La inteligencia artificial ha abierto posibilidades sorprendentes en el mundo del arte, pero el factor humano sigue siendo indispensable. Así surgió El Libertador, un cortometraje que recrea el histórico encuentro entre José de San Martín y Domingo Faustino Sarmiento en 1846. Recientemente, Juan Leyrado, el actor que dio voz y vida a Sarmiento, participó en una entrevista donde compartió su experiencia y reflexiones sobre este proyecto.
“Es una manera de encontrarse con los próceres de nuestro amado país y darle algo de entretenimiento”, afirmó Leyrado al inicio de la conversación. El intérprete recordó su etapa escolar: “Cuando estudiaba en la escuela me aburría muchísimo y me parecía muy difícil incorporar la historia de una manera tan fría. No me gustaba mucho”.
Actualmente, Leyrado también interpreta a Sarmiento en teatro, y destacó el arduo trabajo de investigación que requiere el personaje. “Uno de los temas que nos preocupa a los actores es qué va a pasar el día de mañana, si va a estar la cara o la voz nuestra”, confesó, refiriéndose al avance de la IA en el ámbito artístico. “Pero creo que nos tenemos que adaptar ambos y eso va a servir para muchas cosas, especialmente para acercar la historia”, sostuvo. Además, subrayó la necesidad de repensar a los próceres hoy: “En este momento necesitamos entender un poco de qué se trata la historia de nuestro país. Los datos de los próceres siempre son los mismos, pero hay mucho más”.
El actor también celebró haber trabajado junto a Arturo Puig, quien interpreta a San Martín: “Hacerlo con Arturo, que es un amigo y un gran actor, fue un placer. Nos divertimos mucho y eso se refleja en el resultado”.
Respecto a la creación del personaje, Leyrado explicó: “Lo que está vivo es el actor, no el personaje. Uno recrea. Si hay un acercamiento, es del actor al personaje. Tenemos una caja de herramientas para distintos personajes que está compuesta por cosas nuestras. Cuando vienen los personajes, veo qué necesito de mí para encontrarme con ellos”. Luego relató: “Cuando empecé a leer sobre él, lo hacía porque un amigo me lo propuso. Quería explicarle por qué no lo quería hacer y terminé descubriendo que sí, que quería. Fueron dos años de trabajo con Sarmiento y descubrí muchísimas cosas que no sabía. Cosas que se nos grabaron, como que nunca faltaba a la escuela, pero era un autodidacta, venía de una familia muy pobre y estudió con un tío. Su relación con el pueblo y las tierras me llevó a cambiar la mirada”.

Más adelante, Leyrado explicó cómo fue dar vida a un personaje histórico del que existen pocas referencias visuales. “Es distinto crear a alguien que existió hace mucho tiempo, porque no tenemos registro. Cuando empecé a preparar a Sarmiento, me di cuenta de que podía reconocerlo por retratos, pero no conocemos su voz. Eso me dio libertad. Cuando vi el resultado en el cortometraje, sentí que la inteligencia artificial y la inteligencia humana se complementaron bien. Hubo match”, afirmó.
La preparación del prócer requirió una inmersión profunda. “Sarmiento tiene 53 tomos escritos, su obra completa. Leí bastante, aunque no todo. Hay mucho escrito sobre él. Para la obra, se sacó lo máximo posible de citas directas, muchas desconocidas. Me acerqué a Sarmiento con respeto, porque la gente tiene una idea formada sobre él y había que respetarla. La voz no me preocupaba, porque no conocemos cómo era. Lo importante era acercar a Sarmiento a nuestro tiempo”, dijo Leyrado.
En la entrevista, Leyrado abordó las oportunidades y desafíos que la IA plantea al arte. “Sí que preocupa, pero estamos ante un momento de cambio muy grande. Nuestra generación ha visto cambios tecnológicos y sociales enormes. Hay que aceptar lo que viene y encontrar la forma de que sirva al ser humano, no que el ser humano sirva a la inteligencia artificial”, afirmó. “La inteligencia artificial aparece como algo importante, novedoso, rico, pero hay que encontrar cómo los técnicos, los actores y las actrices sigan trabajando. Entre lo que muestra la IA y el público, existe una vidriera invisible que frena lo que tiene que ver con la humanidad de los personajes”.
Y continuó: “La gente siente que falta algo más, y eso es lo humano, que tiene que dirigir la tecnología. No se trata de pelearse con la inteligencia artificial, ni de que una cosa excluya a la otra. Hay que poner trabajo e inteligencia para que la IA sea una herramienta y el público no quede afuera. Acá está muy bien logrado”. Sobre la combinación de elementos, argumentó: “Cuando uno cuenta algo, lo hace tratando de construir en el momento, no tiene todo planeado. El ser humano no es tan perfecto como la IA, y afortunadamente es así. Hay que usar la tecnología de la mejor manera posible, pero siempre buscando la emoción, el vínculo y la verdad”.
“Lo importante es recordar que detrás de cada historia, cada prócer y cada obra, sigue habiendo humanidad”, concluyó Leyrado, celebrando la oportunidad de acercar la historia argentina a nuevas generaciones, lo que, según sus palabras, “emociona y da esperanza”.
Fuente: Infobae