El reconocido rapero Alan Alejandro Maldonado Tamez, mundialmente conocido como Dharius y exintegrante de la agrupación Cartel de Santa, enfrenta una nueva controversia legal. Una denuncia formal lo señala por presuntos delitos de violencia de género y amenazas con armas de fuego, sacudiendo el ambiente del hip-hop mexicano donde el artista ha sido figura clave por más de dos décadas.
La acusación fue presentada por su expareja, identificada en redes sociales como ‘La Cherry’ (Laura), quien decidió hacer público su caso ante el temor por su integridad física y emocional. Según su relato, el intérprete habría incurrido en hostigamiento, maltrato psicológico y amedrentamiento directo utilizando un arma de fuego para intimidarla. Esto llevó a la solicitud inmediata de medidas de protección preventivas.

Las acusaciones contra Dharius
La creadora de contenido Laura Lomelí, conocida también como Chevy o Santa Grifa, rompió el silencio tras la reciente denuncia formal contra Dharius. Ella afirmó haber sido víctima de agresiones, control extremo y severas amenazas durante su relación con el músico.
En una transmisión en vivo, Lomelí reveló que después de la ruptura tuvo que huir de su ciudad y mantenerse escondida debido a las constantes amenazas de muerte hacia ella y sus tres hijas. “El último día que estuve en su casa, él me encañonó”, declaró la joven de 26 años. Explicó que la violencia psicológica y el sometimiento eran cotidianos, al punto de que él le quitó el control de su teléfono celular y la aisló de su familia.
Lomelí lamentó no haber denunciado antes por miedo y paranoia. Decidió alzar la voz para apoyar el testimonio de Dariana, la reciente denunciante del artista por violencia de género. Además, denunció haber sufrido explotación financiera y violencia económica durante el tiempo que vivieron juntos.
No es el único caso en su contra
Otra denunciante, identificada como Dhariana González, también llevó el caso ante las autoridades tras sufrir un patrón constante de maltrato físico y psicológico durante su relación sentimental. La joven expresó públicamente el temor inminente que siente por su integridad y la de su entorno cercano, declarando que vive con miedo constante por lo que el músico pueda hacerle en represalia por las acciones legales.
Según la denuncia, los episodios de agresión escalaron de discusiones verbales a conductas más graves, donde las armas habrían sido utilizadas como elemento de sometimiento y control. La víctima señaló que la intimidación no solo afectó su tranquilidad personal, sino también la de sus allegados, debido al riesgo inminente de un acto violento.
Ante la gravedad de las imputaciones, la representación legal de la parte acusadora solicitó la intervención urgente del Ministerio Público para integrar la carpeta de investigación correspondiente y aplicar protocolos de perspectiva de género de manera rigurosa. Entre las peticiones destacan órdenes de restricción para evitar cualquier acercamiento de Maldonado Tamez, así como peritajes psicológicos que evalúen el impacto de las agresiones reportadas.
¿Hay respuesta ante las acusaciones?
Hasta el momento, ni el equipo legal de Dharius ni sus representantes han emitido una posición pública formal para desmentir o aclarar las acusaciones. Los canales oficiales del músico se han mantenido enfocados en sus compromisos y lanzamientos musicales recientes, sin abordar la contingencia legal.
A lo largo de su carrera independiente con su sello Clan Records, su imagen ha estado ligada a la cultura de calle y al estilo de vida del hip-hop. Sin embargo, estas imputaciones de carácter penal representan un freno severo en el ámbito profesional para cualquier figura pública.
Especialistas en derecho y activistas por los derechos de las mujeres han enfatizado la importancia de que las instituciones actúen con celeridad para proteger a las víctimas, garantizando que el perfil mediático o el estatus de los acusados no se traduzca en impunidad ni en dilaciones injustificadas durante el proceso legal.
Fuente: Infobae