Warner Bros. Discovery atraviesa por un complejo desacuerdo con el equipo creativo de Barbie, la cinta más taquillera del estudio, lo que podría cancelar cualquier posibilidad de una segunda parte.
La ventana de tiempo para que la producción ponga en marcha la secuela es de aproximadamente cuatro meses. Si no se concreta, los derechos de la franquicia regresarán automáticamente a la empresa de juguetes Mattel.
Las negociaciones involucran a cuatro figuras clave: la directora y coguionista Greta Gerwig, su socio creativo y coescritor Noah Baumbach, la actriz y productora Margot Robbie, y el actor Ryan Gosling.
La agencia Creative Artists Agency (CAA), con el ejecutivo Bryan Lourd al frente, representa a los cuatro. También participa la abogada Tara Kole en nombre de Gerwig.

El estudio ha presentado más de seis ofertas en los últimos tres años, todas rechazadas. La última propuesta, entregada a finales de la primavera pasada, fue calificada por una fuente del estudio como “la mayor oferta jamás realizada por un equipo de cineastas y sus estrellas”, describiendo el monto como “dinero que cambia vidas”.
Sin embargo, una segunda fuente cercana a las negociaciones puso en duda ese parámetro: aunque el costo total del “paquete” podría ser histórico, la compensación individual no lo sería. Hasta ahora, la CAA no ha respondido con una contraoferta.
Las exigencias económicas del equipo incluyen incrementos en los pagos por adelantado y una mayor participación en los beneficios posteriores al estreno.
Gosling habría solicitado 20 millones de dólares para retomar su papel de Ken, por el que fue nominado al Oscar. Robbie, por su parte, habría percibido cerca de 50 millones de dólares entre salario y participación en ganancias por la primera película, aunque una fuente del estudio indicó que su compensación final resultará “muy por encima” de esa cifra.

Gerwig también habría recibido decenas de millones de dólares en la primera entrega. Una fuente señaló que el equipo acepta los salarios adelantados propuestos, pero no las condiciones del reparto de beneficios; otra fuente desmintió ambas versiones.
El contexto de la disputa tiene un antecedente revelador. Cuando Warner Bros. desarrolló la primera película, no negoció ninguna opción de secuela, en parte porque no anticipaba que el filme recaudaría cerca de 1.400 millones de dólares a nivel mundial ni que acumularía múltiples nominaciones al Oscar.
Esa falta de previsión dejó al estudio sin palancas contractuales para una segunda parte. Gerwig tampoco quiso comprometerse con una secuela en ese momento, y fuentes cercanas al estudio señalaron que habría sido inusual exigirle una opción a una directora con escasa experiencia en proyectos de gran escala.
La figura del director ejecutivo David Zaslav concentra las críticas de múltiples fuentes. Algunos señalan que es él quien bloquea el acuerdo, en un momento en que podría recibir cientos de millones si prospera la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount.

“¿Cómo no es del interés de los accionistas de WBD tener una secuela de la película más taquillera en la historia del estudio?”, planteó una fuente.
Otros ejecutivos rivales describieron la situación con frases como “clásico de Zas” y añadieron este episodio a una lista de decisiones polémicas bajo su mandato, entre ellas el archivamiento de Batgirl y Coyote vs. Acme, o el estreno del fracaso de taquilla The Alto Knights, que tuvo un presupuesto de 45 millones de dólares.
Pese al bloqueo, Gerwig y Baumbach ya tendrían una idea para la secuela, según confirmaron dos fuentes, aunque se niegan a revelar cualquier detalle antes de firmar los contratos.
Si el acuerdo fracasa, Mattel no podrá utilizar ningún elemento de la película de Gerwig como punto de partida y deberá reiniciar la franquicia desde cero.
Una posible salida podría llegar de David Ellison, cuya candidatura para adquirir Warner Bros. podría reactivar los derechos con Mattel y reincorporar al equipo creativo. “Apuesto a que este sería el primer acuerdo que cierra”, dijo una fuente.

Los representantes de los cineastas, las estrellas, el estudio, Mattel y CAA declinaron hacer comentarios.
Fuente: Infobae