La Dirección General de Tráfico prevé que las vacaciones estivales generen más de 104 millones de trayectos por carretera, lo que representa un incremento del 3,4% respecto al año anterior. Además, el combustible sigue encareciéndose: el litro de diésel cuesta de media 1,68 euros, un 7,9% más que hace doce meses. Así, un recorrido típico de 800 kilómetros resultará un 17,5% más costoso que en 2023. Por eso, cada pequeña decisión al volante puede influir directamente en el presupuesto final de las vacaciones.
Con el objetivo de que el bolsillo de los conductores no sufra tanto en las gasolineras, existen una serie de técnicas y maniobras que pueden disminuir el importe final en el surtidor. Un estudio del comparador Kelisto señala que, con simples ajustes en la manera de manejar el vehículo, es posible aliviar el costo del llenado.
Las cifras del informe, que se apoya en datos del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE), son contundentes: aplicar diferentes prácticas de conducción eficiente permite recortar el gasto de carburante hasta un 58,5%. En un desplazamiento extenso de aproximadamente 800 kilómetros, esto significaría ahorrar hasta 47 euros.

En conjunto, los viajes de larga distancia en España durante el verano implicarán un desembolso cercano a los 2.106 millones de euros solo en carburante, con un promedio de 80,64 euros por desplazamiento. El estudio detalla que se puede reducir drásticamente ese gasto con acciones como controlar la velocidad, hacer un uso adecuado del climatizador y prescindir de aceleraciones y frenadas bruscas.

La portavoz de Seguros de Kelisto.es, Virginia Cordero, subraya:
“Con la subida de combustibles y el incremento de desplazamientos que se realizarán en estas vacaciones, las medidas de conducción eficiente están más vigentes que nunca. No solo servirán para abaratar el coste de nuestro viaje, sino que, además, nos ayudarán a conducir de una forma más segura, contribuyendo así a la protección tanto nuestra como de nuestros acompañantes y otros conductores”.
Reducir la velocidad: el gesto más rentable
La estrategia más efectiva para ahorrar carburante es, paradójicamente, una de las más fáciles de aplicar: aligerar ligeramente la presión sobre el acelerador. Reducir la marcha de 120 a 100 kilómetros por hora en un trayecto extenso por autopista o autovía puede rebajar el consumo en un 30,5%, lo que equivale a un ahorro de hasta 24,60 euros por trayecto. Los datos del IDAE recopilados por el informe advierten, además, de que aumentar la velocidad puede provocar un sobrecoste de consumo de hasta el 44%. Por tanto, moderar la velocidad es una de las acciones más recomendables para cuidar el presupuesto del viaje.
El segundo punto clave se centra en el aire acondicionado, un elemento casi obligatorio durante los desplazamientos veraniegos. Mantener el termostato en 23 o 24 grados puede suponer, según el análisis de Kelisto, un ahorro potencial del 16,67%, es decir, unos 13,44 euros en el trayecto tipo analizado. Además, los expertos recomiendan activar el modo de recirculación del aire para optimizar su uso.

Conducción constante y marchas adecuadas
El tercer gran beneficio económico proviene de combinar una marcha apropiada con una velocidad estable. Esta técnica puede disminuir el gasto de carburante en un 13,04%, lo que representa cerca de 10,52 euros por desplazamiento largo. La clave reside en evitar cambios repentinos de ritmo y mantener un estilo de conducción lo más regular posible. Los automóviles modernos suelen incluir alertas que indican el momento idóneo para cambiar de marcha; si el vehículo carece de esta función, el cuentarrevoluciones puede ser de gran ayuda: en los motores diésel se recomienda cambiar entre 1.500 y 2.000 rpm, mientras que en los de gasolina la franja adecuada oscila entre 2.000 y 2.500 rpm, de acuerdo con las referencias del estudio. En autovía, se puede emplear la sexta marcha —si está disponible— una vez alcanzada la velocidad precisa para la vía. El control de crucero también resulta muy útil para mantener un ritmo uniforme y evitar pisar el acelerador de forma intermitente.
Revisión del vehículo antes de viajar
El ahorro no empieza al incorporarse a la autovía, sino mucho antes. Preparar el vehículo para un viaje extenso implica revisar los niveles de aceite, el motor y la presión de los neumáticos. Estas comprobaciones pueden generar un ahorro total cercano al 14%, lo que equivaldría a unos 10,9 euros en el escenario analizado. Además, esta puesta a punto tiene un efecto directo sobre la seguridad: un coche en buen estado reduce la probabilidad de sufrir averías y facilita una conducción más segura. En palabras de Cordero:
“Como podemos comprobar, las medidas de conducción eficiente para ahorrar gasolina no solo nos benefician a nivel monetario, también redundan en nuestra seguridad al volante, por ello, hay que prestar especial atención para evitar siniestros con consecuencias graves o fatales”.
Tres escenarios de ahorro según Kelisto
No todos los conductores aplicarán todas las recomendaciones, por lo que Kelisto ha definido tres niveles de ahorro. A continuación, desglosamos cada uno:
- Nivel básico: incluye acciones sencillas como circular a velocidad uniforme y no bajar las ventanillas. El ahorro estimado es de 8,25 litros de carburante (unos 14 euros).
- Nivel intermedio: incorpora medidas de mayor impacto como rebajar la velocidad, ajustar el aire acondicionado y poner a punto el motor. Aquí el ahorro alcanza los 22,5 litros, equivalentes a unos 38 euros.
- Nivel máximo: si se aplican todas las medidas contempladas, el ahorro se acerca a los 30 litros y a los 47 euros por trayecto.
Además, Cordero recuerda que este ahorro se puede complementar con un cambio de seguro:
“Este ahorro, además, se puede complementar con un cambio de seguro, que te permita estar protegido con las mismas coberturas (asistencia en viaje, defensa jurídica, responsabilidad civil…) por un precio mucho menor. Pese a que las pólizas de coche se han encarecido un 7,45% en el último año, sigue habiendo margen para comparar y ahorrar: hay una diferencia del 53% (195 euros al año) entre el seguro de coche más caro y el más barato dentro de la modalidad de terceros ampliado, la más contratada”.
Este verano, con un número récord de desplazamientos previstos, pequeñas modificaciones en la forma de conducir pueden generar un impacto notable en el presupuesto final. Los especialistas señalan que la velocidad, el uso del aire acondicionado, el manejo de las marchas y el mantenimiento del coche son los principales factores en los que el conductor puede incidir para evitar un desembolso extra en carburante.
Fuente: Infobae