Detrás de El Libertador: el corto con IA sobre San Martín y Sarmiento

Un ejército avanza por una imponente cordillera nevada. El paisaje es majestuoso, pero los soldados avanzan agotados, con paso difícil, quizá impulsados por la misión que los espera. De repente, un caballo resbala cerca del precipicio. El soldado intenta sostenerlo, la cuerda se tensa, el abismo parece inevitable, y el animal cae. El horror en el rostro del militar brota al mismo tiempo que la emoción oprime al espectador.

Ningún caballo murió realmente: la escena es conmovedora y precisa, pero El Libertador es un cortometraje generado con inteligencia artificial que Infobae produjo para conmemorar el 17 de agosto, a 176 años de la muerte de José de San Martín. La voz del prócer fue grabada por Arturo Puig, y la de Domingo Faustino Sarmiento fue interpretada por Juan Leyrado. La obra está disponible en el sitio de Infobae y en sus canales de YouTube, donde también se encuentra 25 de mayo de 1810, una recreación con IA de la revolución rioplatense.

En 1846, Sarmiento llegó a Grand Bourg, al sur de París, donde residía el militar que comandó el cruce de los Andes en la campaña contra el dominio colonial español, y se entrevistó con él. El cortometraje se basa en fuentes históricas de primera mano: el futuro presidente de Argentina relató ese encuentro en una carta y en un discurso que pronunció en 1847 ante el Instituto Histórico de Francia. Sobre esos materiales trabajó Adrián Pignatelli, periodista especializado en divulgación histórica, para asesorar el guion de El Libertador.

El equipo detrás del corto

El equipo responsable de esta producción de veinte minutos estuvo conformado por Opy Morales, director de IA de Infobae, quien aportó la idea y la dirección general; el guion estuvo a cargo de Marcelo Camaño; Alejo García Sosa, líder de Experiencias Creativas con IA Generativa del medio, asumió la dirección y la edición cinematográficas; y Alexander Wittmann, realizador IA, dirigió la generación de imágenes.

La narrativa audiovisual con IA aún enfrenta limitaciones: por ahora la tecnología permite segmentos cortos y mantener una estética detallada de forma continua sigue siendo un desafío. Los realizadores explicaron cómo lograron un video de 20 minutos con estrictas exigencias de reconstrucción histórica, apoyándose en una herramienta que revoluciona la producción, aunque también trae consigo dificultades novedosas.

Cómo se hizo El Libertador

La película se basa en el encuentro de Domingo Faustino Sarmiento con José de San Martín en Grand Bourg en 1846 y en textos posteriores del intelectual y político que sería presidente de Argentina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Recrear la gesta de San Martín con la magnitud de una superproducción era algo que, de otra forma, Infobae no habría podido encarar”, resumió Morales. “La tecnología todavía está en desarrollo, hay cosas que aún no son perfectas. Pero no creo que haya que esperar mucho para que la IA sea parte de la oferta de las grandes plataformas de entretenimiento del mundo”.

Una razón poderosa es que permite narrar historias que de otro modo tendrían costos prohibitivos. Miles de soldados de un ejército, los picos nevados de los Andes, el caballo que cae.

“La inteligencia artificial —continuó Morales— potencia el talento. Estas escenas se lograron con un equipo de más de 15 personas, a las que se sumaron, para darle un plus de emoción, dos grandes actores, Arturo Puig y Juan Leyrado, porque también se abre una nueva realidad laboral en el mundo de la voz y el doblaje”. El primer corto, 25 de mayo de 1810, se hizo exclusivamente con IA, pero la posibilidad de incorporar actores reales entusiasmó a Daniel Hadad, fundador y CEO de Infobae, quien aprobó la innovación aunque el barco ya estaba en marcha: “De inmediato me dio su respaldo”, contó el director de IA del medio.

Arturo Puig y Juan Leyrado fueron San Martín y Sarmiento en

Lo más difícil de llevar una idea a un formato audiovisual con inteligencia artificial, “es a la vez lo más atractivo”, según Wittmann. “El uso de la IA generativa en video todavía es muy experimental: cada semana aparecen herramientas nuevas y mejoras enormes en los motores que ya existen”. Incluso durante la producción les tocó una actualización del modelo detrás de la herramienta que utilizaban, contó: “Cuando vimos el salto de calidad en las imágenes, decidimos rehacer una escena entera. La técnica cambia mientras trabajamos, y hay que aprender a convivir con eso sin perder de vista la historia que se narra”.

La duración del corto fue un tema en sí mismo: no iban a hacer un reel. “Veinte minutos es muchísimo para lo que hoy permite la IA”, explicó Wittmann. “La mayoría de los modelos genera clips de apenas unos segundos, así que una pieza de esa duración significa cientos de tomas que tienen que sostener la misma identidad visual de principio a fin”.

Los realizadores alimentaron las herramientas de IA con libros, pinturas, grabados, crónicas y documentos, y contaron con asesoramiento especializado para asegurar fidelidad histórica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La metodología que eligieron para lograrlo fue trabajar El Libertador “como una película de animación”, con la máxima atención humana en “la consistencia de los personajes y los escenarios”, detalló Wittmann. Cada figura y cada locación requirió “un trabajo previo de investigación y de diseño, muy documentado”, que estableció una base de características y criterios.

Y como en una película de animación tradicional, tuvo etapas sucesivas y fijas, contó García Sosa. “Partimos del guion literario y técnico. A continuación diseñamos los personajes y los escenarios. Recién al final las tomas en sí”. El proceso implicó un trabajo colaborativo: “Cada integrante del equipo se ocupó de personajes, escenas y tomas”.

Parte del equipo que realizó

Continuó García Sosa: “En paralelo se diseñaron la banda sonora y los ambientes sonoros de la película”, en los que trabajó Lucía Palachi, experta en audio. “Y, por último, hicimos el montaje de todo el material y la masterización de sonido”.

¿Y además del guion de Camaño —autor de cine y televisión—, hubo sugerencias de la IA? Resulta que sí, que en los chats con el modelo recibieron algunas propuestas de “tomas y encuadres muy sorprendentes, soluciones visuales que quizás no habríamos imaginado”, recordó Wittmann. La herramienta ya conocía los detalles del proyecto —su estética, su iluminación, su tono— y eso formó parte de su conocimiento: “La sorpresa aparece, pero dentro de un marco que nosotros controlamos”.

Hubo, entonces, libros, pinturas y grabados de época. Hubo crónicas y documentos. Todo eso fue el “alimento” con que contó la IA para hacer El Libertador.

San Martín besa a su mujer, Remedios. Ella morirá muy joven de tuberculosis. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con todo, es muy evidente que las decisiones y el alma de la película pertenecen a los humanos. La interacción entre San Martín y su mujer, Remedios, expresa mucha emoción y el espectador la siente: aunque no se diga nada, aunque apenas se la vea toser, Remedios morirá pronto, arrasada por una tuberculosis a los 25 años.

“Quise integrar a grandes actores, sumar sus voces al proyecto, porque ahí hay algo valioso”, precisó Morales. “Hoy hablamos de tecnología por un lado y de talento por otro, pero para mí la clave está en la convergencia que abre una nueva forma de crear. La IA es una posibilidad más que se suma a las que ya existen. Es un camino nuevo, y recién empieza”.

Morales enmarca el proyecto de El Libertador como parte de la apuesta institucional de Infobae por la integración de nuevas tecnologías: “Hace dos años que en Infobae armamos un equipo propio y empezamos a trabajar. Las herramientas han cambiado, las de entonces parecen precarias al lado de las de hoy, pero el espíritu no: es una inversión de la casa en gente y en talento”.

La producción de veinte minutos exigió cientos de tomas y un trabajo de consistencia visual propio de una película de animación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fuente: Infobae

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