Kanye West en Rusia: conciertos masivos reavivan debate político en Moscú

El anuncio de dos presentaciones del rapero estadounidense Kanye West —actualmente conocido como Ye— en un estadio ruso a finales de año ha generado un intenso debate en los medios y la escena política local. El portavoz del presidente Vladimir Putin, Dmitri Peskov, fue interrogado este jueves sobre la posibilidad de un encuentro entre el mandatario y el artista.

El polémico músico se presentará en el Gazprom Arena de San Petersburgo los días 10 y 11 de octubre. Se trata del mayor espectáculo ofrecido por un artista occidental desde que Moscú inició su ofensiva contra Ucrania en febrero de 2022. La mayoría de los intérpretes estadounidenses y europeos evitan actuar en Rusia debido a las severas sanciones impuestas tras el conflicto bélico.

Ye cuenta con una enorme base de seguidores en territorio ruso. Según la prensa local, que cita a los organizadores, ya se han vendido más de 100.000 entradas para los dos conciertos. Durante una rueda de prensa habitual el jueves, el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, fue consultado sobre si existían planes para que Putin se reuniera con West.

“No es asunto nuestro. Esto no es Mosconcert”, respondió Peskov, en alusión a una agencia cultural rusa. “Esto es la Administración Presidencial”, añadió, sin descartar explícitamente un posible encuentro.

Varios diputados y funcionarios se sumaron al revuelo. Mientras un agradeció a West por no ceder ante la “histeria antirrusa”, el diputado Nikolái Novichkov se mostró crítico con las declaraciones del rapero en las que glorifica al líder nazi Adolf Hitler. West provocó una indignación generalizada con comentarios elogiosos hacia Hitler, una canción titulada “Heil Hitler” y la venta en su sitio web de camisetas con una esvástica. En virtud de la legislación rusa “contra la rehabilitación del nazismo”, la negación del Holocausto y la difusión de información falsa sobre el Tercer Reich pueden ser castigadas con varios años de prisión. Esta ley se emplea habitualmente para perseguir a críticos del Kremlin.

La trayectoria de Kanye West lo sitúa entre los artistas más influyentes del rap y la música popular de las últimas dos décadas. Con once álbumes de estudio antes de Bully —su trabajo más reciente, lanzado en marzo de 2026—, el rapero forjó un estilo propio que fusionó el hip-hop con el gospel, el soul y la música electrónica, y acumuló 24 premios Grammy a lo largo de su carrera.

Un momento del

Álbumes como The College Dropout (2004), My Beautiful Dark Twisted Fantasy (2010) o Yeezus (2013) son referentes del género a nivel mundial. Bully, su duodécimo disco, llegó acompañado de la gira Ye Live Tour y ya tiene en “Father” —con Travis Scott— su mayor éxito en las listas, el único corte que logró colarse en el top 25 del Billboard Hot 100.

Los shows de la gira han combinado el nuevo material con clásicos de su catálogo como “Power”, “Mercy”, “Black Skinhead” y “Runaway”. Antes de los anuncios en Rusia, la gira registró actuaciones de gran convocatoria: en Los Ángeles, un concierto generó 18 millones de dólares en taquilla, uno de los registros más altos en la historia reciente de los espectáculos en vivo, mientras que en Estambul se vendieron 118 mil entradas. También se presentó con lleno total en Almaty (Kazajistán) y en Tiflis (Georgia).

La gira europea, en cambio, fue un recorrido con tantas cancelaciones como presentaciones. Reino Unido le negó la entrada al país —el Ministerio del Interior argumentó que su presencia no era “conducente al bien público”—, lo que provocó la anulación del Wireless Festival, donde debía encabezar las tres noches del evento. Francia, Polonia, Italia, República Checa y Suiza también cancelaron sus fechas bajo presión de las autoridades locales, en respuesta a sus declaraciones antisemitas, la canción “Heil Hitler” y la venta de ropa con simbología nazi.

En enero de 2026, West publicó una disculpa pública a página completa en The Wall Street Journal, en la que atribuyó sus declaraciones a una lesión cerebral y al trastorno bipolar que padece, y rechazó ser calificado como nazi o antisemita. Los países que mantuvieron sus conciertos —España, Portugal, los Países Bajos, Turquía y Albania— desataron un debate en Europa sobre los límites de la libertad de expresión frente a la difusión de discurso de odio.

La polémica en torno a Ye continúa, y su próxima visita a Rusia promete mantener encendido el debate tanto en la escena política como entre el público ecuatoriano que sigue de cerca la cultura pop global.

Fuente: Infobae

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