhatsApp e Instagram supera al registrado en otros canales como correos electrónicos o mensajes de texto. Los datos de la agencia indican que, aunque el sector minorista acumula los 95 millones mencionados, otras modalidades como las estafas de inversión —que suelen comenzar con ofertas para aprender a invertir o testimonios falsos— han generado un impacto financiero considerablemente mayor.
Recomendaciones para compras seguras en línea
La prevención del fraude requiere un enfoque metódico antes de autorizar cualquier transacción bancaria. Para minimizar el riesgo, los consumidores deben integrar las siguientes prácticas de seguridad en su rutina digital:
- Investigación de reputación. Busque el nombre de la empresa en motores de búsqueda. Incluya términos como “scam” o “complaint” para identificar denuncias previas de otros usuarios.
- Verificación de enlaces. Compruebe la dirección URL en la barra del navegador para confirmar que corresponde al sitio web oficial de la marca y no a una versión imitada.
- Ajustes de privacidad. Acceda a la configuración de su perfil para restringir quién puede ver sus publicaciones y contactos. Limitar esta información reduce la capacidad de los estafadores para dirigir anuncios personalizados a víctimas potenciales.
- Validación de ofertas. Mantenga una postura escéptica ante promociones que ofrezcan artículos con precios inusualmente bajos.
- Denuncia inmediata. Reporte el hecho a la plataforma social y presente una queja formal ante la FTC a través del portal ReportFraud.ftc.gov.
- Seguridad en inversiones. Nunca permita que una persona conocida únicamente a través de redes sociales dirija sus decisiones financieras.
- Control de datos. Evite ingresar números de tarjetas de crédito en sitios web encontrados directamente desde un anuncio sin antes verificar la legitimidad del vendedor mediante fuentes externas independientes.
Fuente: Infobae