Este domingo, Jared Kushner mantuvo un encuentro con el mandatario de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, en la localidad costera de El-Alamein. El objetivo principal fue discutir la aplicación del cese al fuego en la Franja de Gaza y promover la iniciativa de paz impulsada por Estados Unidos. De acuerdo con el portavoz presidencial Mohamed El-Shennawy, ambas partes coincidieron en que todos los involucrados deben “cumplan sus obligaciones bajo el acuerdo de alto el fuego” establecido para el territorio palestino.
La visita del enviado especial, quien además es yerno del presidente estadounidense Donald Trump, ocurre en un momento de tensiones renovadas en torno al destino de Gaza y al acatamiento de la hoja de ruta propuesta por Washington. Dicho plan contempla el desarme del grupo terrorista Hamas y una salida progresiva de las tropas israelíes del área.
La propuesta ha encontrado una oposición clara por parte del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien el fin de semana anterior manifestó que “Israel rechaza el documento de 15 puntos”.
En paralelo al diálogo entre Estados Unidos y Egipto, una comitiva de Hamas sostuvo pláticas en El Cairo con el jefe de la Inteligencia egipcia, el mayor general Hasán Rashad. Allí denunciaron “violaciones diarias” al alto el fuego por parte de Israel y exigieron el cumplimiento de los pactos firmados en octubre de 2025 en Sharm el Sheij. Según un comunicado divulgado por el diario Filastin, el jefe negociador de la organización terrorista palestina, Jalil al Haya, trató con las autoridades egipcias la coyuntura en Cisjordania y Gaza, y tildó de “desprecio” la postura israelí hacia los compromisos adquiridos.
El plan respaldado por Trump incluye que Hamas entregue sus armas a una autoridad palestina provisional, así como la conformación de una Fuerza Internacional de Estabilización aprobada por Israel para vigilar la seguridad en la Franja. El diplomático búlgaro Nikolai Mladenov, director ejecutivo de la Junta de Paz para Gaza, confirmó que las autoridades israelíes dieron “luz verde” al despliegue de esta misión pacificadora impulsada por Washington.

Netanyahu recalcó que “las fuerzas israelíes no llevarán a cabo ninguna retirada hasta que Hamas esté realmente desarmado y continuarán neutralizando las amenazas contra nuestras fuerzas y nuestros ciudadanos”. La postura de Israel evidencia una nueva discrepancia entre los gobiernos de Tel Aviv y Washington, aunque el propio Netanyahu calificó a Trump como “su mayor amigo en la Casa Blanca” y subrayó que ambos ejecutivos mantienen conversaciones abiertas sobre el porvenir de Gaza.
El presidente Trump abordó públicamente el asunto desde el Despacho Oval, asegurando que su vínculo con Netanyahu es “muy buena”, a pesar de las divergencias sobre el plan de paz. “La relación es muy buena”, expresó el mandatario al ser interrogado por la prensa.
El representante de la Junta de Paz para Gaza, Mladenov, describió el acuerdo de alto el fuego como “la única vía a seguir” para impedir una escalada similar a la registrada el 7 de octubre de 2023, cuando estalló la guerra entre Israel y Hamas tras la brutal masacre del grupo terrorista en territorio israelí.
Por otro lado, el miembro del buró político de Hamas, Basem Naim, exhortó a Estados Unidos a presionar al ejecutivo israelí para asegurar la implementación del pacto y evitar demoras originadas en la situación política interna. “Estados Unidos debería presionar a Netanyahu y su gobierno para que se ciñan a la hoja de ruta y no obstruyan el proceso por razones políticas internas y electorales”, declaró a AFP.

La hoja de ruta estadounidense constituye la fase final de un proceso de alto el fuego anunciado en octubre, el cual redujo la intensidad de las operaciones militares israelíes sin detener por completo los ataques. El documento contempla la transferencia de la administración de Gaza a una nueva autoridad palestina durante un período transitorio.
La mediación de Egipto y la participación directa de Estados Unidos buscan consolidar el cese de hostilidades y sentar las bases para la reconstrucción del enclave, aunque la persistencia de desacuerdos políticos entre Israel y Hamas mantiene en vilo la viabilidad del plan.
Fuente: Infobae