Este martes 18 de agosto marcará un hito para Es mi sueño, el programa conducido por Guido Kaczka. La gran final reunirá a ocho participantes que aspiran a convertirse en la nueva estrella argentina, y la decisión quedará en manos del público desde el emblemático Teatro Ópera.
A diferencia de las rondas anteriores, el jurado ya no tiene la última palabra. En esta ocasión, la audiencia elegirá con sus votos al ganador o ganadora del certamen, cerrando una temporada cargada de emoción y talento emergente. El triunfador se llevará un premio de 100 millones de pesos.
El grupo de finalistas se completó tras la emisión del lunes 17 de agosto, cuando Diego Detona, Emilio Zapata, Margarita Ponce y Tomás Cochello se sumaron a los ya clasificados Ailén Peralta, Alan Birman, Dana Gómez y Julián Navarro. La expectativa se centra en el desempeño que cada uno mostrará en el escenario, donde la consagración está al alcance de todos.
Durante la última gala, el programa presentó los perfiles de los nuevos finalistas, permitiendo al público conocer más a fondo sus historias y motivaciones.
Diego Detona: un artista de nacimiento
Diego Detona, de 38 años, se define como “un artista de nacimiento”. En etapas anteriores sorprendió por su versatilidad al interpretar personajes femeninos y masculinos.
“Ser parte de la banda sonora de una película me llevó a quedarme a vivir en Buenos Aires”.
Su mayor anhelo es “dejar un legado artístico” y sueña con hacer cine y televisión.
Emilio Zapata: tapicero, estudiante de abogacía y cantante
Emilio Zapata llega desde San Francisco Solano con una historia multifacética. A sus 45 años, reparte su tiempo entre la tapicería, que aprendió junto a su padre, y el estudio de abogacía, donde cursa el tercer año.
“La vida no gira en torno al canto, pero con mi voz hago que la gente disfrute de estar conmigo”.
Además, repara computadoras, aunque no ejerce ese oficio profesionalmente.
Margarita Ponce: la más joven de la competencia
Con apenas 11 años, Margarita Ponce emocionó al jurado y al público desde su debut.
“Cantar es mi vida”,
sostuvo la niña salteña, que comenzó a mostrar su talento en reuniones familiares. Cada una de sus actuaciones fue celebrada tanto por la audiencia como por los expertos del jurado.
Tomás Cochello: un sueño dedicado a su abuela
Tomás Cochello, de 22 años, sueña con producir su propia música y llevar su espectáculo a distintas ciudades. Vive con sus padres y recuerda que
“el canto era lo mío porque siempre cantaba en familia y me sentía muy cómodo”.
Dedica cada interpretación a su abuela “Tucci”, fallecida el año anterior.
Los clasificados del viernes
El viernes pasado se habían conocido los otros candidatos. Ailén Peralta, de 28 años, vive en José C. Paz junto a su perro Vito. Tras atravesar una depresión que la alejó de la música, decidió volver a los escenarios sin avisarle a su familia que participaría. El riesgo valió la pena: clasificó a la final con 400 puntos, el puntaje más alto de la noche.
Alan Birman, de 21 años, vive en Lanús con su familia y trabaja en una empresa de insumos de salud. Es técnico electromecánico y planea lanzar un emprendimiento en el rubro automotor. Su voz cautivó al público y al jurado, ubicándolo entre los ocho mejores.
Dana Gómez, de 30 años y vecina de Hurlingham, creció en una familia de músicos y hoy se desempeña como cantante y coach vocal. Dio sus primeros pasos en el coro de una iglesia evangélica, donde el director se convirtió en su padrino artístico. Actualmente lidera su propio proyecto de jazz.
Julián Navarro, de 23 años, oriundo de Lanús, tiene madre brasilera y su padre falleció un día antes de su presentación en el programa. Antes de que Es mi sueño lo lanzara a la exposición pública, tenía un emprendimiento de frutos secos. Hoy se dedica por completo a la música.
Cómo será la gran final
El público podrá votar en vivo para definir al próximo ganador de Es mi sueño, lo que marca una diferencia respecto a las rondas previas. La transmisión se realizará desde el Teatro Ópera y la expectativa crece ante la posibilidad de consagrar a una nueva figura del espectáculo nacional.
La final enfrenta a ocho talentos que representan diversas regiones y trayectorias. Cada uno superó diferentes etapas, mostrando crecimiento y compromiso con su arte. En la edición del viernes 14 de agosto, Ailén Peralta, Alan Birman, Dana Gómez y Julián Navarro ya habían asegurado su lugar. El lunes se sumaron los cuatro restantes, cerrando la lista de quienes competirán por el título.
La expectativa por la final de la primera temporada se combina con el anuncio de una segunda edición. Según reveló la producción, a partir del miércoles Es mi sueño tendrá una nueva temporada en la que participarán tanto celebridades como concursantes anónimos. El formato volverá a estar bajo la conducción de Guido Kaczka y sumará figuras reconocidas del espectáculo que deberán enfrentarse a un jurado exigente.
El ciclo logró posicionarse como uno de los favoritos de la audiencia, en parte por el fuerte componente emocional de las historias personales.
“Cantar por mi abuela es lo que más me inspira”,
reveló Tomás Cochello, mientras que Margarita Ponce conmovió con su madurez y talento a tan corta edad.

En una de las galas previas, la emoción que atravesó a Jimena Barón se convirtió en una de las imágenes más compartidas del programa. La jurado no pudo contener las lágrimas al escuchar la interpretación de Tomás, a quien grabó “como si fuera su hijo Momo”, según describió la cobertura oficial.
La competencia, que se emite por eltrece, volverá a reunir este martes a los ocho protagonistas para una definición cargada de expectativas. La audiencia tendrá la última palabra en una noche que promete consagrar a una nueva voz en el panorama artístico argentino.
Fuente: Infobae