Proyecto en Argentina busca sustituir testeo animal en cosméticos

La diputada nacional Gabriela Luciana Mabel Muñoz (LLA) presentó ante la Cámara de Diputados de la Nación Argentina un proyecto de ley que impulsa la sustitución progresiva de los ensayos en animales para productos cosméticos, mediante la adopción de métodos alternativos con respaldo científico. La iniciativa cuenta con la firma de otros catorce legisladores y busca alinear al país con las regulaciones que ya avanzan en diversas naciones y bloques regionales.

La propuesta se denomina

“Ley Nacional de Sustitución Progresiva del Testeo en Animales para Productos Cosméticos: Hacia una Industria Cosmética Libre de Crueldad Animal”

y parte de un diagnóstico compartido por organismos científicos y regulatorios a escala global.

Durante décadas, la industria cosmética utilizó animales vivos para evaluar la seguridad y toxicidad de sus productos. Sin embargo, el avance científico ha permitido el desarrollo de alternativas que ofrecen resultados más rápidos, precisos y reproducibles.

La ley sobre cosméticos incluye técnicas in vitro, cultivos celulares, bioingeniería de tejidos y modelos computacionales como alternativas al testeo en animales (Imagen Ilustrativa Infobae)

El artículo 2° del proyecto establece la prohibición de realizar ensayos en animales para productos cosméticos terminados, sus ingredientes o combinaciones de estos, pero con una condición clave: que existan métodos alternativos científicamente validados y reconocidos por la autoridad de aplicación. La norma no impone una veda absoluta, sino una limitación progresiva vinculada a la disponibilidad efectiva de esas alternativas.

Bajo esa lógica, el texto define como métodos alternativos a aquellos procedimientos que permiten reemplazar, reducir o refinar el uso de animales. La lista incluye técnicas in vitro, cultivos celulares, bioingeniería de tejidos, modelos computacionales y sistemas predictivos de toxicología computacional avanzada, todos reconocidos por organismos científicos y regulatorios nacionales o internacionales.

Uno de los puntos clave que la iniciativa aclara es su alcance: no restringe la fabricación, importación ni comercialización de productos cosméticos dentro del territorio nacional. Su campo de acción se limita a las prácticas de experimentación realizadas en el país, lo que, según los fundamentos, evita obstáculos para la actividad privada y respeta la libertad económica y la seguridad jurídica.

La regulación sobre testeo de cosméticos en animales no restringe la fabricación, importación ni comercialización de productos cosméticos en el país (Imagen Ilustrativa Infobae)

La estructura institucional de la ley recae sobre una autoridad de aplicación que será designada por el Poder Ejecutivo Nacional. Este organismo deberá promover la validación y adopción de métodos alternativos, garantizar la actualización de los estándares científicos, coordinar con universidades, laboratorios y organismos técnicos, e impulsar políticas de innovación libres de crueldad animal. El artículo 6° fija un plazo de 180 días desde la promulgación para que el Ejecutivo reglamente la norma.

Los principios rectores que guían la interpretación y aplicación de la ley, según el artículo 5°, son la innovación tecnológica, la eficiencia regulatoria, la libertad de producción responsable, la competitividad internacional y la reducción progresiva del uso de animales en la industria cosmética. Esta combinación refleja la estrategia del texto: encuadrar la discusión no solo en términos éticos, sino también en la modernización productiva y la optimización de recursos.

Los fundamentos del proyecto señalan que Argentina cuenta con capacidad científica y recursos humanos calificados para integrarse a las nuevas tendencias internacionales en investigación cosmética.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK