La historia de cómo ‘Allá en el rancho grande’ marcó el cine mexicano

Este 15 de agosto, México celebra el Día Nacional del Cine Mexicano, una fecha para honrar la riqueza de su industria fílmica. En medio de los festejos, surge una pregunta recurrente: ¿cuál fue la película que dio origen a la denominada Época de Oro del cine nacional?

La respuesta, aunque conocida para muchos, sigue generando nostalgia entre los amantes del séptimo arte. Instituciones como la Secretaría de Cultura han aprovechado la efeméride para reconocer la diversidad de voces que han construido la cinematografía del país.

La cinta que lo inició todo

La producción Allá en el rancho grande es considerada unánimemente como el punto de partida del periodo dorado del cine mexicano. Estrenada en 1936, con la dirección de Fernando de Fuentes, este largometraje cambió para siempre la industria nacional.

En los papeles protagónicos aparecen Tito Guízar y Esther Fernández. Sus personajes se ven envueltos en un triángulo de malentendidos, honor y romance en una hacienda, con reminiscencias de la Revolución.

(Foto: Facebook/Cineteca Nacional)

La trama gira en torno al caporal José Francisco y su amigo de la infancia, el hacendado Felipe. Una acusación de seducción hacia Crucita, novia del primero, desencadena una serie de equívocos. La resolución, acompañada de música y bailes, sentó las bases de la comedia ranchera, un género novedoso en su momento.

El impacto no se limitó a México. Allá en el rancho grande conquistó al público internacional y obtuvo el reconocimiento en el Festival de Cine de Venecia de 1938, gracias al trabajo del fotógrafo Gabriel Figueroa. Ese galardón la convirtió en la película en español más taquillera de su tiempo y proporcionó el respaldo económico necesario para impulsar más producciones en el país.

El éxito también propició la creación del Star System. Tito Guízar se transformó en el primer ídolo del cine nacional, allanando el camino para estrellas como Pedro Infante, Jorge Negrete, María Félix y Dolores del Río.

Foto: Twitter @tlaxcalaaldia

La primera película sonora

El salto al sonoro representó una revolución en la experiencia del público. Santa, filmada en 1932 y dirigida por Antonio Moreno, es la primera cinta mexicana con audio sincronizado. La película integró la tecnología de sonido óptico, lo que permitió que diálogos, música y efectos ambientales cobraran vida en pantalla. Este avance técnico marcó el inicio de una nueva etapa en la producción fílmica nacional.

La llegada del cine a México

El cinematógrafo aterrizó en México poco después de su invención. La primera proyección pública tuvo lugar el 6 de agosto de 1896 en la Ciudad de México, apenas ocho meses después del debut mundial de los hermanos Lumière. Aquella función con escenas captadas por el novedoso aparato encendió la pasión por el séptimo arte en el país.

El inventor y empresario Louis Lumière, descubridor junto a su hermano Auguste del cinematógrafo, revisa el negativo de una de sus película en 1935. Efe/Archivo Vidal/Archivo.

¿Por qué se celebra el 15 de agosto?

Desde 2017, la Filmoteca de la UNAM y otras instituciones organizan esta conmemoración cada 15 de agosto. El objetivo es valorar el talento y la amplitud de géneros que han enriquecido el cine nacional, así como acercar a las nuevas generaciones a las películas que forman parte del patrimonio cultural.

Esta fecha invita a reflexionar sobre la importancia de preservar la memoria colectiva y transmitir la identidad mexicana a través de las historias que han dado forma a la pantalla grande.

Fuente: Infobae

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