Mujer que amenazó a dos presidentes de EE.UU. recibe 21 meses de prisión

Una mujer que vivía en las calles de Houston, Texas, y que usaba el nombre ficticio de Teddy Bear Paradise, se presentó ante un tribunal federal el 15 de agosto de 2014 para admitir su culpabilidad por amenazar de muerte al entonces presidente Barack Obama. En ese momento tenía 56 años, carecía de domicilio fijo y arrastraba un historial de intimidaciones contra mandatarios que se extendía por casi una década.

El caso llamó la atención de la justicia estadounidense, que ya la tenía bajo vigilancia. La investigación quedó radicada en Houston, donde la acusada reconoció no solo la amenaza contra Obama, sino también su trayectoria previa de intimidaciones a presidentes.

Los hechos que la llevaron ante el juez comenzaron el 28 de noviembre de 2013, durante la celebración del Día de Acción de Gracias. Ese día envió una carta manuscrita de 16 páginas al presidente Obama, en la que le anunciaba que viajaría a Washington D.C. con un objetivo claro: matarlo.

Barack Obama recibió una misiva de 16 carillas en la que Denise O´Neal aseguraba que iba a matarlo (REUTERS)

Aproximadamente un mes después, dos agentes del Servicio Secreto se presentaron en su paradero. Lejos de retractarse, la mujer confirmó su intención de asesinar al presidente y fue aún más lejos: dijo que si ella no podía hacerlo, buscaría a otra persona para cometer el crimen. Fue arrestada el 26 de diciembre de 2013 en Houston y quedó detenida sin derecho a fianza.

En la audiencia del 15 de agosto de 2014, Paradise admitió ambos hechos. El fiscal federal Kenneth Magidson anunció públicamente la declaración de culpabilidad, mientras que la fiscal auxiliar Julie Searle estuvo a cargo de la acusación. La sentencia quedó programada para el 7 de noviembre de 2014 ante el juez federal Gray H. Miller.

Por el único cargo de hacer una amenaza contra el presidente de Estados Unidos, Paradise enfrentaba hasta cinco años de prisión federal y una posible multa de 250.000 dólares. Permaneció detenida mientras esperaba la resolución.

La condena llegó el 19 de noviembre de 2014, con casi dos semanas de retraso respecto a la fecha original. El juez Miller le impuso 21 meses de prisión. Una pena que, para quienes conocían su historial, resultaba predecible.

Denise O’Neal —ese era su nombre antes de cambiarlo legalmente a Teddy Bear Paradise— llevaba años sin un lugar fijo. Era descrita como una nómada, una persona sin arraigo, que había pasado por Santa Cruz y San José, en California, antes de instalarse en Houston.

Michelle Obama también fue blanco de una amenaza enviada por carta (AP)

No era una desconocida para la justicia. En 2005, cuando residía en San José, ya había sido condenada por enviar cartas amenazantes. En enero de 2009, se presentaron cargos federales en Carolina del Norte por amenazar con matar a su agente de libertad condicional. Se declaró culpable y fue sentenciada a 37 meses de prisión, seguidos de tres años de libertad supervisada.

Esa condena debía cumplirse simultáneamente con otra por amenazar a otro presidente. En ese caso, Paradise fue acusada de enviar una carta desde una oficina de correos en Hawái que amenazaba con matar al entonces presidente George W. Bush en 2008. Se declaró culpable de eso en agosto de 2010.

Ese antecedente convertía el caso Obama en la segunda vez que enfrentaba cargos federales por amenazar a un presidente en ejercicio. Tres episodios judiciales, una misma mujer sin techo que firmaba sus cartas con un nombre de fantasía.

Barack Obama asumió la presidencia el 20 de enero de 2009 como el primer mandatario afroamericano de Estados Unidos. El país que recibió estaba al borde del colapso: la crisis financiera global de 2008 había disparado el desempleo hasta casi el 10% y amenazaba con una segunda Gran Depresión.

Su respuesta inmediata fue firmar, en febrero de 2009, el paquete de estímulo económico de 787.000 millones de dólares conocido como la Ley de Recuperación y Reinversión, diseñado para frenar la recesión con recortes impositivos, inversión en infraestructura y fondos para programas sociales. Ese mismo año rescató a la industria automotriz con una inyección de capital en General Motors y Chrysler que, según estimaciones, salvó más de 2,5 millones de puestos de trabajo.

En marzo de 2010 firmó la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como el “Obamacare”, una reforma sanitaria: prohibió a las aseguradoras negar cobertura por enfermedades preexistentes, extendió el seguro a jóvenes de hasta 26 años bajo la póliza familiar y redujo la tasa de estadounidenses sin cobertura del 16% al 9% en cinco años.

En política exterior, uno de los hechos más recordados de su primer mandato sucedió el 1 de mayo de 2011: comandos de la Marina mataron a Osama bin Laden en Abbottabad, Pakistán. Obama también retiró las tropas de Irak, firmó con Rusia el tratado New START de reducción de armas nucleares y recibió el Premio Nobel de la Paz en 2009, apenas nueve meses después de asumir.

La mujer que amenazó a Barack Obama había hecho lo mismo con George W. Bush mientras era presidente de Estados Unidos

Obama ganó la reelección el 6 de noviembre de 2012 frente al republicano Mitt Romney y asumió su segundo mandato el 20 de enero de 2013. Fue en ese período, con Obama ya en pleno ejercicio de su segunda presidencia, cuando Teddy Bear Paradise tomó papel y lapicera el día de Acción de Gracias de 2013.

Ese segundo mandato estuvo marcado por avances en derechos civiles y política climática. Obama se convirtió en el primer presidente estadounidense en ejercicio en apoyar públicamente el matrimonio igualitario, posición que la Corte Suprema consagró en junio de 2015 con el fallo Obergefell v. Hodges. Firmó el Acuerdo de París sobre cambio climático en 2015, restableció relaciones diplomáticas con Cuba tras más de 50 años de aislamiento y negoció el acuerdo nuclear con Irán.

La polarización política, sin embargo, fue una constante. La oposición republicana bloqueó varias de sus iniciativas en el Congreso, y el cierre de la prisión de Guantánamo —que había ordenado por decreto en su primer día de gobierno— nunca se concretó.

El caso de Teddy Bear Paradise no fue el único que ocupó al Servicio Secreto durante los años de Obama. En julio de 2008, antes incluso de que asumiera, Jerry Blanchard, un contador de Carolina del Norte, fue detenido tras amenazar verbalmente con matar al entonces candidato mientras cenaba en un restaurante de Charlotte. Fue condenado en junio de 2009 a un año y un día de prisión, más una multa de 3.000 dólares.

Ese mismo año, Kristy Lee Roshia, de 35 años, llamó a la oficina del Servicio Secreto en Boston para anunciar que planeaba “eliminar” a la primera dama Michelle Obama durante las vacaciones de la familia en Honolulu.

Lo que diferenciaba a Teddy Bear Paradise de otros casos era la persistencia. No era una amenaza impulsiva ni una llamada anónima. Era una carta de 16 páginas escrita a mano, seguida de una confesión cara a cara con agentes federales, protagonizada por una mujer que ya había pasado dos veces por la misma situación.

Son los agentes del Servicio Secreto quienes se encargan de las investigaciones por amenazas a quien está al frente de la Casa Blanca (Servicio Secreto/Estados Unidos)

La condena de 21 meses fue la más dura de las tres que acumuló a lo largo de su vida. Cumplida esa pena, Teddy Bear Paradise quedaba en libertad, con dos declaraciones de culpabilidad por amenazas presidenciales en su expediente y una condena previa en California.

No hay registros públicos de declaraciones suyas ante la prensa ni de explicaciones sobre sus motivaciones. Su abogado no estaba disponible para comentar cuando se publicó la noticia de la declaración de culpabilidad, y tampoco apareció en los medios con posterioridad al fallo.

Fuente: Infobae

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