Desarrollo Económico recibe propuesta para crear espacios de prueba que impulsen la innovación y el emprendimiento

En el marco del tratamiento del Proyecto de Ley Orgánica Reformatoria a la Ley Orgánica de Emprendimiento e Innovación, la Comisión de Desarrollo Económico, Productivo y la Microempresa recibió a Marco Moya, director de Inversiones de Almeida Guzmán Asociados, y a Juan Dousdebés, director ejecutivo de Premios Verdes, quienes presentaron sus aportes y observaciones para fortalecer la propuesta normativa.

Moya resaltó la importancia de establecer definiciones claras de emprendimiento e innovación. Explicó que el emprendimiento constituye una etapa inicial orientada al desarrollo de empresas capaces de generar valor, empleo y crecimiento, mientras que la innovación supone la creación de nuevas formas de generar valor a través de productos o servicios.

Señaló que Ecuador cuenta con talento y capacidades para impulsar procesos innovadores; sin embargo, enfrenta el desafío de transformar los emprendimientos en iniciativas sostenibles y escalables. En este contexto, citó el Índice Global de Innovación 2025, en el que el país ocupa el puesto 113 entre 139 naciones, y enfatizó la necesidad de fortalecer la articulación entre la academia, el sector privado, el Estado y los emprendedores.

Como parte de sus propuestas, planteó la creación de espacios que permitan probar, validar y perfeccionar proyectos antes de realizar grandes inversiones, así como mejorar las condiciones de acceso a financiamiento, capital de riesgo y fondos de impacto. Añadió que la tecnología y la sostenibilidad deben constituirse en ejes transversales de la reforma.

Por su parte, Dousdebés presentó un análisis técnico-legal de la propuesta y resaltó la necesidad de fortalecer los mecanismos de innovación y emprendimiento, así como la vinculación entre la universidad y la empresa. Consideró que los desafíos que enfrenta Ecuador en materia de innovación y formación requieren una actualización del marco normativo, de manera que responda a las nuevas dinámicas productivas y tecnológicas.

Entre los principales cambios, destacó la incorporación del sandbox regulatorio, mecanismo que permitiría probar temporalmente nuevas iniciativas bajo la supervisión de la autoridad competente. A su criterio, esta herramienta facilitaría el aprendizaje regulatorio y permitiría evaluar la eficacia de determinadas propuestas antes de su implementación definitiva.

Finalmente, se refirió a la vinculación entre universidades y empresas, la formación en habilidades técnicas y blandas, el acceso a inversión y la modernización educativa. También recomendó establecer reglas claras sobre la titularidad de las innovaciones desarrolladas mediante financiamiento, relaciones laborales o contratos, así como profundizar las reformas relacionadas con el sistema de educación superior.

MEV

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