Fuerte sismo de 7,2 grados sacude Ayacucho sin dejar víctimas

Un fuerte sismo de magnitud 7,2 se registró a 35 kilómetros al norte de Coracora, en el sur de Perú, a una profundidad de 108 kilómetros, según el reporte oficial del jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil, Luis Vázquez. Hasta el cierre de la nota, no se reportaron personas heridas ni fallecidas, aunque se identificaron ocho viviendas con rajaduras en la localidad de Puquio. El monitoreo de daños continúa en la zona y áreas cercanas al epicentro.

De acuerdo con la información proporcionada por Luis Vázquez, la prioridad inmediata tras el sismo fue verificar el estado de la población y la infraestructura en las localidades más próximas al epicentro. El funcionario subrayó que, hasta ese momento, no existía ninguna cifra de casas colapsadas ni reportes de afectación a la vida o la salud de los habitantes. El único dato preciso sobre daños materiales se concentró en Puquio, donde se constató la presencia de grietas en ocho viviendas.

Terremoto en Ayacucho

La zona de Coracora, ubicada en el departamento de Ayacucho, fue el punto de referencia para el epicentro del sismo. Aunque el evento generó alarma entre la población local, la evaluación inicial permitió descartar consecuencias graves para los habitantes y las estructuras civiles principales.

Fuerte sismo de 7.2 en Ayacucho es el más potente ocurrido en Perú en lo que va del 2026. (Foto: Europa Press)

Evaluación de daños y despliegue de equipos de emergencia

El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) detalló que el monitoreo seguía en curso en las áreas cercanas al epicentro. Equipos de intervención rápida se movilizaron con el objetivo de obtener información precisa y realizar el detalle y mapeo del área afectada. Según el reporte oficial citado en entrevista, en Coracora no se habían registrado daños. La evaluación se extendía a anexos y localidades próximas, donde la información suele demorar en llegar después de un sismo.

Varias viviendas de adobe y ladrillo presentan grietas en sus fachadas a lo largo de una calle de Puquio tras el paso de un sismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Vázquez precisó que las direcciones desconcentradas, en especial las de Ayacucho, no habían informado daños mayores hasta el momento. El único reporte confirmado seguía siendo el de las viviendas con rajaduras en Puquio. El funcionario explicó el procedimiento estándar ante un evento sísmico: “Apenas ocurre un movimiento de este tipo, entra en funcionamiento la red conformada por la dirección desconcentrada del organismo, los centros de operación de emergencia regional vinculados a los gobiernos regionales y los centros provinciales y distritales”.

Integrantes del Instituto Nacional de Defensa Civil evalúan los daños en la estructura de una vivienda rural en la región andina de Perú. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese sistema permite, según Vázquez, levantar información sobre daños en zonas pobladas con mayor rapidez. En los anexos o sectores más alejados, el monitoreo requiere desplazamiento en campo para confirmar lo ocurrido, lo que puede demorar la obtención de datos completos.

Desafíos para el monitoreo en zonas rurales

La demora en la recolección de información en áreas rurales responde, de acuerdo con Vázquez, a la dificultad de acceso y a la falta de comunicación en algunas zonas. Por esta razón, los equipos continúan la búsqueda de datos hasta contar con una base real sobre las consecuencias del sismo. El funcionario remarcó que “la información puede demorar más en anexos alejados”, y que la prioridad es asegurar que ningún sector quede fuera del mapeo de daños.

En la misma entrevista, el jefe de Defensa Civil abordó la importancia de la preparación ciudadana ante emergencias de este tipo. Según encuestas difundidas por el organismo, la participación en el simulacro multipeligro nacional del viernes 14 fue de aproximadamente el 70%. A pesar de ese porcentaje, Vázquez sostuvo que todavía resulta necesario reforzar la cultura de prevención y respuesta ante desastres naturales.

El funcionario enumeró medidas que consideró esenciales para una reacción adecuada ante sismos: disponer de una mochila de emergencia, una caja de reserva, un plan familiar, rutas de evacuación, zonas seguras y roles asignados dentro del hogar. También subrayó la importancia de saber cómo funciona la línea 119, un recurso destinado a la comunicación en casos de emergencia.

Especialistas de Indeci revisan información cartográfica en una computadora portátil durante un ejercicio de aplicación del sistema SEIDAS en Perú. (Agencia Andina/UNI)

Prevención y antecedentes recientes

El objetivo de los simulacros, señaló Luis Vázquez, es que la reacción ante un sismo no sea improvisada. Insistió en que la población debe actuar con responsabilidad y seriedad frente a estos ejercicios, ya que la prevención es clave para evitar consecuencias mayores en caso de eventos sísmicos de gran magnitud.

Durante la conversación, Vázquez recordó episodios recientes y antecedentes trágicos para enfatizar la importancia de la preparación. Mencionó sismos ocurridos en Colombia y Venezuela, así como el caso de Chongos Bajo, en Junín, donde, según sus palabras, se registraron cinco fallecidos. Estas referencias buscan concientizar sobre la necesidad de contar con planes y prácticas preventivas en todo el país.

Repercusiones y daños en Cusco: se desprendieron ladrillos en las azoteas de inmuebles y se generó una gran grieta en la fachada de la sede del Poder Judicial.

El sismo de 7,2 grados registrado al norte de Coracora no dejó víctimas ni daños estructurales graves, pero reavivó el debate sobre la preparación y la respuesta frente a desastres naturales en el sur de Perú. El monitoreo oficial continuará en las próximas horas y días, con la finalidad de confirmar que no existan daños ocultos en zonas de difícil acceso o comunidades alejadas.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK