Hallazgo en Huacas de Moche: entierro infantil de hace 1.500 años con silbatos y vasija

Un entierro infantil acompañado de objetos vinculados a rituales funerarios fue descubierto por arqueólogos en el Complejo Arqueológico Huacas de Moche, ubicado en la provincia de Trujillo, región La Libertad. Los restos pertenecen a un menor de aproximadamente un año y medio de edad, y fueron encontrados dentro del núcleo urbano del antiguo asentamiento Moche.

Este hallazgo permite profundizar en el análisis de los espacios residenciales y funerarios del sitio arqueológico. La investigación se centra en sectores distintos a los grandes edificios ceremoniales, con la finalidad de obtener información sobre la población que habitó esta zona hace unos 1.500 años.

El arqueólogo Jermi Mejía López señaló que los restos fueron localizados en el Conjunto Arquitectónico 61, un sector al sur del núcleo urbano Moche. La disposición del cadáver es uno de los elementos documentados durante las excavaciones.

El entierro incluye diversos objetos que acompañaban al menor. Entre ellos se cuentan dos silbatos, una sonajera y una vasija escultórica, además de otros materiales hallados en la zona. La investigación busca determinar qué información aportan estos vestigios sobre las prácticas culturales y funerarias de la sociedad Moche.

Restos del menor fueron ubicados en el Conjunto Arquitectónico 61

Los restos corresponden a un niño de aproximadamente un año y medio. Andina

Según Jermi Mejía López, la osamenta yacía en posición recostada, con la cabeza orientada hacia el sur y las piernas hacia el norte. El registro arqueológico permitió documentar la ubicación del cuerpo y los elementos depositados junto a él.

El ajuar funerario está compuesto por dos silbatos, una sonajera y una vasija escultórica. Estos objetos son parte de los materiales que los investigadores analizan para comprender las costumbres relacionadas con los entierros infantiles en este sector del asentamiento.

El Conjunto Arquitectónico 61 cuenta con pequeñas plataformas y muros divisorios que delimitaban espacios destinados a distintas actividades. Por sus características, el lugar forma parte del área urbana y residencial del complejo, lo que permite vincular el hallazgo funerario con otros aspectos de la vida cotidiana.

Vasijas aportan datos sobre las actividades domésticas

Las excavaciones también permitieron recuperar vasijas de uso doméstico asociadas con el abandono de determinados espacios. De acuerdo con los investigadores, estos materiales pueden proporcionar información sobre la alimentación, las actividades diarias y el uso de los ambientes residenciales.

El análisis de estos objetos forma parte de una investigación más amplia sobre la población que vivió en el núcleo urbano Moche. Carlos Rengifo, director del Proyecto Arqueológico Huacas de Moche, explicó que el trabajo busca ampliar el conocimiento sobre la vida cotidiana de los habitantes del sitio, sin limitarse al estudio de las áreas ceremoniales.

La temporada actual incluye registros gráficos, altimétricos, fotográficos, fílmicos y aéreos. Las labores continuarán con niveles más profundos del terreno para identificar cambios en la configuración arquitectónica del Conjunto 61.

Investigación incluye conservación y protección del área excavada

Junto al cuerpo fueron encontrados dos silbatos, una sonajera y una vasija escultórica, además de otros materiales. Andina

Carlos Rengifo precisó que la actual etapa de investigación concluiría en aproximadamente un mes. Luego, el área intervenida será cubierta con arena limpia como medida de protección ante posibles lluvias asociadas al fenómeno de El Niño.

El trabajo cuenta con presupuesto de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) e incluye acciones vinculadas con conservación, uso turístico y proyección comunitaria. Para esta temporada, el proyecto estableció tres líneas de investigación: el ámbito ceremonial y funerario, el sector urbano, doméstico y residencial, y las áreas productivas, estas últimas previstas para una siguiente etapa.

Los avances fueron presentados ante el rector de la UNT, Hermes Sifuentes Inostroza; el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Ever Vigo; el director del Museo de Arqueología, Franklin Díaz Pretel; además de docentes, arqueólogos y estudiantes.

Proyecto Arqueológico Huacas de Moche mantiene investigación desde 1991

El Proyecto Arqueológico Huacas de Moche comenzó en 1991 como una propuesta académica de investigación bajo la dirección de los docentes de la Universidad Nacional de Trujillo Santiago Uceda y Ricardo Morales.

Su área de estudio comprende las huacas del Sol y de la Luna y los espacios vinculados con estos edificios de adobe, ubicados en la campiña de Moche, en el distrito del mismo nombre, provincia de Trujillo, región La Libertad.

Los objetivos iniciales estuvieron relacionados con el estudio de los espacios arquitectónicos y la cronología del sitio. Desde su creación, el proyecto cuenta con respaldo de la Universidad Nacional de Trujillo y también recibió apoyo de entidades privadas en distintas etapas.

Entre los reconocimientos obtenidos figura el Shanghai Archaeology Forum, que en 2013 distinguió al Proyecto Arqueológico Huacas del Sol y la Luna entre los principales proyectos de investigación arqueológica del mundo. En 2025, el proyecto recibió además el Premio Reina Sofía de la Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural, otorgado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK