Con una recaudación en cines de apenas 891.000 euros, el filme dirigido por Salvador Calvo no logró un gran impacto en salas. Sin embargo, La fiera ha encontrado una segunda oportunidad en la plataforma de streaming, donde se ha colocado entre las producciones más vistas desde su llegada al catálogo.
Esta película reconstruye los hechos reales de un grupo de cinco amigos que compartían la pasión por el salto BASE y el vuelo con traje de alas. Una hermandad marcada por cuatro fallecimientos en poco tiempo, de la que solo sobrevive Armando del Rey.
La historia sigue a un conjunto de deportistas extremos que acumularon miles de saltos y que terminó deshecha por una serie de accidentes: Manuel Chana (2010), Álvaro Bultó (2013), Darío Barrio (2014) y Carlos Suárez, quien falleció hace algo más de un año mientras grababa tomas previas de la propia película. El único miembro que queda con vida, Del Rey, cumplirá 56 años en 2026 y afirma haber realizado más de 3.000 saltos.
Estrenada el 6 de febrero, la cinta está protagonizada por Carlos Cuevas, Miguel Bernardeau, Miguel Ángel Silvestre, José Manuel Poga y David Marcé. La trama se centra en una amistad que nació a mediados de los años 90, unida por los deportes extremos, hasta que el grupo encontró en el wingfly la forma más arriesgada de volar.
Una historia de amistad y riesgo
El salto BASE —cuyas siglas provienen de building, antenna, span y earth— consiste en lanzarse desde un punto fijo y abrir el paracaídas al final del descenso; con el traje de alas se puede planear a 250 km/h.
Los cinco hombres que inspiran la película son: el alpinista Carlos Suárez, el aventurero Álvaro Bultó, el chef Darío Barrio, el hostelero Manuel Chana y el campeón mundial de saltos de BMX Armando del Rey. Del Rey ha asegurado que en la película hay “mucha historia real y poca ficción”.

La primera tragedia ocurrió en 2010. Chana falleció a los 45 años cuando su paracaídas no se abrió correctamente tras un salto desde una avioneta en el aeropuerto de Lillo, en Toledo.
Tres años después, Álvaro Bultó, presentador, empresario y aventurero, murió practicando wingfly en los Alpes suizos. Las alas de su traje no se desplegaron.
En 2014, Darío Barrio perdió la vida durante un homenaje a Bultó. Participaba en un salto BASE desde el castillo de Segura de la Sierra, en el Festival Internacional del Aire El Yelmo, en Jaén, y nuevamente el paracaídas no se abrió.
Aquellas tres muertes en cuatro años dejaron en estado de shock a Suárez y Del Rey, quienes decidieron alejarse temporalmente del salto BASE y otros deportes extremos, enfocándose en actividades más seguras como el surf, el alpinismo o la escalada.
El último golpe llegó cuando Carlos Suárez, de 52 años, falleció en el aeródromo de La Villa de Don Fadrique, también en Toledo, luego de que su paracaídas fallara en un salto desde un globo aerostático. Estaba grabando tomas previas para La fiera junto a otras cuatro personas, entre ellas Del Rey, que aterrizaron sin problemas.
Un rodaje marcado por la tragedia
Ninguno de los dos paracaídas de Suárez se abrió, y aquella muerte dejó el rodaje en suspenso durante semanas. Salvador Calvo explicó que la continuación del proyecto dependía de la decisión de Miriam, la pareja de Suárez: “Teníamos muy claro que si Miriam no quería que siguiéramos no lo haríamos”.

Calvo señaló que la película utiliza el recurso del falso documental y que no busca juzgar a quienes practican deportes de riesgo. El director sostiene que el filme plantea la libertad personal de decidir sobre la propia vida, dejando al espectador ante el dilema de hasta dónde llega esa libertad cuando las decisiones afectan a parejas, padres e hijos.
La cinta presenta el salto BASE como una experiencia fascinante y angustiosa, con montañas, vuelos y saltos imposibles como escenario de una forma de vivir marcada por el riesgo. Por ello, una de las claves del filme es no juzgar a sus protagonistas y mostrar sus miedos, sus motivaciones y sus distintas maneras de entender la existencia.
Fuente: Infobae