Therasia es una pequeña isla griega que apenas alberga a 168 residentes, situada muy cerca de la famosa Santorini. A diferencia de su vecina, este destino ha permanecido al margen del turismo masivo. Actualmente, sus autoridades trabajan para mejorar los servicios turísticos sin sacrificar su escala íntima. La revista National Geographic Traveller resalta sus iglesias, senderos, viñedos y alojamientos ubicados junto a la caldera que comparte con Santorini, una formación geológica creada tras una erupción ocurrida hace 3.600 años.
Desde el pintoresco pueblo de Oia se puede divisar su silueta en el horizonte, pero son pocos los viajeros que la mencionan o se aventuran a conocerla. A pesar de estar a solo un corto trayecto en excursión, Therasia conserva un ritmo de vida completamente diferente al de su bulliciosa hermana mayor.
Una isla vecina que se abre al mundo
Ubicada frente a la costa norte de Santorini, durante años la escasa información sobre el transporte limitó las visitas. El acceso desde el puerto de Ammoudi toma apenas 10 minutos en ferry y tiene un costo bajo, pero la falta de horarios publicados complicaba la planificación. Tras la pandemia, la divulgación en línea de los horarios y la incorporación de nuevos servicios facilitaron la llegada de viajeros.
Therasia ha crecido sin grandes inversiones. En 2023 se instaló un surtidor automático de combustible en su única carretera. Han surgido alojamientos y excursiones de baja escala enfocadas en el paisaje y la vida local.
Uno de los proyectos más destacados es Santa Irini Retreat, inaugurado en 2024 cerca del puerto de Riva. Ocupa un edificio tradicional dividido en cuatro suites y debe su nombre a la iglesia familiar. Paris Savvidis y Dimitris Kriezis lideraron la iniciativa en tierras de su familia, con una estética blanca característica y un enfoque en estadías tranquilas.
La iglesia de Santa Irini está ligada al origen del nombre Santorini, pues los marineros celebraban su visión sobre la caldera. Therasia cuenta con 24 iglesias, incluida Santa Irini, repartidas en un territorio de 8,8 km de largo y 2,4 km de ancho.
En el extremo opuesto se encuentra el monasterio de Kimisis, famoso por su cúpula azul en el cabo volcánico de Trypiti. El principal atractivo de la isla son sus miradores, caminos de piedra y pequeños núcleos habitados, no las playas ni la vida nocturna.
Pueblos, iglesias y senderos de ensueño

El segundo puerto, en la bahía de Korfos, recibe embarcaciones para excursiones por la caldera y concentra restaurantes, con muchos visitantes diurnos. Las playas de Korfos, Riva y Santa Irini son de piedra oscura, típicas del origen volcánico.
Desde Korfos, 280 escalones ascienden hasta Manolas, el principal pueblo, construido en altura para protegerse de corsarios. Su trama urbana es más tranquila que otros puntos del Egeo, con callejones blancos, casas cueva y vistas a Santorini.
La gastronomía mantiene esa escala. En Manolas, Fyrgano ofrece cocina griega local, mientras Panorama Resto, en la misma peatonal, sirve platos más contemporáneos, pescados y mariscos de otras islas.
Fuera del núcleo principal hay senderos, viviendas excavadas y vestigios históricos. Destaca Agrilia, antiguo asentamiento de casas cueva que albergó hasta 700 personas dedicadas a la agricultura. Decayó por el cierre de fábricas de pasta de tomate tras la Segunda Guerra Mundial y por un terremoto de magnitud 7,7 en 1956.
En esos caminos se encuentran molinos, restos minoicos, venecianos y otomanos, y una iglesia apodada “iglesia mexicana”. Formalmente llamada Iglesia de la Virgen María, destaca por su fachada durazno y amarillo, inusual entre el blanco y azul típicos.
Vino volcánico y rutas activas en Therasia
El enoturismo está en auge. Cerca de Potamos, la bodega Mikra Thira produce vinos de variedades adaptadas al suelo volcánico con técnicas similares a las de Santorini, incluido el koulouri. La visita dura 90 minutos, incluye recorrido por viñedo, zona de producción y degustación de tres assyrtiko. Mikra Thira forma parte de los circuitos de Explore Thirasia, que organiza caminatas y salidas en bicicleta de montaña o eléctrica.
La isla, con pocos autos, distancias cortas y desniveles moderados, es ideal para recorridos activos. National Geographic Traveller señala que muchas actividades se realizan por la mañana o al atardecer, cuando el clima favorece las caminatas. Therasia es pequeña, vinculada a uno de los destinos más visitados de Grecia, y está dirigida a quienes priorizan caminatas, paisajes volcánicos y tiempos calmos.
La logística de acceso es sencilla: un “sea bus” conecta Ammoudi Bay y Riva tres veces al día, y un ferry de 25 minutos sale de Athinios para quienes llegan desde el aeropuerto de Santorini. Hay un solo taxi, pero es posible llevar vehículo propio en el ferry mayor o alquilar bicicletas eléctricas.
Fuente: Infobae